Muestras de incompetencia da a diario la Suprema Corte del Acordeón, (¡perdón!), de la Nación, que tan dignamente preside Hugo Aguilar Ortíz y el recurso que utilizan estos nuevos e inexpertos ministros, es que fueron elegidos, por una parte, muy menor, por cierto, de la ciudadanía que acudió a votar