Flávio Bolsonaro huyó de Brasil con pasaporte italiano: cruzó a Argentina y voló a Miami vía Ecuador
El excandidato presidencial brasileño, derrotado por Luiz Inácio Lula da Silva, logró salir de su país pese a una prohibición judicial. Documentos aeronáuticos revelan que utilizó un pasaporte italiano para abordar un avión privado junto con su esposa y sus dos hijas. La ruta incluyó Argentina y Ecuador antes de aterrizar en Estados Unidos, donde Donald Trump manifestó su disposición a recibirlo.
El senador brasileño Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro y candidato derrotado en las elecciones presidenciales del pasado domingo 25 de octubre, consiguió abandonar Brasil y llegar a Estados Unidos este miércoles 28, a pesar de una resolución del Supremo Tribunal Federal (STF) que le prohibía salir del territorio nacional y le ordenaba entregar sus pasaportes.
La operación incluyó un desplazamiento terrestre hasta la frontera argentina, la utilización de un pasaporte italiano y un vuelo privado que partió desde Puerto Iguazú, realizó una escala en Guayaquil, Ecuador, y finalmente aterrizó en Miami, Florida.

La información, difundida inicialmente por medios argentinos y brasileños, fue respaldada por registros migratorios oficiales, documentos de vuelo y datos de seguimiento aeronáutico. La agencia Reuters, el diario brasileño Folha de S.Paulo y la Agencia Brasil confirmaron aspectos fundamentales del recorrido.
El episodio ocurre apenas tres días después de la derrota electoral de Bolsonaro frente al presidente Luiz Inácio Lula da Silva y abre un nuevo conflicto entre las decisiones de la justicia brasileña y la posibilidad de que el senador permanezca en territorio estadounidense.

El pasaporte italiano, la clave para abandonar Brasil
Uno de los principales elementos de la operación fue la utilización de un pasaporte italiano que permitió al senador realizar los trámites migratorios en Argentina, cuando sus documentos brasileños ya estaban sujetos a restricciones judiciales.
El periodista argentino Pablo Duggan, de C5N y Radio 10, difundió una declaración de vuelo de la compañía Baires Fly S.A. que identifica a Flávio Bolsonaro como pasajero de nacionalidad italiana.

El documento fue examinado también por otros medios. SBT News informó que había confirmado su autenticidad y el canal argentino TN señaló que obtuvo el manifiesto de pasajeros de la aeronave.
Según los registros, el avión utilizado fue un Gulfstream G400, matrícula LV-JQW, operado por la empresa argentina Baires Fly.
La documentación consigna que Bolsonaro viajó acompañado de su esposa, Fernanda Antunes Figueira Bolsonaro, y sus dos hijas, quienes utilizaron documentos brasileños.
El pasaporte italiano resultó especialmente relevante porque la justicia brasileña había ordenado cancelar sus documentos nacionales y entregar cualquier otro pasaporte extranjero que tuviera en su poder.
Sin embargo, hasta el momento no se ha establecido públicamente si las autoridades argentinas conocían las restricciones judiciales impuestas en Brasil cuando autorizaron el tránsito del senador.

La operación terrestre: de Brasilia a Puerto Iguazú
La salida fue organizada mediante un desplazamiento terrestre que permitió evitar los aeropuertos internacionales brasileños y los controles habituales sobre viajeros que abandonan el país por vía aérea.
Según investigaciones publicadas por UOL y Metrópoles, Bolsonaro se desplazó desde Brasilia hacia Foz do Iguaçu, en el estado de Paraná, y posteriormente cruzó a Argentina a bordo de una camioneta de transporte turístico.
La empresa Dallas Turismo, de Foz do Iguaçu, fue identificada en reportes periodísticos como la operadora del vehículo utilizado en el último tramo del recorrido.
La Dirección Nacional de Migraciones de Argentina confirmó oficialmente que Bolsonaro y su familia ingresaron al país a las 22:50 horas del martes 27 de octubre, por el Puente Internacional Tancredo Neves, que comunica Foz do Iguaçu con Puerto Iguazú, en la provincia de Misiones.
El organismo argentino sostuvo que los cuatro integrantes de la familia presentaron documentación válida y que su ingreso se efectuó sin incidentes ni impedimentos migratorios registrados.
Medios argentinos también difundieron imágenes de una camioneta con placas brasileñas que ingresó al aeropuerto de Puerto Iguazú escoltada por un vehículo de la Policía de Seguridad Aeroportuaria.
La presencia de esa escolta ha provocado interrogantes sobre una posible colaboración de funcionarios argentinos en el traslado. No obstante, la existencia de un operativo de seguridad no demuestra por sí misma que el gobierno del presidente Javier Milei hubiera participado en la planificación de la salida.

Un avión privado y una ruta que evitó el espacio aéreo brasileño
El plan de vuelo establecía que el avión de Baires Fly despegaría desde Puerto Iguazú hacia Guayaquil, Ecuador, evitando ingresar al espacio aéreo brasileño.
Aunque inicialmente estaba previsto que partiera durante la noche del martes, la aeronave despegó finalmente a las 00:22 horas del miércoles 28 de octubre, de acuerdo con los registros de FlightAware citados por Reuters.
La escala ecuatoriana permitió continuar posteriormente hacia Estados Unidos, sin necesidad de aterrizar nuevamente en territorio brasileño.
Ruta confirmada del traslado:
Foz do Iguaçu, Brasil
Salida terrestre hacia Argentina, 27 de octubre
Puerto Iguazú, Argentina
Ingreso a las 22:50; despegue a las 00:22 del día 28
Guayaquil, Ecuador
Escala técnica y continuación hacia Estados Unidos
Miami, Estados Unidos
Aterrizaje alrededor de las 10:23, hora de Brasilia
- Recorrido reconstruido con información de autoridades migratorias argentinas y registros aeronáuticos.
El avión aterrizó en el Aeropuerto Ejecutivo de Opa-locka, en el área metropolitana de Miami, alrededor de las 10:23 horas de Brasilia.
La llegada fue documentada por medios internacionales, con imágenes del senador y su familia desembarcando en Florida.
La orden judicial que Bolsonaro desobedeció
La salida del territorio brasileño ocurrió después de que el magistrado Alexandre de Moraes, del Supremo Tribunal Federal, ordenara al senador entregar sus pasaportes y le prohibiera abandonar el país.
La medida fue adoptada en el marco de una investigación sobre presunto lavado de dinero y evasión de divisas vinculada con el abogado y empresario Willer Tomaz, relacionado con negocios de apuestas digitales.
La Policía Federal había identificado un posible riesgo de salida del territorio nacional y solicitó medidas cautelares después de la derrota electoral del senador.
El lunes 26 de octubre, Bolsonaro confirmó públicamente que había recibido la notificación judicial.
En un video divulgado en sus redes sociales, aseguró que no tenía intención de abandonar Brasil y que permanecería en el país para organizar la oposición política al nuevo mandato de Lula.
Sin embargo, no entregó sus documentos dentro del plazo establecido y cruzó la frontera al día siguiente.
Las investigaciones penales contra el senador
Además del expediente relacionado con Willer Tomaz y las presuntas operaciones de lavado de dinero, Bolsonaro enfrenta otra investigación por posibles irregularidades en el financiamiento de Dark Horse, una producción cinematográfica dedicada a la trayectoria de su padre, Jair Bolsonaro.
La investigación sobre la película, autorizada por el ministro André Mendonça, contempla posibles delitos de corrupción, lavado de dinero y evasión de divisas vinculados con la obtención y utilización de recursos financieros.
Según publicaciones de Folha de S.Paulo y CNN Brasil, las autoridades investigan operaciones relacionadas con el financiamiento de la producción y sus vínculos con el Banco Master.
Bolsonaro rechaza las irregularidades y sostiene que el proyecto cinematográfico fue financiado con recursos privados de origen legal.
CNN Brasil informó, además, de un tercer expediente relacionado con una presunta calumnia contra Lula mediante publicaciones en redes sociales.
Ninguna de estas investigaciones equivale, por sí misma, a una condena penal contra Flávio Bolsonaro.
La Policía Federal aclara que no existe una orden de arresto
Aunque numerosos medios describieron a Bolsonaro como un prófugo, existe una precisión jurídica importante.
En un comunicado divulgado este miércoles 28 de octubre, la Policía Federal de Brasil explicó que el incumplimiento de las restricciones relacionadas con los pasaportes no convierte automáticamente al senador en un prófugo de la justicia ni autoriza su detención.
El organismo informó que no existe registro oficial de la salida del legislador a través de los puestos migratorios brasileños y que investiga las circunstancias del incumplimiento de las órdenes judiciales.
Hasta ese momento no se había informado de una orden de prisión vigente contra el senador.
La eventual expedición de una orden de captura o una solicitud de cooperación internacional requeriría nuevas decisiones judiciales.
Trump abre las puertas de Estados Unidos
La llegada a Miami se produjo después de que el presidente estadounidense Donald Trump manifestara públicamente su disposición a recibir a Flávio Bolsonaro.
Interrogado por periodistas, Trump expresó su aprobación a la posibilidad de que el senador ingresara a Estados Unidos.
El mandatario también cuestionó el desarrollo de las recientes elecciones brasileñas, aunque no presentó pruebas de irregularidades.
Por otra parte, Reuters informó que un alto funcionario del Departamento de Estado confirmó la intención del gobierno estadounidense de conceder visas de entrada a Bolsonaro y su familia.
La disposición de Washington a permitir el ingreso del senador no significa que se le haya reconocido formalmente la condición de asilado político, un procedimiento distinto al otorgamiento de visas.