Trump lanza plan de 6 mil mdd para una nueva era científica

Trump lanza plan de 6 mil mdd para una nueva era científica

Por corresponsales

Washington, D.C., 8 octubre - La Administración de Donald Trump anunció inversiones por más de 6 mil millones de dólares para impulsar una nueva etapa de la ciencia estadounidense, con énfasis en superinteligencia, computación cuántica, energía nuclear, exploración espacial, biología e investigación médica.

El paquete fue presentado durante la Cumbre Ciencia: Una Nueva Edad de Oro, convocada por la Casa Blanca y sustentada en un informe elaborado por Michael Kratsios, director de la Oficina de Política Científica y Tecnológica, con el objetivo de reposicionar a Estados Unidos como potencia científica y tecnológica.

"Hoy marca el día más trascendental para la comunidad científica estadounidense desde la reestructuración del ecosistema de investigación federal tras la Segunda Guerra Mundial", afirmó Kratsios.

Uno de los principales anuncios fue una inversión de 2 mil 400 millones de dólares aportados por 11 empresas para desarrollar herramientas de superinteligencia y créditos de cómputo destinados al Consorcio de la Misión Génesis, que involucra a más de 15 agencias federales.

Entre las empresas participantes se encuentran NVIDIA, con mil millones de dólares; AMD, con 500 millones; OpenAI, con 200 millones; Anthropic y Google, con 150 millones cada una, además de aportaciones de AMP, Emerald AI, AWS, Armada, Crusoe y Micron.

El Gobierno estadounidense también anunció inversiones para ampliar la infraestructura de cómputo científico mediante centros regionales y estatales. Georgia, universidades e industria comprometieron mil millones de dólares para infraestructura informática y capacitación, mientras universidades de Carolina del Norte y Carolina del Sur crearán un centro regional de computación.

La Fundación Nacional de Ciencias y el Departamento de Energía destinarán además más de 100 millones de dólares a instrumentación científica con capacidades de superinteligencia y laboratorios autónomos.

El plan incluye también una política de formación de nuevos científicos basada en el mérito. La Administración Trump anunció programas para estudiantes de primaria, secundaria y doctorado, así como una beca de 100 millones de dólares para formar investigadores con especialización simultánea en superinteligencia y disciplinas científicas o de ingeniería.

En materia de investigación biomédica, los Institutos Nacionales de Salud, el Departamento de Energía y Biohub lanzaron una iniciativa de mil 800 millones de dólares para desarrollar bases de datos y modelos de células virtuales mediante inteligencia artificial, con el propósito de acelerar la investigación de enfermedades y posibles tratamientos.

La Casa Blanca también retomó proyectos científicos de alcance nacional, entre ellos programas de energía nuclear espacial y exploración de Marte y la Luna. La NASA y el Departamento de Energía acordaron desarrollar sistemas de propulsión nuclear, incluido un reactor espacial cuyo lanzamiento hacia Marte está previsto para 2028 y un reactor de fisión para la superficie lunar.

En computación cuántica, el Departamento de Energía lanzó una competencia de 215 millones de dólares para desarrollar las primeras computadoras cuánticas tolerantes a fallos con aplicaciones científicas relevantes.

A ello se suman dos concursos de investigación de la Fundación Nacional de Ciencias, con 33 millones de dólares cada uno, enfocados en computación cuántica y biología sintética multicelular.

La estrategia contempla además la creación de los llamados X-Labs, organizaciones de investigación independientes orientadas a proyectos que rebasen las estructuras tradicionales de financiamiento científico. Industria y filantropía comprometieron más de 310 millones de dólares para respaldar estos laboratorios.

Según la Casa Blanca, el conjunto de iniciativas busca articular recursos públicos y privados para acelerar la investigación y recuperar proyectos científicos de gran escala, bajo una estrategia que coloca a la inteligencia artificial, la computación avanzada y las llamadas misiones nacionales en el centro de la política científica estadounidense.

"Estamos dando paso a una Nueva Edad de Oro de la Ciencia, impulsada por una inteligencia superior, un retorno al mérito y audaces misiones nacionales", sostuvo Kratsios.