Mañana, Starship de SpaceX se prepara para entrar en órbita en su vuelo 14
SpaceX prevé lanzar este lunes 28 de septiembre el vuelo 14 de Starship desde Starbase, Texas, en una misión que marcará una nueva etapa del programa al intentar llevar por primera vez al gigantesco vehículo a una órbita terrestre.
La compañía programa el despegue desde la Plataforma 2 de Starbase, con una ventana de lanzamiento de 75 minutos que comenzará a las 7:15 de la mañana, hora central de Estados Unidos.
SpaceX identifica oficialmente la misión como Starship Flight 14.

El salto de las pruebas suborbitales a la órbita
El principal objetivo del vuelo 14 será llevar a Starship a una nueva fase de desarrollo.
Durante sus primeros 13 vuelos integrados, SpaceX colocó deliberadamente la etapa superior de Starship en trayectorias suborbitales.
Esto significaba que, al terminar el encendido principal de sus motores, la nave no acumulaba suficiente velocidad horizontal para permanecer alrededor de la Tierra.
En el vuelo 13, realizado el 24 de julio de 2026, Starship completó su ascenso previsto, desplegó 20 satélites Starlink V3 y logró volver a encender un motor Raptor en el espacio, una maniobra considerada fundamental para las futuras operaciones orbitales.
Sin embargo, tanto Starship como los satélites fueron colocados todavía en una trayectoria suborbital destinada a terminar con su reentrada.
Ahora, con el vuelo 14, SpaceX pretende dar el siguiente paso y convertir esa trayectoria inicial en una órbita alrededor de la Tierra.

¿Cómo llegará Starship a la órbita?
El plan contempla que Starship complete primero su ascenso y quede inicialmente en una trayectoria suborbital considerada “pasivamente segura”.
Durante una fase de vuelo sin propulsión, los controladores analizarán el estado de la nave.
Si los sistemas funcionan correctamente, Starship realizará posteriormente un encendido de circularización utilizando un solo motor Raptor de nivel del mar.
Ese impulso adicional proporcionará la velocidad necesaria para colocar finalmente la nave en órbita terrestre.
SpaceX explica que alcanzar una órbita no depende únicamente de llegar a gran altura. La clave es conseguir suficiente velocidad horizontal.
En órbita terrestre baja, una nave debe desplazarse aproximadamente a 17,500 millas por hora —unos 28,000 kilómetros por hora— para que, mientras la gravedad la atrae hacia el planeta, la curvatura de la Tierra se aleje continuamente debajo de ella.
En términos prácticos, la nave permanece en una caída libre permanente alrededor del planeta.
Una trayectoria diseñada con rutas de escape
SpaceX ha diseñado las primeras misiones orbitales de Starship con varios puntos en los que la nave podrá abandonar el intento de alcanzar o permanecer en órbita.
Tras el ascenso inicial, Starship seguirá en principio una trayectoria que la conduciría hacia el océano Índico, similar a la utilizada durante vuelos anteriores.
Si los controladores detectan un problema antes del encendido orbital, podrán simplemente permitir que la nave continúe esa trayectoria y reingrese de manera controlada.
Una vez en órbita, SpaceX continuará vigilando los principales sistemas de Starship y podrá ordenar una salida anticipada de la órbita si aparecen anomalías.
Más de 500 sensores vigilarán la nave
La misión estará sometida a una extensa supervisión técnica.
SpaceX señala que Starship incorpora más de 500 sensores físicos que miden variables como temperatura, presión y aceleración.
A ellos se suman numerosos componentes que transmiten directamente información sobre su funcionamiento.
La compañía ha establecido criterios inicialmente conservadores para decidir si Starship continúa su misión orbital o inicia anticipadamente su regreso.
Regreso mediante un encendido de desorbitación
Al concluir una misión normal, Starship deberá realizar otro encendido de un motor Raptor para reducir su velocidad orbital.
La maniobra colocará a la nave en trayectoria de reentrada hacia la atmósfera terrestre.
Los planes de SpaceX contemplan inicialmente amerizajes en zonas previamente determinadas del océano y, posteriormente, el regreso de Starship directamente a Starbase para intentar su captura y reutilización.
La reutilización completa representa uno de los elementos centrales del diseño del sistema.
A diferencia de las etapas superiores tradicionales, Starship está diseñada para sobrevivir intacta a la reentrada atmosférica y volver a utilizarse.
Starlink V3, transferencia de combustible y futuras misiones
El inicio de las operaciones orbitales permitirá a SpaceX ampliar considerablemente las pruebas de Starship.
Entre los objetivos anunciados para esta nueva etapa se encuentran también el despliegue de satélites Starlink V3, el transporte de otras cargas útiles y futuras demostraciones tecnológicas, incluida la primera transferencia de propelente entre vehículos Starship en órbita.
El vuelo 14 también representa un paso fundamental para los proyectos de largo plazo de SpaceX.
La compañía pretende utilizar Starship como un sistema de transporte completamente reutilizable capaz de colocar grandes cantidades de carga en órbita, apoyar misiones humanas hacia la Luna y, eventualmente, transportar personas y materiales hacia Marte.
Por ello, el lanzamiento previsto para este lunes no será simplemente otro vuelo experimental: será el comienzo del intento de convertir a Starship de un vehículo de pruebas suborbitales en un sistema operativo capaz de trabajar alrededor de la Tierra.