Regresa firma china del tren México-Querétaro de Peña a CSP con contrato de mil 279 millones de pesos: MCCI
Por redacción
La empresa estatal china China Railway Construction Corporation (CRCC), cuyo contrato del Tren México-Querétaro fue cancelado en 2014 tras el escándalo de la "Casa Blanca", participa ahora en la administración de Claudia Sheinbaum Pardo al proyecto ferroviario mediante subsidiarias y empresas vinculadas.
Hace 12 años perdió el contrato del Tren México-Querétaro en medio del escándalo de la "Casa Blanca" del entonces presidente Enrique Peña Nieto, volvió al mismo proyecto ferroviario con un contrato por 3 mil 279 millones de pesos para obras complementarias del tramo Querétaro-Irapuato.
Aunque en esta ocasión no participa de manera directa, lo hace a través de su subsidiaria China Civil Engineering Construction Corporation (CCECC) y de cinco empresas vinculadas a la constructora española Aldesa, adquirida por el conglomerado chino entre 2020 y 2023.

El contrato fue adjudicado por la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes a un consorcio integrado por Impulsora de Desarrollo Integral, Jaguar Ingenieros Constructores, Proacon, Coalvi, Aldesa Construcciones, Aldesa Polska, Construcciones Aldesem y CCECC.
Las obras comprenden el diseño y construcción de cuatro edificios auxiliares para zonas de abastecimiento de combustible, talleres, cocheras y bases de mantenimiento del Tren de Pasajeros Querétaro-Irapuato. El contrato fue firmado el 6 de marzo de 2026 y contempla trabajos hasta julio de 2028.
CRCC adquirió el 75 por ciento de Aldesa en 2020 y elevó posteriormente su participación hasta cerca del 99 por ciento del capital de la empresa española, que ya operaba en México mediante su filial Construcciones Aldesem.
De acuerdo con información corporativa, cinco de las empresas que integran el consorcio ganador pertenecen actualmente al grupo Aldesa, mientras que CCECC es una subsidiaria directa de CRCC.

La participación del conglomerado chino ocurre pese a antecedentes registrados por organismos multilaterales en distintos países.
En 2019, el Banco Mundial suspendió temporalmente a CRCC y dos de sus filiales tras detectar irregularidades durante un proceso de licitación para un proyecto carretero en Georgia.
Ese mismo año, empresas del grupo, incluida CCECC, fueron incorporadas a listas de sanciones relacionadas con procedimientos por presuntas prácticas de fraude y corrupción en Nigeria.
Posteriormente, en 2023, autoridades judiciales nigerianas procesaron a CCECC y a una exministra de Aviación por presuntos delitos de soborno, lavado de activos y manejo de cuentas bancarias anónimas.
También ese año, una comisión investigadora del Congreso de Perú incluyó a la empresa entre compañías favorecidas en licitaciones públicas, mientras que la Fiscalía Especializada en Delitos de Corrupción mantiene una investigación por presunto lavado de activos.
Además, el Banco Europeo de Inversiones firmó en agosto de 2023 un acuerdo de conciliación con CCECC, luego de investigaciones relacionadas con presuntas irregularidades en proyectos financiados por ese organismo en Ecuador, Egipto, Malawi, Montenegro, Serbia, Túnez, Ucrania y Zambia. Como parte del acuerdo, la empresa aceptó fortalecer sus mecanismos internos de cumplimiento.
El consorcio ganador también incorpora a Jaguar Ingenieros Constructores, empresa que en 2019 fue inhabilitada durante 15 meses por la entonces Secretaría de la Función Pública por presentar un documento alterado relacionado con obligaciones ante el Infonavit durante una licitación vinculada con la construcción de la Torre de Control del Nuevo Aeropuerto Internacional de México en Texcoco.
La reaparición de CRCC revive el episodio de 2014, cuando la entonces Secretaría de Comunicaciones y Transportes adjudicó al consorcio encabezado por la firma china el contrato del Tren México-Querétaro, decisión que fue revocada tres días después en medio de cuestionamientos por posibles conflictos de interés derivados de la participación de Constructora Teya, filial de Grupo Higa, empresa vinculada al empresario Juan Armando Hinojosa Cantú, cercano al entonces presidente Enrique Peña Nieto.
Doce años después, el conglomerado estatal chino vuelve a participar en el proyecto ferroviario mexicano, ahora mediante una estructura empresarial distinta y como integrante del consorcio responsable de las obras complementarias del Tren Querétaro-Irapuato.
Con información e imágenes de https://contralacorrupcion.mx/