Úrsula Von der Leyen abre la puerta para que Canadá sea el primer “miembro asociado” de la Unión Europea
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, expresó su intención de llevar la relación con Canadá “al nivel más alto posible” y planteó trabajar con el primer ministro Mark Carney para abrir la puerta a que Canadá pueda convertirse en el primer miembro asociado de la Unión Europea.
El planteamiento se produjo este 16 de septiembre de 2026 durante la visita de Carney a Estrasburgo, donde se reunió con Von der Leyen y con la presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, en momentos en que ambas partes buscan profundizar su relación política, económica y de seguridad.

Von der Leyen vinculó esa propuesta con la creación de un espacio común de prosperidad y seguridad económica entre Canadá y la UE.
La propuesta supone una fórmula inédita: actualmente no existe en los tratados europeos una categoría formal de “miembro asociado” de la Unión Europea.

Carney destacó posteriormente que Canadá y la Unión Europea son “socios naturales”, unidos por valores comunes, y señaló que las conversaciones estuvieron dirigidas a construir una asociación más estrecha que fortalezca la soberanía de ambas partes y contribuya a generar mayor estabilidad y prosperidad.

El primer ministro canadiense también resaltó el papel de la UE en la estabilidad europea, la movilidad de sus ciudadanos y la creación de un mercado único que proporciona al bloque un importante peso económico internacional.

Más allá del acuerdo comercial CETA
El gobierno canadiense informó que Carney recibió favorablemente la propuesta de Von der Leyen de avanzar más allá del Acuerdo Económico y Comercial Global entre Canadá y la UE (CETA) hacia una alianza “mucho más fuerte y ambiciosa”.

La nueva relación que Ottawa y Bruselas pretenden definir incluiría una cooperación más profunda en minerales críticos, capacidad industrial de defensa, inteligencia artificial y capacidad de cómputo, seguridad energética, espacio, servicios financieros y sistemas de pagos.
Ambos gobiernos también analizaron avanzar hacia un comercio digital más integrado para bienes no agrícolas y numerosos servicios.
Durante la reunión conjunta con Von der Leyen y Metsola también se abordó el fortalecimiento de la asociación Canadá-UE en energía, defensa, investigación y desarrollo y tecnologías avanzadas.
Una fórmula todavía por definir
La posibilidad de convertir a Canadá en el primer “miembro asociado” representaría una modalidad nueva en las relaciones exteriores de la Unión Europea y, por ahora, no equivale a una adhesión de Canadá como Estado miembro del bloque. La propuesta deberá ser desarrollada y definida políticamente y jurídicamente por las partes.

El propio gobierno canadiense describió el esquema planteado por Carney y Von der Leyen como un “enfoque único” que Canadá y la UE definirán conjuntamente, basado en sus fortalezas complementarias y valores compartidos. La iniciativa se inscribe en un proceso de acercamiento acelerado entre Ottawa y Bruselas.
En junio de 2025, Canadá y la UE firmaron una Asociación de Seguridad y Defensa, y en febrero de 2026 acordaron las condiciones para la participación canadiense en el instrumento europeo SAFE, un mecanismo de 150 mil millones de euros destinado a apoyar adquisiciones conjuntas en materia de defensa.
Carney, Von der Leyen y Metsola acordaron mantener un contacto estrecho mientras avanzan las negociaciones para determinar el alcance de esta nueva etapa de la relación entre Canadá y la Unión Europea.