Trump destituye a Katie Zacharia como secretaria de prensa tras solo cinco días en el cargo

Trump destituye a Katie Zacharia como secretaria de prensa tras solo cinco días en el cargo
Imagen creada con ChatGPT

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, destituyó a Katie Zacharia como secretaria de prensa de la Casa Blanca apenas cinco días después de que comenzara formalmente a ejercer el cargo, convirtiendo su paso por uno de los puestos más visibles de Washington en uno de los más breves de la historia moderna de la presidencia estadounidense.

Zacharia había sido seleccionada por Trump el 9 de octubre de 2026 para sustituir a Karoline Leavitt y comenzó oficialmente sus funciones el lunes 12. Sin embargo, para el viernes 16 de octubre ya estaba fuera del puesto. 

Su salida se produjo después de una primera semana marcada por cuestionamientos sobre su desempeño frente a los medios y por una polémica relacionada con sus antecedentes profesionales.

Donald Trump y Katie Zacharia en el Salón Oval de la Casa Blanca.

Una sola conferencia de prensa


Zacharia realizó su primera —y finalmente única— conferencia formal desde la sala de prensa de la Casa Blanca el martes 13 de octubre.

La comparecencia duró aproximadamente 14 minutos y fue recibida con críticas por su forma de responder a los periodistas y por la brevedad del encuentro. Zacharia defendió posteriormente la decisión de mantener corta la conferencia argumentando que Trump suele hablar directamente con la prensa y es, en sus propias palabras, su “mejor portavoz”. 

Inicialmente, la propia Casa Blanca había presentado la comparecencia como un exitoso debut y destacó públicamente el desempeño de su nueva secretaria de prensa. 

Polémica por sus credenciales como abogada


La situación se complicó cuando diversos medios comenzaron a revisar las credenciales profesionales de Zacharia.

Aunque había sido presentada como abogada y cuenta con un título en Derecho por Pepperdine University, Reuters informó que no encontró registros de que estuviera inscrita como abogada en ningún estado de Estados Unidos ni en el Distrito de Columbia.

Durante una entrevista con Fox News, Zacharia reconoció que no aprobó el examen de acceso a la abogacía y que posteriormente no volvió a presentarlo. 

El asunto adquirió especial relevancia porque tanto ella como el propio Trump habían hecho referencia anteriormente a su experiencia profesional en el ámbito jurídico.

Trump le había pedido “reconsiderar” el cargo


Horas antes de conocerse su salida, Trump ya había enviado públicamente una señal de que Zacharia podía abandonar la Casa Blanca.

Ante periodistas, el presidente afirmó que le había recomendado reconsiderar si realmente quería continuar desempeñando una función sometida a una enorme presión mediática.

Trump explicó que consideraba que los medios habían sido especialmente duros con ella y dijo que, si estuviera en su lugar, también evaluaría abandonar el puesto. 

Pocas horas después se confirmó su salida.

Un récord de brevedad


Zacharia recibió la oferta para convertirse en secretaria de prensa aproximadamente una semana antes de su destitución y permaneció solo cinco días efectivos en el cargo.

Reuters señaló que su paso por la Casa Blanca es considerado probablemente el mandato más corto de un secretario de prensa en la historia del puesto. 

La rapidez de su salida provocó comparaciones inmediatas con Anthony Scaramucci, quien durante la primera administración Trump permaneció apenas diez días como director de Comunicaciones de la Casa Blanca.

Scaramucci reaccionó a la noticia señalando en redes sociales que “los récords están hechos para romperse”, aunque agregó que no encontraba satisfacción en el sufrimiento de otras personas. 

Trump no tiene prisa por elegir sustituto


La destitución deja nuevamente vacante uno de los principales puestos de comunicación del Gobierno estadounidense en un momento especialmente delicado: faltan poco más de dos semanas para las elecciones legislativas de medio término del 3 de noviembre.

Trump declaró que no tiene prisa por nombrar a un nuevo secretario o secretaria de prensa, mientras la Casa Blanca reorganiza nuevamente su estrategia de comunicación de cara a la recta final de la campaña electoral.