Brasil llega a la elección con empate técnico entre Lula y Flávio Bolsonaro: cuatro encuestas revelan una disputa voto a voto
Los estudios de Atlas/Bloomberg, PoderData/AYA y Nexus/BTG muestran diferencias estrechas entre los candidatos. Una encuesta de Quaest, difundida el 21 de octubre, también registra un empate técnico a cuatro días de la segunda vuelta presidencial.
Brasil se encamina hacia una elección presidencial reñida. A cuatro días de la segunda vuelta electoral presidencial prevista para el domingo 25 de octubre, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el senador opositor Flávio Bolsonaro mantienen una competencia ajustada, según cuatro estudios de opinión difundidos esta semana.
Las encuestas de Atlas/Bloomberg, PoderData/AYA y Nexus/BTG, publicadas el lunes 19 de octubre, registraron ventajas numéricas para Bolsonaro en sus preguntas de intención de voto estimulada, aunque con diferencias importantes según la metodología utilizada.

A estos resultados se sumó una investigación de Quaest, divulgada el miércoles 21 de octubre, que situó a Bolsonaro con el 45% de la intención de voto, frente al 44% de Lula.
La diferencia de un punto porcentual se encuentra dentro del margen de error del estudio.

Atlas/Bloomberg: diferencia de 2,2 puntos
La investigación de Atlas/Bloomberg se realizó entre el 13 y el 18 de octubre, con 4,998 personas entrevistadas y margen de error de un punto porcentual.
En el total de respuestas, Flávio Bolsonaro obtuvo 49.8%, Lula 47.6% y el 2,6% restante correspondió a votos blancos, nulos o personas sin decisión declarada.
Al excluir estas respuestas, el resultado informado en votos válidos fue de 51.1% para Bolsonaro y 48.9% para Lula.

PoderData/AYA: variación respecto al empate anterior
La encuesta de PoderData/AYA, levantada entre el 16 y el 18 de octubre con 3,000 participantes y un margen de error de 1.8 puntos porcentuales, registró 49% para Bolsonaro y 46% para Lula.
La firma había reportado anteriormente un empate de 47% para cada uno.
En votos válidos, la nueva medición asignó 52% a Bolsonaro y 48% a Lula.
Las diferencias entre encuestas consecutivas deben interpretarse tomando en cuenta sus márgenes de error y otros aspectos metodológicos.

Nexus/BTG: empate en el voto espontáneo
La encuesta Nexus/BTG, realizada entre el 16 y el 18 de octubre con 2,002 entrevistados y un margen de error de dos puntos porcentuales, registró 44.5% para cada aspirante cuando se preguntó espontáneamente por su preferencia.
En la pregunta estimulada, que presenta a los participantes las opciones de respuesta, Bolsonaro obtuvo 46.5% y Lula 45.9%, una diferencia situada dentro del margen de error.
En votos válidos, esos resultados equivalen aproximadamente a 50.3% y 49.7%, respectivamente.

Quaest: 45% frente a 44%
Una investigación de Quaest difundida el 21 de octubre situó a Bolsonaro con 45% y a Lula con 44%.
Según la información publicada, el estudio se efectuó entre el 17 y el 20 de octubre, con 2,154 personas entrevistadas y margen de error de dos puntos porcentuales.
El 9% se inclinó por el voto blanco, nulo o ninguna de las candidaturas, mientras que el 2% figuró como indeciso, según los datos citados en la cobertura de CNN Brasil.
A diferencia de las tres encuestas publicadas el lunes, el trabajo de campo de Quaest se extendió hasta después del debate presidencial del domingo 18 de octubre.

Género, ingresos y religión: diferencias entre segmentos
Según la información reunida por El País de Uruguay, las tres encuestas divulgadas el lunes mostraron ciertos patrones comunes: Lula registró mayor intención de voto entre mujeres, personas de menores ingresos y católicos; Bolsonaro obtuvo mejores cifras entre hombres, diversos sectores de ingresos medios y altos, y evangélicos.
Los resultados por edad y nivel educativo no presentaron un patrón completamente uniforme. Atlas/Bloomberg también registró mayor preferencia por Lula en el segmento de ingresos superiores a 10,000 reales mensuales.
En una elección con diferencias estrechas, los votos de última hora, la participación efectiva y la distribución de los sufragios de quienes respaldaron a otras candidaturas en la primera vuelta pueden resultar relevantes para el resultado final.
Como sucede con cualquier encuesta, estas respuestas son estimaciones sujetas a incertidumbre y no permiten anticipar con certeza el escrutinio.