-¿A qué hora descansa el ciudadano Ignacio Morales Lechuga?
-Descanso haciendo adobes… ja, ja, ja. Mira, mi querido Edmundo, la verdad, cuando ya se acerca cierta hora del día, digamos a las nueve de la noche, me siento a cenar con mi esposa y hasta vemos un poco de televisión.