Por los caprichos de un hombre, al que le importan más sus pactos y cuates que la nación, es que gobernadoras como Marina del Pilar Ávila Olmeda, de Baja California, o gobernadores como Rubén Rocha Moya y Américo Villarreal, de Sinaloa y Tamaulipas respectivamente, aún permanecen en sus cargos.
Claudia