Gente Detrás del Dinero. ¿Quién se quiere deshacer de Marcelo Ebrard? Por Mauricio Flores

Gente Detrás del Dinero. ¿Quién se quiere deshacer de Marcelo Ebrard? Por Mauricio Flores

En los últimos tres meses, pero especialmente en las dos semanas anteriores, corrieron fuertemente rumores de la inminente salida del secretario de economía Marcelo Ebrard Casaubon; incluso una noche previa a su más reciente visita a Washington el rumor se agudizó tras varios venablos narrativos acusándolo del “fracaso de la negociación” del tratado comercial con Estados Unidos o incluso de la plaga de gusano barrenador. Ese tipo de versiones no salen de la nada: hay interesados en promoverlo y refleja las creciente tensión y disputas al interior del actual gobierno.

Ebrard Casaubon no es precisamente el personaje más popular y apreciado en el gabinete Sheinabaum, eso es sabido desde la mascarada de “Las Corcholatas” que puso en juego Andrés Manuel López: jugó y se molestó mucho por un resultado que predecible. Le toco un premio de consolación. Pero indistinto a ello, su perfil profesional y técnico -ni sus aspiraciones- han sido del agrado del “bloque de los puros”, el ala radical de Morena.

De ahí que se le intente achacar el tropiezo en la negociación del plazo de vigencia del acuerdo comercial que en vez de ser extendido a 16 años será revisado “renegociado asunto por asunto” anualmente durante una década. Curiosamente, los detractores de la izquierda radical de Ebrard tampoco ven con agrado el comercio libre, pero hacen su cálculo sobre las posiciones que pueden ir ganando.

Pero la revisión “renegociación” por una década no es resultado de una negociación fallida per se, sino del establecimiento de la agenda del gobierno de Donald Trump para diseñar un acuerdo comercial acorde a los planes de reindustrialización Make America Greate Again, lo mismo que sucedió con Canadá pese a la mayor autonomía comercial y de inversión la nación gobernada por Mark Carney.

Pero en la grilla palaciega la narrativa es la de cargarle los muertos a Ebrard, incluso cargarle asuntos como la pretensión de productores jitomate, frutas y hortaliza estadounidense de imponer restricciones estacionales a los cultivos mexicanos, o la misma plaga de gusano barrenador que más bien se gestó por la falta de controles fitosanitarios regionales y la participación del crimen organizado en el contrabando de ganado contaminado.

Para contrarrestar los embates, la secretaria de economía salió a presumir lo que denominó negociación histórica por lograr elevar la cuota de exportación al vecino del norte hasta un millón 152 mil toneladas entre 2026 y 2027. Pero bueno, pese a la relevancia positiva que ello tiene, tampoco es un logro tan espectacular pues la participación de Estados Unidos en la compra del endulzante mexicano bajó del 76.4% al 15.1% entre 2019 y 2025.

En fin, los empujones y jaloneos al interior del grupo gobernante está al orden del día… y lo que falta.

Tequila Centenario adulterado y Mercado Libre

El pasado lunes la Comisión Federal de Prevención de Riesgos Sanitarios (Cofepris), a cargo de Víctor Hugo Borja emitió la alerta sanitaria sobre la falsificación y adulteración de Tequila Reposado Centenario, de Casa Cuervo, en el lote L06124 en contenido de 960 mililitros que se distribuyó en línea presuntamente por Mercado Libre.

El asunto no es menor, aunque Casa Cuervo, de Juan Domingo Beckman, y la plataforma de argentina de Marco Galperín, no hayan embotellado ese brebaje y certificado la autenticidad de este: son ya 5 muertos y 28 intoxicados en Jalisco y Guanajuato por intoxicación.

Las botellas que no rompen los consumidores son pepenadas, compradas y rellenadas en la cadena del comercio clandestino… y el crimen organizado lo colocan en cualquier medio de venta.

La responsabilidad es compartida.

Dulce no tan azúcar

Por cierto, en materia de endulzantes, más allá del logro numérico del aumento de la cuota de exportación azucarera a Estados Unidos, los problemas de fondo persisten. Como lo precisa el Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA) que conduce Juan Carlos Anaya, “esa ampliación no debe quedar como una medida coyuntural para atender faltantes temporales del mercado estadounidense. México necesita un mecanismo estable, oportuno y predecible que reconozca su capacidad productiva, su cercanía logística y su condición de proveedor estratégico dentro de América del Norte”.

Esto se sustenta en el hecho de que la producción de azúcar se recupera, pero baja el consumo nacional: la producción 2025-2026 de 5 millones 350 mil toneladas enfrenta su menor demanda en 8 años (3 millones 800 mil toneadas), lo que arroja que aumento en un año 34% el excedente que alcanza millón 503 mil toneladas.

O sea que, tras la mejor cuota de exportación a Estados Unidos, deja un remanente de 350 mil toneladas que presionarán a la baja los precios en México…además de la importación desde el país vecino de 1 millón 600 mil toneladas de jarabe de alta fructuosa de maíz.

O sea, estamos lejos de agradecer al ex secretario de agricultura Julio Berdegue el resultado de la negociación con su homóloga Brooke L. Rollins.

Timón y política, el libro

Un referente importante en estos tiempos es el texto “Del arte de navegar al arte de gobernar”, una lectura pertinente para servidores públicos, empresarios y directivos. La más reciente obra del abogado Carlos Requena reflexiona sobre las virtudes que deben de tener los grandes líderes.

La velocidad con la que evolucionan los mercados, la tecnología y las demandas ciudadanas obliga a abandonar modelos de gestión estáticos para dar paso a liderazgos capaces de anticipar escenarios y construir instituciones resilientes. Los desafíos que enfrentan los navegantes en el mar recuerdan que la experiencia acumulada es una escuela para comprender el ejercicio del gobierno y del liderazgo.

@mfloresarellano
floresarellanomauricio@gmail.com

El contenido de esta columna es responsabilidad exclusiva del columnista