En Cuba se quedan sin electricidad cerca de 10 millones de personas
Cuba registró el lunes 6 de julio una desconexión total de su Sistema Electroenergético Nacional (SEN), un apagón de alcance nacional que dejó sin electricidad a cerca de 10 millones de personas y agravó la crisis energética que enfrenta la isla.

La estatal Unión Eléctrica (UNE) confirmó la caída generalizada del sistema e informó que las causas permanecían bajo investigación, sin dar inicialmente una fecha o plazo preciso para el restablecimiento completo del servicio.
El incidente representa el tercer apagón nacional registrado en Cuba en lo que va de 2026.

Al respecto, el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, expresó en su canal de Telegram que mientras Estados Unidos intenta mermar a la mayor de las Antillas, ello al bloquear el acceso de combustible al territorio, "la Unión Eléctrica se moviliza para revertir la caída del SEN (Sistema Electroenergético Nacional)".
Por su parte, el ministro de Energía y Minas de la nación caribeña, Vicente de la O Levy, dio a conocer los trabajos para recuperar el servicio, mismo que colapsó en las primeras horas de este 6 de julio.
"Están activados los protocolos para la recuperación del Sistema Eléctrico. Ya funcionan microsistemas en toda Cuba y se siguen protegiendo servicios vitales, en medio de esta compleja situación agravada por el cerco energético que enfrentamos", escribió en X.

Durante las primeras horas posteriores a la desconexión, las autoridades energéticas y los gobiernos provinciales activaron protocolos de contingencia para formar microsistemas eléctricos destinados a sostener hospitales, instalaciones de telecomunicaciones, estaciones de bombeo de agua y otros servicios esenciales.
En Cienfuegos se creó una primera isla de generación en la zona de Junco Sur, con prioridad para el Hospital General Universitario Gustavo Aldereguía Lima, el Hospital Pediátrico Paquito González Cueto y servicios de telecomunicaciones.

En Villa Clara, la hidroeléctrica Hanabanilla permitió energizar hospitales de Santa Clara y la estación de bombeo de Palmarito, mientras las autoridades trabajaban para estabilizar el microsistema e incorporar parques solares.
En Holguín, la Empresa Eléctrica local habilitó la subestación de 220 kilovoltios con motores diésel para proteger hospitales y otros objetivos estratégicos.

De acuerdo con reportes oficiales, varios centros médicos recibieron suministro mediante microsistemas, aunque las autoridades reconocieron que la recuperación es más compleja por la insuficiencia de combustible para la generación distribuida.
También en Ciego de Ávila se realizaron trabajos para crear microsistemas con generación distribuida en los municipios de Chambas, Morón y Ciego Norte, con el objetivo de priorizar hospitales, bombeos de agua y centros de producción de alimentos.

En distintas provincias, hospitales y servicios críticos recurrieron además a plantas de emergencia y sistemas fotovoltaicos para mantener la atención médica.
Para la mañana de este martes, el restablecimiento avanzaba de manera parcial: Reuters reportó recuperación de suministro en algunos puntos del centro de Cuba y en aproximadamente una tercera parte de La Habana, aunque persistían fallas o inestabilidad en zonas orientales y occidentales.
La magnitud de la interrupción vuelve a colocar en el centro de la emergencia nacional la fragilidad del SEN y el impacto directo de los apagones en la salud, el abasto de agua, las comunicaciones, el transporte y la vida cotidiana de la población cubana.
Embajada de Estados Unidos alerta a sus ciudadanos
La Embajada de Estados Unidos en Cuba emitió una alerta de seguridad luego del apagón total provocado por el colapso del Sistema Electroenergético Nacional (SEN), una falla que dejó sin suministro a alrededor de 10 millones de personas en la isla.
En su mensaje, la Embajada de Estados Unidos sostuvo que la red eléctrica cubana se ha vuelto cada vez más inestable y que, durante los últimos 18 meses, se han registrado siete apagones de alcance nacional.

La alerta recomendó a los ciudadanos consultar las actualizaciones diarias de la UNE y sus cuentas oficiales, seguir la información difundida por medios locales, mantener comunicación con familiares, cargar teléfonos y baterías portátiles, contar con linternas y pilas de repuesto, y disponer de agua y alimentos no perecederos.
También pidió prever alternativas para necesidades médicas que dependan de energía eléctrica, como equipos de asistencia, refrigeración de medicamentos o dispositivos indispensables para pacientes.
