Trump en la cena de corresponsales: bromea sobre un "cuarto mandato", amenaza a Irán y arremete contra la prensa
El presidente Donald Trump ofreció la noche del viernes 24 de julio un discurso de poco más de una hora en la Cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca (WHCA), evento que había sido suspendido en abril tras un tiroteo y que se reprogramó para esta fecha en el Waldorf Astoria de Washington, antiguo hotel Trump International.
Trump convirtió la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca en un espectáculo político que combinó solemnidad, humor, ataques personales y mensajes dirigidos tanto a sus seguidores como a sus adversarios.

El momento más explosivo llegó casi al final de su intervención, cuando anunció, aparentemente en tono de provocación, su intención de competir por un “cuarto mandato” como presidente de Estados Unidos.
“Estoy complacido de anunciar mi intención de postularme para un cuarto mandato”, expresó Trump antes de agregar que, según él, había ganado tres veces y volvería a hacerlo.
La Constitución estadounidense impide que una persona sea elegida presidente más de dos veces, por lo que sus palabras fueron interpretadas dentro del tono humorístico y desafiante que caracterizó toda la velada.
Ausencias notables
Entre los ausentes de la velada figuraron la primera dama Melania Trump, el vicepresidente JD Vance y el secretario de Estado Marco Rubio, quienes —de acuerdo con reportes— tenían otros compromisos.
“No resolveremos nuestras diferencias con balas”
El presidente dedicó buena parte de su arranque a recordar el tiroteo ocurrido el 25 de abril en el Washington Hilton, sede original de la cena, cuando un hombre armado —identificado como Cole Tomas Allen— disparó cerca del control de seguridad del evento.
No hubo muertos y dos personas resultaron heridas, incluido el atacante.

Trump agradeció al Servicio Secreto y a las fuerzas del orden, y destacó en particular al oficial Víctor González, quien —según relató el mandatario— fue alcanzado por un disparo que detuvo su chaleco antibalas.
“En Estados Unidos no cedemos ante la violencia política”, declaró.
Bromas, insultos y el "roast" de siempre
Después del momento solemne, el mandatario cambió rápidamente de tono y comenzó una extensa rutina de bromas, ataques e insultos contra periodistas, figuras de la televisión y dirigentes demócratas.
Como es costumbre en este tipo de eventos, el presidente combinó autocrítica con ataques a figuras públicas.

Entre sus blancos estuvieron los presentadores nocturnos Jimmy Fallon y Jimmy Kimmel, la congresista Ilhan Omar, el gobernador de California Gavin Newsom, el exgobernador de Nueva Jersey Chris Christie y hasta sus propios redactores de discursos, cuyas bromas criticó incluso mientras las leía. Medios como CNN señalaron que varios de sus comentarios rozaron el terreno racista.
También lanzó dardos contra periodistas presentes, como Caitlan Collins de CNN, y contra legisladores demócratas como Chuck Schumer, Elizabeth Warren, JB Pritzker y Alexandria Ocasio-Cortez.
El presidente afirmó que recibe un 93% de cobertura negativa y describió a los asistentes como una de las mayores concentraciones de personas con el denominado “síndrome de trastorno por Trump”.
No obstante, aseguró que respeta la profesión periodística y que hablar directamente con los reporteros puede ayudar a evitar historias incorrectas.
“Cuando no hablas con la prensa, siempre recibes una mala historia. Cuando hablas, tienes una oportunidad”, señaló.
Irán “quiere negociar”, asegura Trump
Uno de los pasajes más relevantes en materia internacional ocurrió cuando Trump habló sobre las operaciones estadounidenses contra Irán.
El mandatario afirmó que las fuerzas estadounidenses destruyeron gran parte de las capacidades militares iraníes, incluidas embarcaciones, aviones, radares y drones.
Según Trump, Irán estaría intentando abrir negociaciones con Washington.
“Están hablando con nosotros ahora. Les encantaría llegar a un acuerdo”, sostuvo.

El presidente afirmó que está dispuesto a escuchar una propuesta, aunque consideró que Teherán todavía no se encuentra preparado para pactar.
También reiteró su principal exigencia: que Irán no pueda desarrollar armas nucleares.
“No permitiremos que tengan un arma nuclear”, advirtió.
Una Casa Blanca con cristales antibalas y un “puerto de drones”
Trump dedicó varios minutos a defender la construcción de un nuevo salón de baile en la Casa Blanca, proyecto que, según explicó, también incluye importantes instalaciones de seguridad.
El mandatario aseguró que el edificio contará con cristales antibalas, protección contra armas de alto poder y uno de los mayores “puertos de drones” del mundo sobre el techo.

También reveló que debajo de la construcción se desarrolla una infraestructura militar de varios niveles, aunque criticó que algunos detalles hayan sido divulgados debido a demandas judiciales.
Trump sostuvo que el proyecto se encuentra dentro del presupuesto y adelantado respecto al calendario previsto.
Afirmó que Toyota dejará México
En uno de los mensajes que podría generar mayor repercusión en México, Trump aseguró que Toyota construirá en Estados Unidos la planta automotriz más grande del mundo.
“Se están marchando de México. Vienen aquí. Los aranceles hicieron eso”, afirmó.
TikTok, Xi Jinping y una próxima visita a Washington
Trump aseguró que logró concretar la venta de TikTok a un grupo compuesto principalmente por inversionistas estadounidenses después de hablar directamente con el presidente chino, Xi Jinping.
De acuerdo con su versión, el dirigente chino inicialmente se oponía a la operación, pero terminó aprobándola tras una conversación telefónica.

Trump presumió además ser la figura política número uno en TikTok y dijo acumular 425 mil millones de visualizaciones.
También adelantó que Xi Jinping viajará a Estados Unidos a finales de septiembre, aunque no proporcionó una fecha definitiva.
Entre el homenaje y el espectáculo
El discurso terminó con un mensaje triunfalista.
Trump afirmó que Estados Unidos era considerado un país “muerto” dos años atrás, pero que ahora se había convertido en “el país más atractivo del mundo”.
“Esta es la edad dorada de Estados Unidos”, declaró.