Advierten académicos de Estados Unidos y México que un distanciamiento entre ambos países dañaría el tejido social de las comunidades migrantes
Por redacción
El distanciamiento político entre México y Estados Unidos no tendría consecuencias únicamente en la relación entre ambos gobiernos, sino que podría afectar los vínculos culturales, sociales y económicos que mantienen las comunidades mexicanas a ambos lados de la frontera, advirtió José Higuera López, director del Instituto de Estudios Mexicanos de la Universidad de la Ciudad de Nueva York.
Al comentar el libro México(s) en los Estados Unidos. Estudio socio estadístico sobre las comunidades mexicanas en EE. UU., de Laura Vázquez Maggio y Francisco Reyes-Vázquez, durante la VIII Feria Internacional del Libro de las Universitarias y los Universitarios, Higuera López señaló que frente al actual escenario binacional se requiere fortalecer la cooperación y generar información que permita comprender la diversidad de las comunidades mexicanas asentadas en Estados Unidos.
“Cuando hablamos de distanciamiento político en la relación México-Estados Unidos hay que pensar que sus consecuencias no se limitan a la relación entre gobiernos”, sostuvo el académico, quien consideró necesario impulsar más proyectos y una relación estrecha entre instituciones de ambos países.
En el Foro Sin Fronteras de la feria, señaló que la obra constituye una herramienta para visibilizar a las comunidades mexicanas en Estados Unidos y hacer frente a discursos que buscan debilitar la cooperación binacional, al ofrecer información actualizada sobre las características de quienes viven en ese país.
La coautora Laura Vázquez Maggio explicó que el estudio combina información estadística con metodologías cualitativas, a fin de ofrecer una aproximación más amplia al fenómeno migratorio. Además de recurrir a datos del American Community Survey y a entrevistas, los autores incorporaron las matrículas consulares expedidas por los consulados mexicanos en Estados Unidos.
La también directora general de Integración, Análisis e Investigación del Instituto Nacional de Estadística y Geografía destacó que las matrículas consulares permiten conocer tanto el municipio de nacimiento como el condado de residencia de las personas, lo que abre amplias posibilidades para realizar análisis geográficos sobre la población mexicana en Estados Unidos.
“El trabajo hace una radiografía de la actualidad”, afirmó Vázquez Maggio, quien subrayó que la información fue manejada bajo criterios éticos y sin revelar nombres ni datos que permitan identificar individualmente a las personas.
Recordó que la historia de la migración entre México y Estados Unidos ha estado marcada por un comportamiento pendular: durante los periodos en que la economía estadunidense requiere trabajadores se facilita su llegada, mientras que cuando cambia esa necesidad se endurecen las condiciones para su permanencia.
La situación, añadió, se volvió más compleja después de la desaparición de los programas regulares de migración, pues las personas continuaron desplazándose hacia Estados Unidos, pero en condiciones de mayor riesgo y sufrimiento.
Por ello, consideró indispensable utilizar los datos disponibles para conocer quiénes integran las comunidades mexicanas, dónde viven, cuál es su nivel educativo y a qué actividades se dedican. El libro, dijo, permite además profundizar en casos particulares, desde municipios de origen hasta condados específicos de Estados Unidos, con el apoyo de los testimonios del personal consular.
Lorena Rodríguez León, directora de la Facultad de Economía de la UNAM, señaló que la migración constituye uno de los asuntos centrales de la agenda pública nacional e internacional y que el contexto actual, marcado por políticas antimigratorias en Estados Unidos, obliga a formular nuevas preguntas sobre la realidad que enfrentan las comunidades mexicanas.
Consideró acertado que la obra hable de “Méxicos”, en plural, pues refleja la diversidad y complejidad de las comunidades mexicanas en territorio estadunidense. Destacó asimismo la amplitud de la información reunida y el rigor metodológico del estudio, particularmente por la incorporación de entrevistas que permiten trascender los datos estadísticos.
La edición reúne los esfuerzos de la Secretaría de Relaciones Exteriores, la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo, el Fondo de Cultura Económica, la Facultad de Economía y la Dirección General de Publicaciones y Fomento Editorial de la UNAM.
Rodríguez León planteó que la investigación también obliga a revisar si las herramientas con las que se estudia la migración permiten comprender realmente su complejidad y diversidad, o si todavía es necesario construir nuevos marcos de análisis para interpretar una realidad que rebasa las cifras y las estadísticas.