Desde el Norte. La resistencia cristera. Por Rubén Moreira Valdez
No pude asistir y, la verdad, me quedé con las ganas. Los organizadores, los ponentes y el lugar garantizaban la calidad del evento. Me refiero al coloquio internacional “A cien años del inicio de la resistencia cristera”, que tuvo lugar en Tlalpan, en el emblemático edificio que ocupa la Universidad Pontificia de México (UPM).
Sin embargo, me di una escapada a la venta de libros que se realizó con motivo del encuentro académico y salí con una bolsa llena de ellos, que, junto con otras novedades, se acumulan en el pequeño escritorio que tengo junto a la cama. El conflicto religioso sacudió al país y tuvo en su centro una guerra de grandes proporciones e innumerables víctimas.
La historia oficial y los «matraqueros» que nunca faltan han abonado al olvido de lo que sucedió en México hace una centuria. Nuestra patria es laica, pero abundan los jacobinos y, más aún, los políticos ignorantes. Mientras en otras naciones se estudia el pasado para buscar la reconciliación en el presente y una esperanza en el futuro, por acá se tergiversa la historia o, de plano, se olvida. Bueno, incluso no falta el linchamiento por parte de algún émulo de Robespierre o de algún espíritu decimonónico.
Va lo que me agencié en mi excursión al recinto donde, un día de 1942, se quitó la vida Jorge Cuesta, autor de Canto a un dios mineral.
- Religiosidad y beligerancia clerical en Michoacán. La trayectoria del presbítero Lorenzo Salazar Guillén, 1896-1968. Este texto se publica gracias a las autoridades y a algunos vecinos de Tancítaro. Aparece bajo la autoría del propio Lorenzo Salazar, de Daniel Rubio Morales, cura de Huandacareo, y del historiador nicolaíta Ramón Alonso Pérez Escutia. Se trata de un libro fundamental para conocer la actuación de un cura en los días aciagos de la violencia y la represión en una entidad conocida por su fervor.
- El obispo Ignacio Valdespino y el conflicto religioso. Antología documental, 1927-1928. Jean Meyer y Juan Carlos Casas García aparecen como editores de esta obra, publicada bajo el sello de la Universidad Pontificia de México y Magistra Vitae. El volumen contiene la relación de documentos que compiló Valdespino, testigo de aquellos acontecimientos, obispo de Aguascalientes y, anteriormente, de Sonora.
- Cristería, arreglos…, de Bernardo Olivera, un personaje increíble, nacido en Argentina, que durante dieciocho años fue abad general de la Orden Cisterciense de la Estricta Observancia. El texto tiene prólogo de Jean Meyer y es imprescindible para tener una panorámica de los acontecimientos.
- Vida y obra del presbítero Eleuterio Raya Zavala, obra que, en una magnífica edición, aparece con la firma de Daniel Ortega Navarro, Daniel Rubio Morales y Ramón Pérez Escutia, bajo el auspicio de la Parroquia de San Lucas Evangelista de Aporo, Michoacán. En ella se relata la vida y los azares del padre Rayita, así como su lucha social en Aporo.
- Blanqueados con la sangre del Cordero, del ya citado Bernardo Oliveira, publicado por TalitaKum, en el que se ofrece un relato de acontecimientos y personajes del conflicto entre el Estado mexicano y la fe católica.
- La Constitución de 1917 y las relaciones Iglesia-Estado en México. Nuevas aportaciones y perspectivas de investigación. Se trata de una colección de diecisiete estudios sobre las reglas que se impusieron con la nueva Carta Magna. Entre los autores figuran María Luisa Aspe Armella, Sofía Crespo Reyes y Juan González Morfín. Es una edición de la UPM.
Me dicen que el coloquio fue un éxito y que los asistentes salieron con buen sabor de boca. ¡Qué importante es recordar y reflexionar sobre esta herida aún abierta! Por desgracia, no se ve que el Gobierno asuma la responsabilidad de abrir un amplio debate para contribuir a la construcción de la armonía.
Bueno, ni siquiera se le ocurre emitir un sello postal o dejar una estela que conmemore lo sucedido. Hay fanáticos que confunden el Estado laico con el Estado jacobino.
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