Desde el Norte. López Obrador: la impostura. Por Rubén Moreira Valdez

Desde el Norte. López Obrador: la impostura. Por Rubén Moreira Valdez

López Obrador llegó al poder con una gran cantidad de votos y nadie cuestionó su triunfo. Estoy convencido de que fue un pésimo presidente y de que, durante su gobierno, hizo cosas que antes nadie se había atrevido a realizar. Es evidente el carisma que lo acompañó durante la elección de 2018. Su campaña fue diseñada tomando en consideración los dos fracasos anteriores.

Sus estrategas, o él mismo, impusieron el ritmo de la contienda. Hay muchos ejemplos; aquí van algunos:

Durante 18 años recorrió palmo a palmo el territorio nacional. Sus adversarios quisieron imitar su «austeridad» y se ajustaron a viajes y trayectos en los que renunciaron a los medios disponibles para desplazarse con rapidez.

Se concentró en la segunda circunscripción, donde Calderón y Peña Nieto lo habían derrotado. Durante las primeras semanas de campaña, la recorrió con rapidez y presentó al electorado propuestas atractivas.

Puso sobre la mesa del debate propuestas revestidas de una popularidad engañosa y sustentadas en numerosas mentiras.

Envió un mensaje de empatía al crimen organizado.

Atrajo a su bando a un buen número de políticos oportunistas, despechados o con ánimo traidor.

Cautivó con una imagen de austeridad en su forma de vestir y actuar, y engañó con un falso discurso de combate a la corrupción.

Andrew Paxman, biógrafo y profesor de historia en el CIDE, es coautor de El Tigre. Emilio Azcárraga y su imperio Televisa y autor de En busca del señor Jenkins y Mexican Watchdogs, de próxima publicación en español con el título Prensa vigilante. Nació en Londres en 1967 y vive con su familia en Aguascalientes.

El libro que tengo en mis manos, y que ya circula, lleva por título Andrés Manuel. Una biografía en 50 episodios.

En las 496 páginas de su libro, publicado por Penguin Random House Grupo Editorial, Paxman recorre la vida pública y buena parte de la privada del líder moral de Morena y del régimen: desde sus orígenes en Tepetitán hasta su finca, La Chingada.

En uno de los capítulos profundiza en la tragedia que marcó sus primeros años de vida: la muerte de su hermano José Ramón, causada por una bala disparada con un arma que estaba en sus manos. En otro, aborda su relación con Carlos Pellicer, el emblemático y formidable poeta tabasqueño.

A mi juicio, uno de los mayores méritos del libro de Paxman es la manera en que aborda el desempeño del gobierno de López Obrador. Los asuntos más controvertidos se analizan y cuestionan.

Entre ellos destacan la salud, la economía y la participación del Ejército en la vida pública. En poco tiempo, el lector encuentra datos, opiniones y reflexiones sobre este controvertido personaje y su paso por la vida nacional, particularmente durante su sexenio.

La atención a la pandemia de COVID-19 no podía faltar. De ahí el siguiente párrafo:

«Muchos de los errores del régimen tuvieron que ver con la comunicación: la minimización inicial de la gravedad del COVID-19, la subestimación persistente de su letalidad y duración, las contradicciones entre los consejos dados en las mañaneras de López Obrador y las conferencias vespertinas de López-Gatell, la tendencia del subsecretario a privilegiar el liderazgo presidencial por encima de la evidencia científica, y la incapacidad para admitir errores y reevaluar la estrategia.

Otros errores tuvieron que ver con las políticas y la gobernanza: la sustitución del Seguro Popular por el ineficaz Insabi, la falta de ayudas económicas para los más vulnerables (lo que les obligó a seguir trabajando), la baja tasa de pruebas de detección, la manipulación del “semáforo de riesgo” (que medía las tasas de contagio y la ocupación hospitalaria) para posponer los confinamientos durante la segunda ola del COVID-19 en diciembre de 2020, una estrategia de vacunación errática y la negativa a aprender de la experiencia de otros países».

Por cierto, durante aquella tragedia, los voceros formales e informales del régimen tuvieron una enorme responsabilidad al difundir mentiras y alentar, con ello, los contagios. El aparato de comunicación de Morena, tanto formal como informal, tiene una gran responsabilidad en los cientos de miles de fallecimientos que pudieron haberse evitado.

La historia aún no se ha escrito en su totalidad. Faltan muchos libros por publicar, pero también hace falta que las aguas se asienten y que el pueblo llegue a sus propias conclusiones.

El contenido de esta columna es responsabilidad exclusiva del columnista