Escena del Crimen. Santa Martha, las renuncias no borran seis muertes. Por Gerardo Jiménez
La renuncia de Jessica López Avilés, responsable del área de Seguridad del Centro Femenil de Reinserción Social Santa Martha Acatitla ocurrida hace unos días, difícilmente podrá interpretarse como el cierre de una crisis.
Ocurre después de la muerte de seis mujeres bajo custodia de las autoridades capitalinas, un hecho que por sí solo obliga a una revisión profunda de lo que sucede tras los muros de uno de los penales más importantes de la Ciudad de México.
La exigencia planteada por la diputada panista, Olivia Garza de los Santos es pertinente: sustituir a una funcionaria no responde las preguntas fundamentales sobre cómo y por qué murieron seis internas en un espacio donde el Estado tiene la obligación constitucional de garantizar la vida y la integridad de quienes permanecen privadas de la libertad.
Lo ocurrido tampoco puede analizarse como un episodio aislado. Desde este espacio documentamos, en junio del año pasado, denuncias de internas y personal de custodia sobre un sistema que parecía haber normalizado la corrupción y el abuso.
Cobros de piso para vender alimentos o artículos de primera necesidad, amenazas contra quienes se negaban a pagar y una estructura de control atribuida a un grupo de internas encabezado por La Jenny dibujaban un penal donde la autoridad parecía haber cedido parte del gobierno cotidiano.
Meses después vino la destitución de la entonces directora, Susana Ramírez, en medio de investigaciones internas por presuntas irregularidades y actos de corrupción. Ahora cae la responsable de Seguridad. Las piezas cambian, pero el rompecabezas sigue mostrando la misma imagen.
La verdadera escena del crimen no se limita a una celda o a un pasillo del penal. Está en un sistema penitenciario donde, una y otra vez, las responsabilidades parecen agotarse con la salida de un funcionario, mientras permanecen intactas las estructuras que permitieron el deterioro institucional.
Si dentro de Santa Martha existían redes de extorsión, autogobierno y omisiones que hoy son del conocimiento público, resulta inevitable preguntarse quién las permitió, quién dejó de supervisarlas y por qué tardaron tanto en intervenir.
La renuncia de una funcionaria puede ser el primer movimiento administrativo, pero no puede convertirse en la coartada para evitar una investigación que alcance a toda la cadena de mando y eso lo sabe bien Pablo Vázquez Camacho, titular de la SSC y responsable de todas las cárceles de la CDMX. Porque cuando seis mujeres mueren bajo resguardo del Gobierno capitalino, no basta con cambiar nombres en las oficinas.
Vuelven retenes al Segundo Piso de Periférico
Regresaron las incontrolables lluvias y tal parece que, con ellas, los retenes de la policía de Tránsito de la SSC en el Segundo Piso del Periférico en su tramo de San Antonio hacia el Sur con dirección a San Jerónimo. La misma escena y el mismo entorpecimiento vial que padecen los automovilistas.
Nos cuentan que “patrullas están literalmente paradas bloqueando el tránsito”, cuando la misma lluvia no permite conducir a más de 40 kilómetros y los traslados se llegan a prolongar entre una hora y dos horas, pero con estas unidades en esos puntos, el tiempo puede ser mayor.
Hace unos meses reportamos que esto sucedía después de las 20:00 horas todos los días; los usuarios de esa vía cuestionaron la permanencia de las unidades en el lugar, reduciendo las más de las veces los carriles a uno solo, creando un cuello de botella en la hora pico; algunos conductores permanecieron parados hasta hora y media tratando de llegar a su destino. A decir de los afectados, este operativo generó más caos vial.
Quizás de esta situación, el subsecretario de Tránsito, Cristian Raymundo Sumano Salazar, con indicativo Anubis, no esté enterado, pero ya le informamos.
@Santomitote