Rubén Moreira acusó a Morena de impulsar mecanismos de censura mediante regulación de derechos de las audiencias
El diputado federal y coordinador de los diputados del PRI, Rubén Moreira Valdez, acusó a Morena de avanzar hacia la construcción de un modelo autoritario mediante regulaciones que, bajo el argumento de proteger los derechos de las audiencias, podrían utilizarse para controlar contenidos, vigilar expresiones críticas y determinar qué información puede difundirse.
Durante una emisión de su programa “Con Peras, Manzanas y Naranjas”, en la que participó junto con Mario Di Costanzo y el abogado Miguel Ángel Sulub Caamal, Moreira sostuvo que los lineamientos que se pretenden implementar en materia de derechos de las audiencias podrían convertirse, a su juicio, en instrumentos de censura.
“Que no engañen a la gente: no va a haber un defensor, va a haber un censor”, afirmó el legislador priista, de acuerdo con un comunicado difundido este domingo.

Moreira compara escenario con Nicaragua
Al cerrar su intervención, Rubén Moreira endureció sus señalamientos contra el partido gobernante y comparó el rumbo que atribuye a Morena con el modelo político nicaragüense.
“Morena está construyendo una dictadura como la de Nicaragua, eso es lo que están haciendo”, afirmó.

Advierte riesgo de control sobre contenidos
Moreira aseguró que una de sus principales preocupaciones es la posibilidad de que alguna autoridad termine interviniendo en la clasificación de determinada información como “verdadera”, “falsa” o “descontextualizada”.
El diputado planteó que una regulación de ese tipo podría generar conflictos sobre quién tendría la facultad de establecer la veracidad de una noticia, particularmente cuando existen versiones contrapuestas de un mismo acontecimiento.
Como ejemplo mencionó la información relacionada con el asesinato de Héctor Cuén en Culiacán y cuestionó cómo una autoridad podría determinar cuál versión debe considerarse verdadera cuando existen documentos, investigaciones o testimonios contradictorios.
Según Moreira, el problema podría extenderse más allá de las noticias y alcanzar contenidos de radio y televisión si el Estado adquiere atribuciones suficientes para determinar qué programas o mensajes resultan aceptables para las audiencias.
El priista relacionó esta discusión con lo que considera una serie de señales preocupantes provenientes de gobiernos emanados de Morena. En ese contexto mencionó actuaciones atribuidas a gobiernos estatales de Veracruz, Oaxaca, Puebla y Campeche respecto de periodistas y medios críticos.
También cuestionó el seguimiento que, según afirmó, la Consejería Jurídica del Gobierno Federal estaría realizando sobre publicaciones de redes sociales con amplia difusión, especialmente aquellas críticas hacia el gobierno.

Sulub: están en juego tres derechos fundamentales
Miguel Ángel Sulub Caamal sostuvo que la discusión sobre los derechos de las audiencias no debe considerarse exclusivamente un asunto entre autoridades, empresas de comunicación y periodistas.
Argumentó que afecta directamente a los ciudadanos porque está relacionada con la información que reciben diariamente a través de televisión, radio, periódicos, plataformas digitales y redes sociales.
Sulub aseguró que los lineamientos planteados podrían repercutir sobre tres derechos fundamentales: el derecho a la información, la libertad de expresión y la libre difusión de las ideas.
También manifestó preocupación por el seguimiento gubernamental de publicaciones realizadas por ciudadanos en plataformas digitales.
“Empiezan a observarnos, a vigilarnos para que luego empiecen a presionarnos y acosarnos para tratar de callarnos”, afirmó Sulub, quien comparó ese tipo de prácticas con mecanismos utilizados por gobiernos autoritarios.
Di Costanzo habla de una “ley mordaza”
Mario Di Costanzo fue más allá y calificó la propuesta como una “ley mordaza” y de carácter “estalinista”. El economista sostuvo que México no debería normalizar mecanismos que puedan conducir hacia un régimen autoritario y advirtió que, desde su perspectiva, el país estaría avanzando en esa dirección.
Di Costanzo vinculó además la discusión política con la situación económica de las familias mexicanas. Señaló que el incremento de precios, el endeudamiento mediante tarjetas de crédito y los niveles de morosidad están generando presiones adicionales sobre los hogares.