Yemen vive fuerte escalada: hutíes atacan Mocha con misiles y drones y golpean refinería saudita
Yemen atraviesa una nueva y fuerte escalada militar, con ataques hutíes mediante misiles balísticos y drones contra el estratégico puerto de Mocha, nuevos enfrentamientos en distintos frentes terrestres y una ofensiva que alcanzó una instalación petrolera de Saudi Aramco dentro de Arabia Saudita.
La intensificación de las hostilidades supone un deterioro significativo de la relativa calma que prevaleció después de la tregua auspiciada por Naciones Unidas en 2022 y vuelve a elevar el riesgo de una confrontación directa entre los hutíes y Arabia Saudita. Prensa Latina la describe como una de las mayores escaladas militares registradas desde aquella tregua.

Misiles y drones contra el estratégico puerto de Mocha
Uno de los episodios más graves ocurrió en Mocha (Al-Makha), ciudad portuaria de la costa occidental de Yemen, donde los hutíes lanzaron una ofensiva utilizando misiles balísticos y drones.
De acuerdo con el Ejército yemení citado por Reuters, el ataque del 9 de agosto dejó al menos siete muertos —cuatro militares y tres civiles— y unos 30 heridos. Las defensas aéreas derribaron 11 drones hutíes, mientras que los ataques también ocasionaron daños en infraestructura civil y zonas residenciales.

Los hutíes aseguraron que sus objetivos eran concentraciones de tropas y depósitos de armamento. Algunas informaciones los describen como posiciones sauditas, aunque conviene precisar que en esa zona operan principalmente fuerzas yemeníes respaldadas por Riad.
La importancia de Mocha trasciende el campo de batalla. El puerto se encuentra próximo al estrecho de Bab el-Mandeb, uno de los corredores marítimos estratégicos que conectan el mar Rojo con el golfo de Adén y, a través del canal de Suez, con el Mediterráneo. Reuters destaca precisamente esta ubicación al evaluar las implicaciones de la ofensiva.
Nuevos combates en Taiz
Paralelamente, Taiz volvió a convertirse en escenario de enfrentamientos, ampliando territorialmente la escalada. Prensa Latina incluye la reactivación de este frente entre los principales acontecimientos de los últimos días.
La reanudación de las hostilidades terrestres es especialmente relevante porque durante los años posteriores a la tregua de 2022 las líneas de frente permanecieron relativamente estabilizadas, aunque nunca se alcanzó un acuerdo político definitivo que pusiera fin a la guerra.

Ya antes de los ataques del fin de semana se observaba un fuerte deterioro. Reuters informó el 6 de agosto que 17 integrantes de fuerzas progubernamentales habían muerto en recientes enfrentamientos en Yemen, mientras Arabia Saudita se preparaba ante la posibilidad de nuevos ataques desde el sur.
Los hutíes llevan la ofensiva a Arabia Saudita
La escalada adquirió además una dimensión regional cuando los hutíes volvieron a atacar directamente territorio saudita.
El domingo 9 de agosto, el movimiento reivindicó un ataque con un dron contra la refinería de Jazan (Jizán), perteneciente a Saudi Aramco, en el suroeste de Arabia Saudita y cerca de la frontera con Yemen.

Las autoridades sauditas confirmaron que se produjo un incendio en las instalaciones, posteriormente extinguido, y señalaron que no hubo víctimas. Los hutíes sostuvieron que el dron alcanzó directamente la instalación.
La refinería de Jazan tiene capacidad para procesar aproximadamente 400,000 barriles de petróleo diarios, aunque la instalación ya permanecía cerrada desde finales de julio. Por tanto, el último ataque hutí no fue el causante de la paralización inicial de la refinería.
Arabia Saudita ya esperaba nuevos ataques
La ofensiva se produjo pocos días después de que funcionarios sauditas advirtieran que Riad esperaba ataques coordinados contra el reino desde diferentes frentes.
Según Reuters, información de inteligencia saudita, estadounidense y de otros aliados regionales apuntaba a posibles ataques contra infraestructura civil y económica estratégica, incluidas instalaciones energéticas, puertos y aeropuertos.
Los hutíes ya habían atacado la provincia saudita de Najran con drones y misiles, causando heridas a 11 civiles, según ese reporte.
Una guerra que nunca terminó completamente
Los hutíes —Ansar Allah— controlan Saná desde 2014. Arabia Saudita intervino militarmente al año siguiente al frente de una coalición que respaldó al gobierno yemení internacionalmente reconocido.
La tregua negociada por Naciones Unidas en abril de 2022 redujo considerablemente los ataques transfronterizos y las grandes operaciones militares. Aunque formalmente expiró meses después, durante años persistió una especie de tregua de facto.
Los acontecimientos de julio y agosto de 2026 muestran ahora un deterioro sustancial de esa situación.