CEPAL plantea una estrategia regional ante la nueva era geopolítica: “La parálisis y la inercia no son neutrales”
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe presentó este 4 de agosto el informe “Rupturas y oportunidades: propuestas para que América Latina y el Caribe prospere en la nueva era geopolítica”, resultado de casi dos años de análisis sobre los cambios en el poder mundial y sus efectos en el desarrollo de la región.
Durante el lanzamiento, el secretario ejecutivo de la CEPAL, José Manuel Salazar, explicó que el documento surgió de una serie de preguntas sobre las transformaciones geopolíticas y geoeconómicas que están modificando las relaciones internacionales, el comercio, las cadenas productivas y las opciones de crecimiento de los países latinoamericanos y caribeños.

La comisión independiente de alto nivel fue copresidida por la expresidenta de Chile Michelle Bachelet y el expresidente de Colombia Iván Duque, quienes encabezaron las discusiones orientadas a construir diagnósticos y propuestas prácticas para la región.
- Ver Informe completo de la CEPAL:
Rupturas y oportunidades. Propuestas para que América Latina y el Caribe prospere en la nueva era geopolítica
https://repositorio.cepal.org/server/api/core/bitstreams/84456b1e-4c74-4908-8c8d-e0c839e93c28/content
Una globalización redefinida
Salazar señaló que durante las últimas dos décadas el mundo experimentó cambios constantes en el equilibrio del poder internacional, entre ellos una presencia cada vez mayor del denominado Sur Global en la economía y el comercio.
A este proceso se sumaron transformaciones tecnológicas, climáticas, migratorias, demográficas y comunicacionales, además de dos grandes crisis: la recesión financiera internacional de 2008-2009 y la pandemia de COVID-19.

Según el secretario ejecutivo, estos acontecimientos incrementaron la frustración y la incertidumbre de las poblaciones, pero también evidenciaron las vulnerabilidades derivadas de la interdependencia económica y de la fragmentación de las cadenas globales de valor.
El resultado, sostuvo, ha sido una “globalización redefinida”, caracterizada por cambios acelerados, disputas geopolíticas y nuevas formas de competencia económica.
Recuperar una visión propia para América Latina
El titular de la CEPAL explicó que la institución decidió anticiparse a estas transformaciones y desarrollar herramientas que permitan acompañar a los gobiernos de la región frente a un escenario internacional más complejo.
Recordó que una de las principales tradiciones intelectuales de la CEPAL ha sido analizar las economías latinoamericanas en relación con el funcionamiento de la economía mundial. De esta perspectiva surgieron conceptos como el modelo centro-periferia, el deterioro de los términos de intercambio y la restricción externa al desarrollo.

La nueva comisión buscó actualizar esa tradición y determinar de qué manera las actuales dinámicas globales condicionan las aspiraciones de desarrollo de América Latina y el Caribe, pero también qué oportunidades pueden generar.
“La CEPAL debía anticiparse y desarrollar una agenda de trabajo que nos permitiera comprender mejor lo que estaba pasando”, explicó Salazar durante su intervención.
Casi dos años de reuniones y consultas
La Comisión de la CEPAL sobre Geopolítica, Globalización y Desarrollo fue convocada a finales de 2024 y reunió a personalidades internacionales con experiencia política, económica, diplomática y académica.
Sus integrantes participaron de manera honoraria y celebraron tres reuniones presenciales:
- En mayo de 2025, en Santiago de Chile.
- En octubre de 2025, en Ciudad de México.
- En febrero de 2026, en Río de Janeiro.

También se realizaron múltiples reuniones y consultas virtuales para revisar el borrador, perfeccionar el diagnóstico y ajustar las recomendaciones incluidas en el informe.
Salazar afirmó que el proceso fue extenso y exigente, pero permitió construir una visión diversa sobre las alternativas que tiene la región frente a las rupturas del orden internacional.
Actuar con prudencia, pero sin inmovilismo
Uno de los principales mensajes del informe es que los países latinoamericanos y caribeños no deben limitarse a observar pasivamente los cambios mundiales.
El secretario ejecutivo advirtió que todavía existe cierta resistencia a debatir asuntos geopolíticos por considerarlos delicados o riesgosos. Sin embargo, aseguró que evitar esas discusiones también tiene consecuencias.
“La parálisis y la inercia no son neutrales; son una decisión por omisión”, afirmó.

La CEPAL considera que cada país debe diseñar una estrategia adaptada a sus características, intereses y capacidades, pero dentro de un esfuerzo regional que favorezca la coordinación y la construcción de posiciones comunes.
Para ello, será necesaria una acción deliberada, una perspectiva de largo plazo y la capacidad de combinar prudencia diplomática con decisiones estratégicas.
Diálogos nacionales y regionales
Tras la publicación del informe, la CEPAL anunció que organizará durante los próximos meses una serie de diálogos nacionales y regionales para divulgar sus conclusiones y discutirlas con gobiernos, universidades, representantes de la sociedad civil y organismos internacionales.
La intención es que las recomendaciones no permanezcan únicamente en el ámbito académico, sino que sirvan para construir políticas públicas y hojas de ruta nacionales ante las nuevas condiciones geopolíticas.

Salazar destacó que América Latina y el Caribe cuentan con activos, opciones y capacidad de articulación para influir sobre su futuro.
“Nada de lo que se propone en este informe es fácil, pero todo lo que allí se propone es posible”, expresó.
La presentación concluyó con un llamado a que los países de la región aprovechen el actual momento histórico para fortalecer su autonomía, mejorar su coordinación y definir estrategias que les permitan prosperar en un escenario internacional marcado por la competencia, la incertidumbre y la transformación económica.