Petro desconoce la elección de Abelardo de la Espriella y denuncia una presunta alteración de casi dos millones de votos
El presidente saliente de Colombia, Gustavo Petro, afirmó que Iván Cepeda habría ganado las elecciones presidenciales y acusó a operadores extranjeros de modificar los resultados en 1,665 puestos de votación. También alertó sobre posibles actos violentos durante la transmisión del poder y pidió que las movilizaciones del 7 de agosto sean pacíficas.
A cuatro días de concluir su mandato, el presidente Gustavo Petro elevó el tono de sus denuncias sobre las elecciones presidenciales de 2026 y aseguró que el triunfo reconocido oficialmente al presidente electo, Abelardo de la Espriella, sería resultado de una presunta manipulación informática realizada desde el extranjero.
En un extenso mensaje publicado este lunes 3 de agosto en su cuenta de X, Petro sostuvo que el candidato del Pacto Histórico, Iván Cepeda, fue quien realmente ganó la Presidencia de Colombia.
“La primera certeza que debe tener el pueblo es que Iván Cepeda ganó la presidencia”, escribió el mandatario, antes de señalar que personas de nacionalidad israelí presuntamente habrían intervenido en el proceso electoral desde fuera del país.
Petro habla de 1,665 puestos electorales
De acuerdo con la versión expuesta por el presidente, la supuesta operación habría afectado 1,665 puestos electorales y cerca de dos millones de votos.
Petro aseguró que las alteraciones se concentraron principalmente en Antioquia, Bogotá y Norte de Santander, en mesas donde, según su denuncia, se habría impedido o dificultado la presencia de testigos electorales del Pacto Histórico.
El mandatario no presentó en su publicación los documentos técnicos completos que sustentarían estas afirmaciones. Sin embargo, anunció una rueda de prensa nacional e internacional para que un grupo denominado “testigos digitales” y “frente digital” explicara las evidencias recopiladas.
Petro indicó que los elementos deberán ser analizados “a profundidad, de manera pública y con transparencia” por las autoridades judiciales.
Hasta el momento, las afirmaciones presidenciales constituyen acusaciones políticas que no han sido acreditadas mediante una sentencia judicial definitiva.

Resultado reconocido oficialmente
El Consejo Nacional Electoral concluyó el escrutinio y declaró ganador a Abelardo de la Espriella con 12 millones 960 mil 166 votos, frente a los 12 millones 708 mil 312 sufragios obtenidos por Iván Cepeda.
La diferencia fue de 251,854 votos, equivalente a aproximadamente 0.96 puntos porcentuales.
Petro califica al próximo gobierno como “ilegítimo”
En su mensaje en X, Petro afirmó que Colombia se encuentra ante un “gobierno ilegítimo” y llamó a construir formas de organización social y “poder popular” dentro de los límites de la Constitución.
El presidente pidió que la respuesta de sus simpatizantes sea “sabia, prudente, pacífica, pero con contundencia” y aseguró que la transformación democrática del país “no tiene vuelta atrás”.
También acusó al sector político que respaldará al nuevo gobierno de representar un “narcofascismo asesino”, expresión que incrementó la confrontación política en vísperas del cambio de mando.
De la Espriella asumirá la Presidencia el próximo viernes 7 de agosto, en una ceremonia programada en Cali, la primera transmisión presidencial colombiana celebrada fuera de Bogotá.
Advertencia sobre explosivos en Cali
Otro de los puntos más graves del mensaje fue la advertencia de Petro sobre la presunta existencia de “decenas de toneladas de explosivos” en Cali.
El mandatario aseguró que grupos vinculados con el narcotráfico podrían intentar ejecutar actos terroristas para provocar una declaratoria de conmoción interior después de la posesión de De la Espriella.
Según Petro, esa situación podría ser utilizada por el próximo gobierno para expedir decretos dirigidos a desmontar las reformas sociales aprobadas durante su administración.
La advertencia no estuvo acompañada públicamente por información detallada sobre la ubicación de los explosivos, los grupos que presuntamente los tendrían o las operaciones realizadas para incautarlos. Medios colombianos reportaron las declaraciones como una alerta presidencial sobre un supuesto plan criminal, sin confirmar independientemente su existencia.
Orden a la Policía: “No atacar al pueblo”
Petro recordó que continuará siendo comandante supremo de la Fuerza Pública hasta la entrega formal del poder y ordenó a la Policía actuar con máxima prudencia durante las movilizaciones previstas en Cali, Barranquilla y Bogotá.
“Mi orden es no atacar al pueblo”, escribió.
El presidente señaló particularmente a la Policía del Valle del Cauca y afirmó que cualquier actuación semejante a las antiguas intervenciones del Escuadrón Móvil Antidisturbios, Esmad, contravendría sus instrucciones.
Petro pidió que las concentraciones del 7 de agosto se desarrollen en paz y sostuvo que los cuerpos de seguridad deberán evitar provocaciones o respuestas desproporcionadas.
Llamado a un acuerdo nacional
Pese al tono de confrontación, el mandatario dejó abierta la posibilidad de alcanzar un acuerdo con los sectores que controlan buena parte de la economía colombiana.
Petro consideró que esos grupos deben abandonar “el odio político” y asumir posiciones más moderadas para evitar una escalada de violencia.
Advirtió que cualquier intento de eliminar las reformas sociales promovidas por su gobierno provocará una mayor resistencia popular y aseguró que la mayoría de los colombianos desea ampliar esos cambios, no derogarlos.
“La Constitución es nuestro puente común”, afirmó al llamar a respetar y aplicar plenamente el orden constitucional.
Responde a acusaciones sobre su patrimonio y su familia
En la parte final del mensaje, Petro rechazó acusaciones de corrupción y afirmó que dejará la Presidencia con menos patrimonio del que tenía cuando llegó al poder.
El mandatario aseguró que no posee vehículos particulares, motocicletas, haciendas ni inversiones en el extranjero. Explicó que, debido a su separación y al inicio de un proceso de divorcio, únicamente conservaría la mitad de una vivienda y una cuenta bancaria que, según dijo, se encuentra bloqueada y vigilada.
Petro también defendió a su exesposa y anunció posibles acciones legales contra publicaciones periodísticas que, a su juicio, han difundido información falsa sobre sus bienes.
Respecto de Juliana Guerrero, sostuvo que cualquier conducta atribuida a ella no afectó la administración pública porque su gobierno habría impedido que se concretara alguna irregularidad.
Sobre Angie Rodríguez, indicó que sus abogados serán quienes respondan a los cuestionamientos y aseguró que su administración no fue creada para permitir que personas vinculadas con paramilitares manejaran el presupuesto público.