Hungría apaga temporalmente su única central nuclear por el bajo nivel del Río Danubio
La central nuclear de Paks, la única planta nuclear en operación de Hungría y responsable de aproximadamente la mitad de la electricidad que consume el país, suspendió temporalmente sus operaciones tras el descenso histórico del nivel del río Danubio, consecuencia de la intensa ola de calor y la sequía que afectan a gran parte de Europa.

Las autoridades húngaras informaron que la disminución del caudal del río Danubio redujo la disponibilidad de agua necesaria para garantizar el enfriamiento seguro de los reactores. Ante esta situación, la planta redujo primero su generación eléctrica y posteriormente detuvo temporalmente sus unidades como medida preventiva de seguridad.

Es importante aclarar que el cierre no se produjo por una falla en los reactores ni por un incidente nuclear, sino porque las condiciones del río ya no permitían mantener la refrigeración dentro de los márgenes de seguridad establecidos para la operación de la central.

En diversos mensajes publicados en la red social X, el primer ministro de Hungría, Péter Magyar, calificó la situación como un hecho sin precedentes en los 44 años de operación de la central. También hizo un llamado a la población para moderar el consumo de electricidad y advirtió que los siguientes días serían especialmente difíciles para el sistema energético nacional.
Posteriormente, el mandatario informó que el nivel del Danubio se había estabilizado ligeramente tanto en Paks como en Budapest y que las previsiones hidrológicas mostraban una leve mejoría. Señaló que la última turbina que permanecía en funcionamiento continuaba generando electricidad y que los equipos técnicos trabajaban para mantener la operación de la planta de forma segura el mayor tiempo posible.

La planta de Paks utiliza agua del río Danubio para disipar el calor generado durante la producción de electricidad. Aunque el río no se secó, la combinación de un caudal excepcionalmente bajo y las elevadas temperaturas del agua limitó la capacidad de enfriamiento requerida para mantener los reactores en funcionamiento continuo.
La situación refleja uno de los principales desafíos que enfrenta la infraestructura energética europea frente a los eventos climáticos extremos. Las altas temperaturas no solo incrementan la demanda de electricidad por el uso intensivo de sistemas de aire acondicionado, sino que también reducen la disponibilidad de agua para centrales nucleares e hidroeléctricas.

El gobierno húngaro señaló que la central permanecerá detenida hasta que las condiciones del río permitan reanudar las operaciones con plena seguridad. Mientras tanto, el sistema eléctrico del país deberá compensar la ausencia de una de sus principales fuentes de generación mediante otras tecnologías y, de ser necesario, con importaciones de electricidad.

Hungría no ha sido el único país afectado. En Rumania, las autoridades implementaron medidas extraordinarias para asegurar el suministro de agua hacia la central nuclear de Cernavodă, mientras que el bajo nivel del Danubio también ha complicado la navegación comercial y el transporte de mercancías en varios países de Europa central y oriental.
La suspensión temporal de la central de Paks representa uno de los ejemplos más significativos de cómo las condiciones climáticas pueden afectar directamente la generación de energía nuclear, una tecnología que tradicionalmente ha sido considerada una fuente estable de electricidad, pero que depende de un suministro suficiente de agua para operar de manera segura.