A Edmundo González le preocupa mucho el informe de la ONU sobre derechos humanos en Venezuela
El dirigente opositor venezolano Edmundo González Urrutia reaccionó al nuevo informe de la Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos de Naciones Unidas sobre Venezuela y advirtió que, a su juicio, la disminución de algunas de las formas más severas de represión no significa que hayan desaparecido las estructuras que las hicieron posibles.
“He leído con detenimiento el nuevo informe de la Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos de la ONU. Su contenido es grave”, escribió González este miércoles en su cuenta de X.
En su mensaje sostuvo que cualquier análisis debe partir de que los derechos humanos “no son una concesión ni pueden depender de las circunstancias políticas”.
Uno de los principales puntos destacados por González fue la conclusión de la ONU de que las estructuras legales, institucionales y de seguridad vinculadas con violaciones de derechos humanos no han experimentado una reforma fundamental.

Para el dirigente opositor, la reducción de determinados abusos no debe confundirse con el desmantelamiento de los mecanismos que los hicieron posibles.
“La forma puede cambiar mientras el fondo permanece”, afirmó al resumir su interpretación del informe.
La Misión de la ONU reconoce que desde enero se han producido algunos avances, entre ellos liberaciones de detenidos, una ley de amnistía, el cierre anunciado de El Helicoide y una mayor posibilidad para sectores de la sociedad civil y de la oposición de organizarse y criticar a las autoridades.
Sin embargo, concluye que esas medidas siguen siendo parciales y potencialmente reversibles, mientras funcionarios relacionados con anteriores episodios represivos permanecen en puestos clave y las instituciones de seguridad e inteligencia no han sido reformadas sustancialmente.

214 detenciones arbitrarias por motivos políticos
González puso especial atención en un cambio de patrón identificado por los investigadores de Naciones Unidas: las detenciones arbitrarias de corta duración.
Entre el 1 de septiembre de 2025 y el 29 de julio de 2026, organizaciones de la sociedad civil registraron al menos 214 detenciones arbitrarias por motivos políticos, según los datos recogidos por la Misión.
Aproximadamente el 94 por ciento ocurrió antes de terminar 2025.
Después del 3 de enero, los expertos identificaron un patrón recurrente de arrestos de corta duración contra activistas opositores, periodistas y otros integrantes de la sociedad civil.
“La persecución no desapareció, mutó”, señaló González, quien mencionó además interrogatorios relacionados con opiniones políticas y actividad en redes sociales, vigilancia e intimidación.
A su juicio, estas prácticas deben analizarse no solamente por la duración de las detenciones, sino por su posible efecto intimidatorio: generar “miedo, silencio y autocensura”.
Entre 379 y 500 personas seguirían detenidas
Otro de los elementos resaltados por González es la permanencia de cientos de personas privadas de libertad.
La Misión señala que las excarcelaciones redujeron considerablemente la cantidad de detenidos por motivos políticos, pero organizaciones no gubernamentales estiman que entre 379 y 500 personas permanecían detenidas.
Naciones Unidas advierte, además, que la falta de información oficial, transparente y verificable dificulta determinar una cifra exacta y conocer la situación jurídica de cada persona.
ONU documenta 64 nuevos casos de tortura
González calificó como especialmente grave el apartado dedicado a las torturas y malos tratos.
La Misión investigó 64 nuevos casos de tortura ocurridos después del 3 de enero, además de condiciones de reclusión severas en instalaciones como El Rodeo I y Fuerte Guaicaipuro.
Los investigadores describieron denuncias de golpizas, descargas eléctricas, aislamiento prolongado, privación de alimentos y otras prácticas calificadas como tortura o trato cruel.
González retomó una de las conclusiones de los investigadores, quienes sostienen que determinados patrones de tortura y malos tratos no corresponden simplemente a hechos aislados, sino que reflejan una “cultura institucionalizada” alimentada por la tolerancia y la impunidad.
El papel de los “colectivos”
El dirigente opositor también destacó el apartado del informe dedicado a los llamados colectivos, grupos civiles armados progubernamentales cuya relación con instituciones estatales ha sido investigada por la Misión.
Los expertos señalan que existen amplios vínculos políticos, financieros y logísticos entre determinadas estructuras estatales y estos grupos, que han participado en acciones de vigilancia e intimidación contra personas consideradas opositoras.
La Misión sostiene que, cuando esos grupos actúan bajo instrucciones, dirección o control del Estado, sus conductas pueden generar responsabilidad estatal.
“Verdad, memoria y justicia”
González cerró su pronunciamiento señalando que una transformación democrática requiere tiempo para reconstruir instituciones, restablecer derechos, establecer responsabilidades y reparar a las víctimas.
Sin embargo, planteó que debe distinguirse entre el tiempo necesario para transformar instituciones y la capacidad de estructuras represivas para adaptarse y continuar operando de formas diferentes.
“Lo que este informe muestra es precisamente la persistencia de estructuras que cambian sus formas sin modificar el fondo”, escribió.
Por ello defendió la continuidad del trabajo de la Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos y afirmó que los testimonios y violaciones documentados deberán formar parte de la memoria del país.
“Venezuela necesitará esa memoria para hacer justicia, reparar a las víctimas y construir garantías de no repetición. No hay reconstrucción democrática posible sin verdad, memoria y justicia”, concluyó González.
El informe de Naciones Unidas, por su parte, pide liberar a las personas que permanezcan arbitrariamente detenidas, investigar las presuntas violaciones y crímenes, reformar las instituciones de seguridad y avanzar en mecanismos de rendición de cuentas.

