Se le nota presa por el desasosiego, difusa, extraviada, sin saber que camino tomar y se siente víctima de su propia desconfianza.
Aprensiva, evasiva, sola y sin rumbo se advierte a la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila que lucha contra sus propios fantasmas.
Convertida en una moderna