Brasil: desplome histórico de la Bolsa, devaluación de su moneda y temor a una fuga de capitales tras el triunfo de Lula
La reelección del presidente Luiz Inácio Lula da Silva provocó una de las jornadas financieras más turbulentas de las últimas décadas en Brasil.
El resultado electoral desencadenó una liquidación masiva de acciones, ventas de bonos gubernamentales y una fuerte demanda de dólares, en medio de la preocupación de los inversionistas por las perspectivas fiscales del cuarto mandato presidencial de Lula.
La Bolsa de Valores de São Paulo sufrió el lunes 26 de octubre su mayor caída diaria desde marzo de 2020, mientras el real brasileño registró una de sus depreciaciones más pronunciadas frente al dólar desde 1999.
El índice Ibovespa, principal referencia de la Bolsa brasileña B3, cerró con una caída de 13.88%, hasta los 176,608.23 puntos, después de haber llegado a desplomarse 17.34% durante la jornada.

La magnitud de las pérdidas obligó a suspender temporalmente las operaciones bursátiles mediante el mecanismo de emergencia conocido como circuit breaker, que no había sido activado desde la crisis financiera provocada por la pandemia de COVID-19 en marzo de 2020.
Simultáneamente, el dólar estadounidense se disparó hasta superar los 5.40 reales, mientras los intereses de la deuda pública aumentaron considerablemente.
La Bolsa pierde 734,000 millones de reales en una sesión
El impacto sobre las empresas que cotizan en la Bolsa de São Paulo fue extraordinario.
De acuerdo con un estudio de la consultora financiera Elos Ayta, divulgado por el medio económico brasileño Exame, las compañías negociadas en B3 perdieron aproximadamente 734,000 millones de reales en capitalización bursátil durante la sesión del lunes.
El valor conjunto de estas empresas pasó de 5,684 billones de reales el viernes 23 de octubre a aproximadamente 4,950 billones al cierre del lunes, una reducción del 12.91%.
La caída eliminó alrededor del 75.5% de las ganancias de capitalización que las compañías brasileñas habían acumulado durante 2026.

Entre las empresas más afectadas figuraron Magazine Luiza, cuyas acciones retrocedieron 58.23%; Vamos, con una pérdida de 56.79%; y Hapvida, que cayó 54.93%.
También resultaron perjudicados los principales bancos del país. Banco do Brasil perdió 29.33% de su valor bursátil, BTG Pactual retrocedió 24.83%, Bradesco cayó 21.70% e Itaú Unibanco descendió 13.66%.
Sin embargo, no todas las compañías sufrieron pérdidas.
Algunas empresas exportadoras, como Suzano, Embraer, WEG y Vale, registraron ganancias ante las expectativas de mayores ingresos en reales por sus ventas internacionales.
El real sufre una de sus mayores depreciaciones desde 1999
La turbulencia bursátil estuvo acompañada de un fuerte debilitamiento de la moneda brasileña.
Según Folha de S.Paulo, el dólar estadounidense cerró el lunes con una apreciación de 8.41%, hasta alcanzar los 5,409 reales por unidad, el mayor incremento porcentual diario desde enero de 1999.

Otras referencias del mercado cambiario, recogidas por Agência Brasil, situaron el avance del dólar en 8.21%, con un cierre de 5.403 reales.
Durante las horas de mayor tensión, la divisa estadounidense llegó a cotizarse cerca de 5,605 reales.
La depreciación cambiaria reflejó un rápido reajuste de posiciones financieras.
Numerosos participantes del mercado buscaron protección mediante la adquisición de dólares y la reducción de su exposición a activos denominados en reales.
Ventas masivas y riesgo de fuga de capitales
Uno de los principales focos de preocupación es la posibilidad de que las ventas de activos brasileños se transformen en una salida sostenida de capitales hacia mercados internacionales.
Durante la jornada del lunes se registró una liquidación generalizada de posiciones en acciones y títulos de deuda pública, acompañada de una mayor demanda de divisas extranjeras.

Reuters informó que los bonos soberanos brasileños también sufrieron caídas importantes, especialmente los de vencimientos más largos.
Asimismo, el costo de los seguros contra un eventual incumplimiento de la deuda brasileña, conocidos como credit default swaps (CDS), aumentó de aproximadamente 120 a 144 puntos básicos para los contratos a cinco años, reflejando una mayor percepción de riesgo.
El volumen de operaciones bursátiles alcanzó aproximadamente 88,600 millones de reales, unas tres veces el promedio diario habitual.
¿Por qué los mercados reaccionaron negativamente al triunfo de Lula?
La respuesta de los inversionistas estuvo vinculada principalmente a la diferencia entre las expectativas financieras previas a la elección y el resultado final de las urnas.
Después de la primera vuelta del 4 de octubre, numerosos operadores habían incrementado sus inversiones en activos brasileños ante la posibilidad de que Flávio Bolsonaro, candidato del Partido Liberal, derrotara al presidente Lula.
El mercado asociaba una eventual administración de Bolsonaro con una política económica más orientada a la contención del gasto público, la disciplina fiscal y las reformas favorables a la actividad empresarial.

De hecho, la Bolsa brasileña había experimentado un fuerte repunte después de aquella primera votación.
Sin embargo, el domingo 25 de octubre Lula consiguió remontar la ventaja de su adversario.
Según los resultados anunciados por el Tribunal Superior Electoral, el presidente obtuvo 64,256,232 votos, equivalentes al 51.79%, mientras Flávio Bolsonaro alcanzó 59,826,041 sufragios, correspondientes al 48.21%.
La diferencia fue de 4,430,191 votos.
El triunfo garantizó a Lula un cuarto mandato presidencial, pero obligó a los mercados a revisar rápidamente las posiciones financieras que habían construido anticipando un cambio de gobierno.
El Tesoro brasileño interviene ante la turbulencia financiera
La magnitud de las fluctuaciones obligó a las autoridades financieras brasileñas a adoptar medidas para contener el desorden en los mercados de deuda.
El Tesoro Nacional realizó operaciones de recompra de títulos públicos y canceló subastas programadas de determinados bonos gubernamentales.

Estas medidas buscaron proporcionar mayor estabilidad a las cotizaciones y reducir las dificultades de negociación generadas por el aumento abrupto de las tasas de interés.
Por su parte, la Bolsa B3 suspendió las operaciones durante 30 minutos después de que su índice principal superara el umbral de caída que activa el mecanismo de protección.
Pese a estas intervenciones, los principales indicadores financieros terminaron la jornada con pérdidas significativas.
La crisis bursátil brasileña alcanza a Argentina
Las repercusiones de la turbulencia no se limitaron a Brasil.
En Argentina, principal socio comercial del país, las acciones y los bonos también registraron fuertes descensos durante la jornada del lunes.
El índice MSCI Merval llegó a retroceder 6.24% durante las operaciones, mientras el peso argentino se debilitó frente al dólar.
Analistas financieros consultados por Reuters atribuyeron este comportamiento al efecto de contagio regional y a las posibles consecuencias comerciales de una devaluación pronunciada del real brasileño.