Israel se prepara para unas elecciones decisivas: Netanyahu, Eisenkot y Bennett se disputan el futuro político del país

Israel se prepara para unas elecciones decisivas: Netanyahu, Eisenkot y Bennett se disputan el futuro político del país
Imagen creada con ChatGPT

Israel celebrará el próximo 27 de octubre de 2026 unas elecciones generales que podrían redefinir su escenario político después de cuatro años marcados por el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023, las guerras posteriores en Gaza, Líbano e Irán y una profunda fractura interna sobre seguridad, responsabilidades políticas, servicio militar y el papel de la religión en el Estado.

La Comisión Electoral Central confirma que ese martes los israelíes elegirán a los 120 integrantes de la 26ª Knéset, en la primera elección nacional desde los acontecimientos del 7 de octubre y las guerras que siguieron. ⁠

La elección se perfila, además, como una prueba decisiva para el primer ministro Benjamin Netanyahu, quien intentará prolongar su permanencia en el poder frente a una oposición que llega dividida en varios partidos, pero que tiene en el exjefe del Estado Mayor Gadi Eisenkot a su principal figura electoral.

No son elecciones presidenciales


Hay una precisión importante: Israel no elegirá Presidente el 27 de octubre.

Los ciudadanos votan por listas de partidos para integrar la Knéset. Posteriormente, el presidente de Israel consulta a los partidos electos y encomienda la formación del gobierno al diputado que considere con mayores posibilidades de reunir una mayoría parlamentaria. El presidente actual, Isaac Herzog, no está en juego en estos comicios. ⁠

Por ello, cuando se habla de los “candidatos” en esta elección se hace referencia, en realidad, a los principales aspirantes a convertirse en Primer Ministro.

Los tres nombres que dominan la carrera:

Benjamín Netanyahu: busca sobrevivir una vez más


Netanyahu encabeza el Likud y vuelve a presentarse como la principal figura de la derecha israelí.

Su apuesta pasa por mantener la alianza entre el Likud, los partidos ultraortodoxos y las formaciones nacionalistas y religiosas que han sostenido su gobierno.

Netanyahu llega a las urnas defendiendo su experiencia en seguridad y su conducción de Israel durante los conflictos de los últimos años. Sin embargo, enfrenta un desgaste considerable por las fallas que permitieron el ataque del 7 de octubre de 2023, las discusiones sobre la conducción de las guerras y el debate sobre quién debe asumir responsabilidades políticas por lo ocurrido. ⁠

Apenas dos semanas antes de la votación, Netanyahu también ha tenido que responder a acusaciones de sus adversarios sobre una eventual escalada militar contra Irán. El 14 de octubre afirmó que no busca lanzar un ataque preventivo contra ese país antes de las elecciones. ⁠

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Gadi Eisenkot: el principal desafío a Netanyahu


El exjefe del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa de Israel Gadi Eisenkot se ha convertido en la gran revelación de la campaña.

Eisenkot encabeza Yashar, una formación de centro que en numerosos sondeos aparece como primera fuerza política, por encima incluso del Likud.

Su campaña intenta presentar una alternativa de seguridad y gestión frente a Netanyahu. Entre sus principales banderas se encuentran una comisión estatal independiente que investigue los fallos del 7 de octubre, cambios en el gobierno y una mayor integración de los ultraortodoxos al servicio militar. ⁠

Aunque Eisenkot representa un cambio político frente a Netanyahu, las diferencias entre ambos son menos pronunciadas en algunas cuestiones de seguridad que en política interna. La oposición centrista mantiene posiciones duras en asuntos como Irán y la seguridad israelí y no plantea una transformación radical de la doctrina militar del país. ⁠

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Naftali Bennett: una tercera vía con experiencia como primer ministro


El tercer gran protagonista es Naftali Bennett, quien ya fue primer ministro entre 2021 y 2022 y encabeza ahora Together/Beyahad, junto con Yair Lapid.

Bennett intenta atraer a votantes de derecha que quieren sustituir a Netanyahu pero que no necesariamente se identifican con el centro político de Eisenkot.

Ha adoptado posiciones especialmente firmes sobre el servicio militar de los ultraortodoxos y sostiene que no debería existir una exención general para ese sector. También mantiene una postura dura respecto al conflicto palestino y se opone a la creación de un Estado palestino. ⁠

Su partido aparece de manera relativamente estable como la tercera fuerza en las encuestas.

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¿Qué dicen las encuestas?


A menos de dos semanas de la elección, no existe un ganador claro.

Un promedio actualizado el 15 de octubre, construido a partir de los sondeos más recientes de ocho medios israelíes, coloca prácticamente empatados al Likud y a Yashar:

Partido

Líder

Promedio aproximado

Likud

Benjamin Netanyahu

21.8 escaños

Yashar

Gadi Eisenkot

21.5

Together/Beyahad

Naftali Bennett

11.8

Demócratas

Yair Golan

8.9

Israel Beiteinu

Avigdor Lieberman

8.1

Otzma Yehudit

Itamar Ben-Gvir

8.0

Lista Conjunta

Yousef Jabareen

8.0

El mismo promedio sitúa a los partidos que integran el actual bloque gubernamental de Netanyahu en torno a 51 de los 120 escaños, diez por debajo de los 61 que constituyen la referencia fundamental para formar una coalición estable. ⁠

Sin embargo, las diferencias entre encuestadoras son extraordinariamente grandes.

El sondeo de Channel 13 del 14 de octubre otorgó a Yashar 20 escaños, frente a 18 del Likud y 12 de Bennett. En esa medición, los partidos del gobierno saliente sumaban apenas 47 diputados, o 51 incorporando a una posible fuerza aliada. ⁠

Dos días antes, Channel 12 colocaba a Eisenkot aún más arriba: Yashar obtenía 23 escaños, el Likud 20 y Bennett 13. ⁠

Pero existe una excepción importante: un sondeo de Channel 14, publicado el 12 de octubre, daba 29 diputados al Likud y situaba al bloque de Netanyahu exactamente en los 61 escañosnecesarios. Es una diferencia considerable respecto a la mayoría de las demás encuestadoras. ⁠

Por tanto, más que proyectar un ganador, los sondeos muestran un Parlamento extremadamente fragmentado.

Eisenkot supera a Netanyahu cuando se pregunta directamente por el primer ministro


La ventaja más significativa de Eisenkot aparece cuando a los ciudadanos se les pregunta quién consideran más adecuado para gobernar.

En el sondeo de Channel 12 del 12 de octubre:

Gadi Eisenkot obtuvo 45% frente a 35% de Benjamin Netanyahu.

En una comparación diferente:

Naftali Bennett obtuvo 37% frente a 36% de Netanyahu.

Es decir, los dos principales rivales de Netanyahu logran superarlo en enfrentamientos directos, aunque esas preguntas no equivalen al voto real porque los israelíes eligen partidos y no directamente al primer ministro. ⁠

Lo que realmente está en juego


La elección del 27 de octubre va mucho más allá de decidir si Netanyahu continúa en el poder.

Uno de los temas centrales será quién asume la responsabilidad por el 7 de octubre de 2023. La oposición exige una comisión estatal independiente con amplios poderes para investigar las fallas políticas, militares y de inteligencia que precedieron al ataque. El gobierno de Netanyahu ha defendido un mecanismo de investigación diferente. ⁠

También estará en juego el futuro del servicio militar de los ultraortodoxos. Después de años de exenciones para estudiantes de escuelas religiosas, la cuestión se ha convertido en una de las principales divisiones políticas del país, especialmente después de años de guerra y movilización de reservistas. ⁠

Otro tema fundamental será la política israelí hacia Gaza, Irán, Líbano y Cisjordania, así como la relación con Estados Unidos y otros aliados occidentales. Una eventual derrota de Netanyahu podría modificar algunas políticas vinculadas con los asentamientos y las relaciones diplomáticas, aunque difícilmente implicaría un cambio completo de la doctrina israelí de seguridad. ⁠

La economía también pesa: el elevado gasto militar, el costo de vida y los efectos financieros acumulados de varios años de conflicto forman parte de las preocupaciones de los electores. ⁠

El verdadero problema llegará después de contar los votos


Incluso si Eisenkot termina con más diputados que Netanyahu, eso no significa automáticamente que será primer ministro.

La clave estará en encontrar 61 diputados —o al menos una mayoría capaz de otorgar confianza a un nuevo gobierno— entre un Parlamento fragmentado.

Ahí aparece uno de los mayores obstáculos para la oposición.

Las formaciones de Eisenkot, Bennett, Yair Golan y Avigdor Lieberman pueden sumar más escaños que el bloque tradicional de Netanyahu en numerosas encuestas, pero siguen sin alcanzar por sí solas una mayoría. Para superar la barrera podrían necesitar algún tipo de entendimiento con partidos árabes o atraer a formaciones actualmente situadas entre los bloques, una posibilidad políticamente complicada. ⁠

En el lado contrario, Netanyahu necesita que Likud, Shas, Judaísmo Unido de la Torá, Otzma Yehudit y Sionismo Religioso-Zehut alcancen conjuntamente los 61 diputados o logren incorporar nuevos aliados.

Una elección abierta


A doce días de la votación, hay dos conclusiones claras.

Netanyahu ya no domina la elección, pero tampoco está derrotado. Su bloque conserva un núcleo electoral sólido y las encuestas muestran que todavía existe una ruta hacia los 61 escaños.

Al mismo tiempo, Gadi Eisenkot ha logrado convertirse en su rival más peligroso, encabezando numerosos sondeos y aventajándolo claramente en algunas mediciones sobre quién debería ser primer ministro.

Naftali Bennett permanece como una tercera figura decisiva y podría desempeñar un papel fundamental tanto en la definición del liderazgo opositor como en las negociaciones posteriores.

Por ello, el 27 de octubre podría no resolver inmediatamente quién gobernará Israel. Es posible que la verdadera batalla comience la mañana siguiente, cuando Netanyahu, Eisenkot, Bennett y los partidos más pequeños empiecen a negociar los 61 votos necesarios para construir el próximo gobierno. ⁠