España se moviliza por Ceuta: más de 260 municipios muestran su apoyo en plena crisis migratoria
España vivió este miércoles una amplia jornada de movilizaciones en solidaridad con Ceuta. Coincidiendo con el Día de Ceuta, más de 260 municipios respaldaron convocatorias para expresar su apoyo a la ciudad autónoma después de la grave crisis migratoria desatada por la entrada masiva de migrantes desde Marruecos a finales de julio.
Las concentraciones fueron convocadas principalmente frente a los ayuntamientos y, en Madrid, frente al Congreso de los Diputados.

Miles de personas participaron durante la jornada en diferentes puntos del país, mientras en la propia Ceuta una multitud recorrió las calles bajo el lema “Ceuta no se vende, Ceuta se defiende”.
La movilización nació como una muestra de solidaridad con la población ceutí, pero la crisis migratoria se ha convertido también en un importante frente político para el Gobierno del presidente Pedro Sánchez.
En varias concentraciones se escucharon fuertes críticas contra la actuación del Ejecutivo y reclamaciones para reforzar la seguridad fronteriza y encontrar una solución a la situación que atraviesa la ciudad autónoma.
La polémica por la posible actuación de agentes marroquíes
Paralelamente a las movilizaciones, una nueva controversia ha elevado la tensión política entre las autoridades españolas por las circunstancias en las que se produjo la entrada masiva de migrantes los días 30 y 31 de julio.
El presidente de la Ciudad Autónoma de Ceuta, Juan Jesús Vivas (PP). Crédito: ABC
Este miércoles se conocieron informaciones periodísticas según las cuales la Comisaría General de Extranjería y Fronteras habría comunicado a la magistrada de la Audiencia Nacional María Tardón información que apuntaría a que gendarmes marroquíes habrían guiado a grupos de migrantes, presuntamente siguiendo indicaciones de agentes de paisano y con una finalidad que podría haber ido más allá de un fenómeno estrictamente migratorio.
La gravedad de estas informaciones provocó la reacción inmediata del ministro español del Interior, Fernando Grande-Marlaska, quien envió una carta al director general de la Policía, Francisco Pardo, solicitándole que aclarara la veracidad de lo publicado y, en caso de ser cierto, desde cuándo disponía la Policía Nacional de esos datos.
Marlaska calificó esa eventual información como esencial para que el Gobierno pudiera adoptar decisiones relacionadas con la política interior y exterior y con la defensa del Estado.
La Policía niega que exista un informe que responsabilice a Marruecos
Horas después se produjo un giro importante. El director general de la Policía comunicó al ministro del Interior que no existe un informe policial que atribuya formalmente a las fuerzas de seguridad marroquíes la planificación o ejecución de los acontecimientos ocurridos en Ceuta los días 30 y 31 de julio.
El Gobierno español mantiene igualmente que hasta ahora no existe una prueba que permita responsabilizar a Marruecos de haber organizado la entrada masiva de migrantes.
Por ello, las informaciones sobre la posible participación de gendarmes marroquíes deben manejarse por ahora como señalamientos bajo investigación y no como un hecho definitivamente acreditado.
Ceuta, epicentro de una crisis nacional
Mientras continúa la controversia sobre lo ocurrido en la frontera, la situación de Ceuta ha trascendido ampliamente los límites de la ciudad autónoma.
Las movilizaciones de este 2 de septiembre han convertido el tradicional Día de Ceuta en una jornada de alcance nacional, con concentraciones en numerosos puntos de España y una creciente presión política sobre el Gobierno de Pedro Sánchez para explicar tanto la gestión de la emergencia migratoria como las circunstancias que hicieron posible la entrada masiva desde territorio marroquí.
En Ceuta, representantes de sus cuatro comunidades religiosas —cristiana, musulmana, hindú y hebrea— participaron en la lectura del manifiesto “Ceuta somos todos”, en un llamado a la unidad y a la solidaridad con la ciudad.
La crisis abre además un asunto especialmente delicado para Madrid: determinar con precisión qué ocurrió en el lado marroquí de la frontera y cuál fue el papel de sus fuerzas de seguridad, una cuestión que puede tener consecuencias no sólo migratorias, sino también diplomáticas y de seguridad nacional.