Argentina y China renuevan por cinco años un swap de monedas equivalente a 20 mil millones de dólares
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) y el Banco Popular de China (PBoC) renovaron su acuerdo bilateral de intercambio de monedas, conocido como swap, por un monto de 130,000 millones de yuanes, equivalentes a aproximadamente 20,000 millones de dólares.
La principal novedad es la extensión del plazo de vencimiento de tres a cinco años. De acuerdo con el comunicado publicado por el BCRA el 5 de agosto de 2026, esta modificación permitirá ofrecer una mayor previsibilidad sobre la continuidad del mecanismo financiero.
El acuerdo no implica que la totalidad de los 130,000 millones de yuanes se convierta automáticamente en dólares de libre disponibilidad. Se trata de una línea de intercambio entre bancos centrales que permite al BCRA acceder a moneda china bajo las condiciones pactadas, a cambio de entregar el equivalente en pesos argentinos.
Se mantiene activo un tramo de US $5,000 millones de dólares
Dentro del acuerdo general continuará vigente el tramo de 35,000 millones de yuanes, equivalente a unos 5,000 millones de dólares, que fue activado a principios de 2023.
Según la autoridad monetaria argentina, estos recursos permanecerán disponibles para respaldar la estabilidad financiera del país y apoyar las operaciones comerciales y de inversión entre Argentina y China.
La continuidad de este tramo es relevante porque evita que el Banco Central deba afrontar en el corto plazo la devolución de los yuanes utilizados y reduce presiones inmediatas sobre sus reservas internacionales.
¿Para qué sirve el swap?
El mecanismo permite reforzar las reservas brutas del Banco Central y facilita que empresas argentinas puedan pagar determinadas importaciones provenientes de China utilizando yuanes, sin recurrir directamente a dólares.
También funciona como una herramienta preventiva ante episodios de tensión cambiaria o dificultades de acceso a financiamiento internacional. Sin embargo, su utilización genera una obligación para el BCRA y, por lo tanto, no debe considerarse equivalente a reservas propias o fondos sin costo.
Los acuerdos de intercambio de monedas entre Argentina y China comenzaron en 2009. Con la nueva renovación, ambas instituciones destacaron los 17 años de cooperación financiera y reafirmaron su intención de continuar promoviendo el uso del yuan en el comercio bilateral.
La extensión hasta 2031 aporta previsibilidad al esquema financiero argentino y mantiene abierta una de las principales fuentes de liquidez internacional del Banco Central, en momentos en que la acumulación de reservas sigue siendo una variable central para la estabilidad monetaria y cambiaria del país.