Díaz-Canel defiende la soberanía de Cuba y acusa a Estados Unidos de intensificar el bloqueo
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, clausuró este jueves el VII Período Ordinario de Sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP), correspondiente a la X Legislatura, con un discurso centrado en la defensa de la soberanía nacional, las dificultades económicas que enfrenta la isla, las reformas impulsadas por su gobierno y las relaciones con Estados Unidos.
Durante su intervención, el mandatario afirmó que Cuba atraviesa uno de los momentos más complejos de su historia reciente, atribuyendo buena parte de la crisis al endurecimiento del embargo económico estadounidense y a nuevas medidas adoptadas por Washington en 2026.

Homenaje a Ramiro Valdés
Díaz-Canel inició su mensaje con un homenaje al comandante de la Revolución Ramiro Valdés Menéndez, fallecido el pasado 21 de junio, a quien describió como uno de los fundadores de la Revolución Cubana y un ejemplo de entrega al país hasta sus últimos días.
El presidente aseguró que su legado constituye una inspiración para enfrentar los desafíos actuales.

Acusó a Estados Unidos de mantener un “cerco” contra Cuba
Uno de los ejes centrales del discurso fue la política de Estados Unidos hacia la isla. Díaz-Canel calificó al actual gobierno estadounidense como un “régimen neofascista” y sostuvo que mantiene una estrategia destinada a provocar el colapso económico y social de Cuba.
Según el mandatario, el país enfrenta un “bloqueo económico y un cerco energético” que ha llevado el sufrimiento de la población a niveles extremos.
Entre las medidas mencionadas destacó una orden ejecutiva firmada el 29 de enero de 2026, mediante la cual —según afirmó— se amenaza con sancionar a cualquier país que suministre combustible a Cuba.
El presidente cubano aseguró que estas acciones han agravado problemas como:
- Los prolongados apagones eléctricos.
- La escasez de combustible.
- La reducción del suministro de agua potable.
- La disminución de la producción agrícola e industrial.
- Las dificultades para el funcionamiento del sistema de salud.
- La afectación del turismo.
- El retraso en la llegada de alimentos, medicamentos e insumos esenciales.

Vincula la situación cubana con el conflicto en Gaza
En materia internacional, Díaz-Canel condenó la guerra en Gaza y afirmó que la comunidad internacional permitió que se desarrollara un genocidio contra la población palestina.
El mandatario sostuvo que cualquier país podría enfrentar una situación similar si prevalece la impunidad internacional y estableció un paralelismo entre ese conflicto y las sanciones económicas impuestas contra Cuba.

Defiende las reformas económicas
El presidente también abordó las transformaciones económicas y sociales recientemente aprobadas por el Parlamento.
Afirmó que dichas reformas no representan una apertura hacia el capitalismo, sino un mecanismo para fortalecer el modelo socialista cubano.
“Las transformaciones no son para más capitalismo, sino para defender y avanzar en la construcción socialista”, señaló.
Explicó que las nuevas normas jurídicas buscan proporcionar un marco legal para enfrentar la crisis económica sin abandonar los principios del sistema político cubano.
Asimismo, insistió en que estas decisiones fueron adoptadas por iniciativa del propio Estado cubano y rechazó que respondan a exigencias planteadas por Estados Unidos durante los contactos bilaterales mantenidos en meses recientes.

Descarta privatizaciones
Díaz-Canel aseguró que su gobierno no contempla privatizar sectores considerados estratégicos.
En ese sentido, afirmó que seguirán siendo públicos y gratuitos:
- El sistema nacional de salud.
- La educación.
- La ciencia.
- Los principales servicios estratégicos del Estado.
Añadió que el objetivo es generar mayores ingresos para mejorar la calidad de esos servicios sin modificar su carácter universal.
Llama a combatir la burocracia y la corrupción
El mandatario reconoció que la recuperación económica dependerá principalmente de los esfuerzos internos.
Por ello llamó a:
- Reducir la burocracia.
- Combatir la corrupción.
- Cambiar mentalidades.
- Incrementar la productividad.
- Priorizar la atención a los sectores más vulnerables.
Sostuvo que la eficiencia económica debe estar subordinada a la justicia social.
Relaciones con Estados Unidos
Aunque mantuvo fuertes críticas hacia Washington, Díaz-Canel reiteró que Cuba continúa dispuesta a dialogar con Estados Unidos para resolver las diferencias bilaterales mediante el respeto mutuo y el reconocimiento de la soberanía de ambos países.
También destacó el respaldo recibido por organizaciones solidarias estadounidenses y por diversos gobiernos y pueblos de América Latina y el Caribe.
Mensaje final
En la parte final de su discurso, Díaz-Canel defendió la continuidad del proyecto político cubano y aseguró que el país no renunciará a su independencia.
“No somos una nación en disputa ni una colonia; somos un pueblo soberano que ha decidido su destino”, afirmó.
El mandatario concluyó evocando el legado de Fidel Castro, de cuyo nacimiento se cumplirán cien años próximamente, asegurando que sus ideas continúan guiando a la Revolución y que Cuba enfrentará las actuales dificultades mediante la unidad y el esfuerzo propio.