Lula acusa a Meta de interferencia electoral por fallos en Instagram, WhatsApp y su inteligencia artificial
La campaña del presidente brasileño sostiene que las plataformas de Meta han favorecido indirectamente a Flávio Bolsonaro durante la segunda vuelta. La empresa rechaza esa acusación, mientras el Tribunal Superior Electoral exige explicaciones y el caso será llevado ante observadores de la OEA.
A pocos días de la segunda vuelta presidencial en Brasil, la campaña de Luiz Inácio Lula da Silva abrió un nuevo frente de confrontación con Meta, la empresa propietaria de Facebook, Instagram y WhatsApp, a la que acusa de aplicar de manera desigual sus sistemas durante la campaña electoral.
El conflicto reúne varios episodios distintos: problemas de alcance en Instagram, una respuesta desigual de la inteligencia artificial de WhatsApp ante solicitudes relacionadas con Lula y Flávio Bolsonaro, la polémica por dos grandes canales políticos en WhatsApp y una red de centenares de cuentas que difundieron contenidos favorables principalmente a sectores de derecha.
Meta niega estar favoreciendo a algún candidato y asegura que parte de los incidentes se debieron a fallos técnicos o a la aplicación de restricciones electorales diseñadas precisamente para evitar interferencias.

El episodio que encendió las alarmas: Meta AI
Uno de los casos más llamativos ocurrió con Meta AI, la inteligencia artificial incorporada en WhatsApp.
Periodistas brasileños comprobaron que, al solicitar una pieza electoral con la expresión “Lula 13”, la herramienta rechazaba la petición. Sin embargo, cuando se utilizaba una instrucción equivalente con “Flávio 22”, en referencia a Flávio Bolsonaro, el sistema sí generaba propaganda.
La diferencia pudo ser reproducida en distintas pruebas y provocó una reacción inmediata de la campaña de Lula.
Meta explicó posteriormente que el problema se debía a la forma en que estaban configurados sus filtros electorales en Brasil. Según la compañía, algunas combinaciones de nombre y número conseguían atravesar el bloqueo mientras otras eran detectadas automáticamente.
La empresa dijo haber realizado ajustes para corregir esa diferencia.
El episodio es importante porque las normas electorales brasileñas buscan impedir que los sistemas de inteligencia artificial recomienden, favorezcan o perjudiquen a candidatos durante una elección.

Lula denuncia problemas de alcance en Instagram
La campaña presidencial también asegura que varias publicaciones de Lula sufrieron problemas de distribución en Instagram.
Entre las denuncias figuran publicaciones con menor alcance del esperado, dificultades para compartir contenidos, interrupciones temporales y anomalías en los contadores de visualizaciones.
Meta reconoce que hubo algunos problemas técnicos, pero rechaza que hayan sido dirigidos específicamente contra Lula.
Uno de esos fallos afectó los contadores de reproducciones de Reels. La empresa sostiene que se trató de un problema global que afectó a usuarios de numerosos países y que no modificó la distribución real de los videos, sino únicamente la cifra que aparecía en pantalla.
Para la campaña de Lula, sin embargo, la acumulación de incidentes merece una investigación más profunda.

El TSE exige explicaciones
La controversia llegó al Tribunal Superior Electoral de Brasil, que pidió a Meta información detallada sobre el funcionamiento de sus plataformas durante la campaña.
El tribunal solicitó explicaciones sobre las restricciones aplicadas a las cuentas de Lula, los problemas de alcance, eventuales bloqueos, registros de moderación y fallos registrados en Instagram.
El hecho de que el TSE haya pedido explicaciones no significa que haya concluido que Meta intervino deliberadamente en las elecciones.
Hasta ahora, la investigación busca determinar si los problemas fueron simples errores técnicos o si existió un trato desigual con consecuencias electorales.
La guerra de los canales de WhatsApp
Otro capítulo del conflicto tiene como protagonistas dos canales políticos masivos:
“Exército do Lula”, promovido por el diputado André Janones, y “Tropa do Flávio”, vinculado a la campaña de Flávio Bolsonaro.
“Exército do Lula” creció rápidamente hasta reunir millones de seguidores y se convirtió en una herramienta para movilizar simpatizantes, distribuir mensajes y organizar acciones en redes sociales.
La campaña de Flávio Bolsonaro acusó al canal de difundir información falsa y pidió su suspensión.
El TSE llegó a ordenar temporalmente su bloqueo, aunque posteriormente autorizó su restablecimiento.
Durante la revisión del canal, técnicos del tribunal no encontraron inicialmente algunas de las publicaciones denunciadas por la campaña de Bolsonaro, aunque detectaron que numerosos mensajes habían sido eliminados o editados.
La controversia aumentó cuando se conoció que “Tropa do Flávio” también había sido registrada ante la Justicia Electoral en fechas similares, pero no había recibido inicialmente el mismo tratamiento.
Sectores cercanos a Lula denunciaron entonces falta de igualdad en la aplicación de las normas.
También hubo acusaciones contra “Tropa do Flávio”
El canal favorable a Flávio Bolsonaro también fue objeto de denuncias.
Una de ellas estuvo relacionada con la difusión de un video que mostraba a una joven aparentemente consumiendo cocaína y que fue presentado como si estuviera relacionado con una manifestación favorable a Lula.
Posteriormente se determinó que la grabación circulaba desde meses antes y no correspondía al acto político señalado.
La izquierda pidió entonces que el TSE aplicara al canal de Flávio los mismos criterios utilizados contra “Exército do Lula”.
La polémica de los 255 perfiles
La campaña de Lula incorporó además a su denuncia el caso de una red de 255 perfiles de Instagram detectada por investigadores independientes.
Esas cuentas publicaron de forma masiva contenidos creados o apoyados por inteligencia artificial y consiguieron decenas de millones de visualizaciones.
Gran parte del material estaba dirigido contra Lula, el Supremo Tribunal Federal y figuras de izquierda, mientras favorecía principalmente narrativas de derecha.
Hasta ahora no existe evidencia pública de que Meta haya creado o coordinado esas cuentas.
La discusión se centra en otra pregunta: ¿por qué pudieron operar durante tanto tiempo y alcanzar semejante difusión sin ser detectadas o limitadas antes?
El caso llega a la OEA
La campaña de Lula decidió llevar sus acusaciones fuera de Brasil.
Sus representantes anunciaron que presentarían documentación ante la Organización de los Estados Americanos, cuya misión de observación electoral se encuentra siguiendo las elecciones brasileñas.
La OEA observa aspectos como el desarrollo de la campaña, los medios de comunicación y la actividad digital.
Sin embargo, hay una precisión fundamental: la OEA no ha concluido que Meta haya interferido en las elecciones.
Lo que existe hasta ahora es una denuncia presentada por la campaña de Lula que deberá ser evaluada por las instituciones correspondientes.
Meta rechaza las acusaciones
Meta sostiene que no existe ninguna política destinada a beneficiar a Flávio Bolsonaro ni a perjudicar a Lula.
La empresa afirma que sus sistemas están diseñados para aplicar las reglas electorales brasileñas y que algunos de los episodios denunciados fueron consecuencia de fallos técnicos o de filtros que tuvieron que ser corregidos.
La compañía también asegura que no encontró pruebas de una reducción deliberada del alcance de las publicaciones de Lula.