La Retaguardia. Incapacidad y doble discurso caracterizan a Zoé Robledo; IMSS, vive grave crisis estructural. Por Adriana Moreno Cordero
Con el conflicto que vive el IMSS, su flamante director, Zoé Robledo, demostró dos cosas: primera su evidente incapacidad al frente de un Instituto que lo ha rebasado y segunda, la más importante, su doble discurso, porque por un lado dice estar atento y dispuesto a escuchar los justos reclamos de los trabajadores, pero por otro, está muy clara la censura que el oficialismo decide aplicar para que los trabajadores no hablen de las ínfimas condiciones con las que deben de laborar en las diferentes clínicas y hospitales del IMSS.
Y con sus movilizaciones, el oficialismo sigue amenazando a los trabajadores de dicho Instituto, por no alinearse.
Pero la manifestación ya salió a la calle y en varias ocasiones, los trabajadores volvieron a tomar las calles en Ciudad de México en un abierto rechazo a la propuesta presentada por el director del Instituto, (quien está pagando caro el costo de que López Obrador lo siga metiendo con calzador en ese puesto), misma que fue avalada por el Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS), encabezado por su líder, Rafael Olivos.
Los trabajadores analizaron la propuesta de ese supuesto 8 por ciento que Robledo les ofreció y como un cuatro por ciento sería en dinero y el resto en prestaciones, concluyeron que en números duros, solo les ofrecieron un oculto cinco por ciento, además de que no piensan moverse un ápice los trabajadores del IMSS en cuanto a la destitución del secretario general de su sindicato, el propio Rafael Olivos.
De hecho, ayer mismo lo desconocieron como interlocutor, así que por lo que se ve, este es un embrollo que crece y crece y no tiene para cuándo resolverse.
Y aquí surge una pregunta interesante: ¿estará dispuesto el diputado suplente Olivos a irse?, y otra, ¿habrá contemplado el flamante Zoé Robledo presentar su renuncia pese a la imposición de Palenque?
MODALIDAD 40, CIERRAN LA LLAVE
Mucho se ha consignado en diversos espacios que esta errada y llamada cuarta transformación, ahora en su deteriorado segundo piso, ya no sabe de dónde sacar más dinero para comprar el voto mediante los programas sociales y seguir refaccionando éstos y ojo, también se trata de seguir fomentando la corrupción guinda que se manifiesta en diversas formas cuyos beneficiarios son el solitario habitante de la finca de Palenque y sus hijos.
Ahí está que muy probablemente, el “chivo medio expiatorio” será “clavar” a Jorge Amílcar Olán, antes que a Andy López Beltrán y la reciente aparición ni más ni menos que del hijo menor de López Obrador, Jesús Ernesto López Gutiérrez en conocido y exclusivo antro, en la sección VIP que cuesta 55 mil pesos.
Bueno pues ahora todo indica que esta errada y llamada cuarta transformación, para el caso de los trabajadores del IMSS, pausó la conocida y llamada Cláusula 40, mediante la cual, los trabajadores en proceso de jubilación financiaban su propia pensión.
Se alegó que se cometían muchos abusos, sin embargo, ese fue el último lugar de donde las autoridades del IMSS y en Palacio Nacional, sacarán dinero para pagar los dineros para el pírrico aumento que Zoé Robledo ofreció a los trabajadores.
No obstante, al ser rechazada la propuesta, las autoridades del IMSS tendrán que ver qué más hacen para tratar de sofocar esta manifestación que seguirá movilizándose en defensa de sus derechos laborales.
Para el día de hoy, nuevamente, los trabajadores del IMSS tomarán las calles. Uno de los voceros de éstos señaló que las autoridades: “han tratado de desmovilizarnos, no es una coincidencia que justo el día que vamos a salir a las calles ellos anuncien una conferencia donde Zoé Robledo hace esto para tratar de desmovilizarnos... Mañana (hoy), va a salir todo el país”, puntualizó el dirigente de los trabajadores del IMSS.
Aquí hay que subrayar que los alrededor de 500 mil trabajadores de dicho Instituto, jamás han dejado solos sus lugares de trabajo pues están conscientes de cuánto afectarían a los derechohabientes que acuden a solicitar sus servicios, y si de por sí hay carencia de material y equipo médico, que muchas veces sale de su propia bolsa para atender a los pacientes.
Como prueba de lo anterior, muchos son los derechohabientes que se han sumado a la causa de los trabajadores del IMSS y los apoyan.
Este es un asunto que no solo debe verse como una demanda salarial; también debe seguirse que el IMSS vive una dura crisis estructural, en buena parte, porque desde la gestión de Andrés Manuel López Obrador, al tabasqueño se le ocurrió sumar al IMSS a sectores de la población que no estaban contemplados; la carga fue demasiado pesada y está a punto de reventar.
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