A lo Mero Macho. "México necesita una reestructuración de prácticas éticas": Carlos Monsiváis. A 16 años de su fallecimiento. (CUARTA Y ÚLTIMA PARTE) Por: Edmundo Cázarez C.
-Roberto Campa ha dicho, una y otra vez, que a México le urge una revolución urbana…
-Las revoluciones no se necesitan en ningún lado. Las revoluciones son una palabra cargada de un sentido de arrasamiento que no comparto.
-Entonces ¿Qué es lo que México necesita? ¿Otro terremoto como el de 85 para unirnos?
-Lo que se necesita, es una reestructuración de prácticas éticas. De legislación acorde a los cambios profundos que se han dado. De respeto al voto, pero, sobre todo, de una redistribución de la riqueza. Sin eso, no hay ninguna salida.
-¿Estamos condenados al retroceso?
-Una concentración tan brutal de la riqueza como la que ahora padecemos, ciertamente, no permite tan siquiera visualizar salidas con la mayoría de la población involucrada en un proceso de pobreza, y, a lo que se llega, es a la contemplación de su propia vida como un espectáculo lejano.
-¿Ser mexicano significa ser naco?
-La palabra del racismo, es una aféresis del totonaco, de aquel que desde su aspecto delata su condición indígena, y en ese sentido, la mayoría somos nacos y tenemos una procedencia indígena… ¡indudablemente!!
-¿Nos avergonzamos de nosotros mismos?
-Tomando en cuenta el carácter estúpidamente peyorativo y racista de la expresión. Sí creo que naco significa ser mexicano, pero hay muchas otras maneras de ser mexicano. Se puede ser “peizante”, en sentido de aféresis, del europeizante, de rasgos y no pasa nada.
-¿Jodidos y delicados?
-Creo que ya la adscripción de la ciudadanía, a nombre de la identidad física, es un proceso de principios del siglo XX y que ahora, lo que estamos viviendo es una condición de mexicano basada en el cumplimiento de las leyes, del uso de los derechos y en la noción muy clara de que ser mexicano es parte de una condición internacional.
-¿Estamos preparados para aceptar la llegada de un presidente de la República proveniente de la oposición?
-Estoy convencido que México está preparado para tener a un verdadero presidente y no al representante de una horda de caníbales políticos. Ni al representante de una mafia política.
-¿A lo Mero Macho, al mexicano le interesa tener un verdadero presidente?
-Tener un presidente en el sentido republicano, que a todos nos importa, puede venir de cualquier lado, pero menos del fraude.
-¿Peligroso que se pueda repetir el casi Colosio?
-¡No solamente peligroso sino monstruoso!! A todos nos hundiría. Un asesinato no sería…. Aunque ya sé que existen los “profetas”, sobre todo norteamericanos, que hablan de la posibilidad de un nuevo asesinato político en México, pero yo no creo que nuestra sociedad resistiese otro asesinato político. Lo de Colosio fue bastante abrumador.
-¿Cómo ha visto la administración de Ernesto Zedillo?
-Muy buena para los neoliberales. Extraordinaria para la concentración de la riqueza. Portentosa para los intereses bancarios y financieros… ¡Y magnífica, para el ejercicio religioso!!
-¿Somos católicos nada más cuando nos conviene?
-¡Eso no lo sé!!, como nunca he sido católico, no podría generalizar una experiencia que no me ha sido dada.
-Cada uno tiene un Dios ¿Cómo es el Dios de Carlos Monsiváis?
-¡Rayos!!, mire Edmundo, me hace sentir en el banquillo de los acusados. Monsiváis tiene fe en una fuerza exterior, pero que le quede bien claro: ¡Ni soy fanático, mucho menos mojigato!!
-¿Entonces, en quién demonios cree el gran Monsi?
-Creo en la grandeza del ser humano y en su condición intelectual. En fin. Si nos ponemos a discutir sobre este delicado tema, ni usted ni yo tenemos el tiempo necesario para ello. Además, no llegaríamos a ningún lado… ¡Me está obligando y orillando a que me arranque los pocos pelos que me quedan en la cabeza!!
-¿…Está molesto conmigo?
-¡No!!, para nada. Al contrario, me tiene completamente sorprendido. Me hace preguntas que no me esperaba ni tampoco le puedo responder. ¡Me pone en aprietos!!
-¿Pero si me puede decir cuál ha sido el mejor presidente que ha tenido México?
-El peor, sin lugar a duda, Carlos Salinas. ¿El mejor?... ¡uff!!, es una palabra muy amplia y comprometedora. ¿Los menos malos? Adolfo Ruiz Cortines y Adolfo López Mateos.
-¿En qué lugar colocará la historia al gran “Monsi”?
-No tengo la menor idea. Otra cosa que no me fue dada, es ser amigo de la historia…
-¡No le saque!!
-Creo que Monsiváis es un hombre bien intencionado, y eso sí, amigo de los libros.
-¿Cuántos libros existen en la brillante trayectoria de este destacado escritor?
-Usted me abruma con elogios que mucho le agradezco, pero que no comparto, pero, al mismo tiempo, me deja al descubierto esa increíble agilidad mental e inteligencia que le admiro.
¿Cuántos libros he publicado? –se pregunta al momento de percatarse que uno de sus gatos bebe del vaso en el que le sirvieron refresco. Con la mano derecha se rasca su amplia frente y acomoda ligeramente su alborotada melena, con ciertos “mimos”, aleja a su pequeña mascota.
- “Creo que unos 15, pero lo que más me enorgullece, son los libros que he leído, mas no los que he publicado”
-¿Algún favorito?
-El Nuevo Catecismo para Indios Remisos.
-¿Por qué?
-Es un libro que me divirtió mucho y que le tengo un cariño muy especial. Además, esta es la primera vez que lo confieso… ¡Caray!! usted me hace hablar como loro.
-¿Por qué tenemos la mala costumbre en despedazar a quien sobresale, de usted se hablan horrores de su preferencia sexual?
-No tengo la menor idea. Yo creo que lo que sucede, básicamente, es que la cercanía lleva a pensar que no puede haber valores tan ciertos, puesto que es una gente a la que podemos ver todos los días y eso pasa en todas las sociedades pequeñas… De mi preferencia sexual… ¡cada quién es dueño y libre de su privacidad!!
-¿Pueblo chico, chisme grande?
-Pienso que, siempre, la cercanía crea una noción de la insuficiencia de la persona que está ahí nada más. ¡Ah!!, pero cuando se muere, cuando se vuelve francamente inaccesible, es cuando empieza el recuento de los méritos…
-¿Nadie sabe lo que tiene hasta que lo ve perdido?
-¡Exacto!! Ah… ¡Qué bueno era!! Para que supiéramos de qué tamaño era Juan Rulfo, necesitamos que se muriera. Esto, está cambiando en la medida en que ya es una sociedad tan grande, que la noción de cercanía se está modificando con una gran rapidez.
-¿Existen los intelectuales desechables?
-Yo creo que los intelectuales han tenido un lugar de privilegio en México. Se está normalizando la función del intelectual, y eso, me resulta muy positivo.
-¿”Monsi” es un intelectual o un escritor?
-¡Ahora me toca a mí…!! Yo le pregunto: ¿Edmundo Cázarez es un reportero o un sicólogo extraviado? Lo que los intelectuales tenemos que hacer. Primero, es un gran ejercicio de humildad y saber que nuestro papel ha cambiado drásticamente en la sociedad. Que ya no somos profetas ni visionarios, sino personas que cumplen con un ejercicio laboral, responsable que implica la interpretación de realidades de muy distinta índole y de un ejercicio de creación cultural.
-¿Profetas intermediarios de un futuro halagador y exitoso?
-Tenemos que abandonar el rango de profetas que tanto han estigmatizado a los intelectuales latinoamericanos, y que obliga entrar en una sensación mucho más democrática, pero al mismo tiempo, muchísimo más divertida.
-¿Colegas del Dalai Lama?
-¡Vaya, vaya!! Ya no tenemos que ir a la cumbre del Monte Sinaí para dar declaraciones, sino que podemos estar perfectamente involucrados con los demás y sin sensaciones nefastas de autoridad.
-¿Carlos Monsiváis busca el protagonismo al acudir a diversos programas de radio y televisión que lo convierten en ajonjolí de todos los moles?
-Si a esas vamos, yo le pregunto: ¿El reportero que tengo enfrente no se cansa de preguntar y quiere transformarse en Fiscal o Juez? ¡A ver, contésteme…!! En mi caso, espero que no. Jamás he solicitado una entrevista. Mi protagonismo consistiría en la debilidad para decir que no, pero no en mi gana de imponer mi abrumadora personalidad, y que, por otro lado, sería inexistente. Hay gente que es absolutamente protagónica y otros…
-¿…Entonces, en dónde se coloca usted?
-En los que aceptamos participar en el debate público por una necesidad política y moral, pero sin ningún afán protagónico…
-¿Y “Monsi” cómo se define?
-Rascándose la cabeza con cierto enfado y denotando un poco de cansancio me dice: “Yo me defino, desde que me acuerdo, como testigo y no como protagonista”.
-¿Qué opina el ciudadano Carlos Monsiváis del destacado escritor Carlos Monsiváis?
-¡Uff!!, ¿Qué opino de mí mismo?... Edmundo, se lo suplico. No me haga entrar en autocríticas que me arrollarían en pesares y llantos… ¡Si en algo me estima, por favor, déjeme en ese misterio!!
-¿”Monsi”, un defensor nato de los Derechos Humanos que sirven para proteger a los delincuentes?
-En eso, no puedo estar de acuerdo. Los Derechos Humanos son para defender a las personas víctimas ¿Defender a los delincuentes?, ojalá que los Derechos Humanos estuvieran detrás de ellos al momento en que estén asaltando o asesinando gente.
-¿Por qué se perdió la sana costumbre por la lectura?
-Porque las imágenes de la televisión resultaron más persuasivas.
-¿Una televisión para jodidos?
-Eso fue lo que dijo el “Tigre” Azcárraga, pero yo creo que la televisión tiene grandes potencialidades. Siento que, en la batalla con la imagen, la palabra resultó arrinconada, pero que no ha perdido la guerra y los libros siguen siempre ahí.
-¿Qué les recomendaría a quienes lean esta entrevista?
-Leer Don Quijote de la Mancha o En Busca del Tiempo Perdido. Que se asomen al trabajo de Balzac, Juan Sabines o de Octavio Paz. Será un tiempo muy recompensante, y que, finalmente, no hay modo de encontrar enemistad entre la palabra y la imagen, son formas complementarias.
-¿Los intelectuales como usted a veces se las “truenan”?
-¡No!! Nunca. Soy un caso extremo y de condición fresa. Tampoco bebo. ¿Quiere que le sea sincero, mi sicólogo encubierto? Nunca he probado ni una cerveza, mucho menos, el tequila…¡Nunca en mi vida!!
-¿Así de aburrido?
-Soy un desastre y un abstemio natural. Creo que cada persona decide. Sean los intelectuales, los albañiles, los abogados, los taxistas o los reporteros. Yo no creo en los estímulos super sensoriales, pero si alguien cree en ellos, está bien, siempre y cuando no se perjudique a los demás. Cada uno elige su conducta.
-Muchas gracias por su tiempo ¿Desea agregar algo más?
-Edmundo, agradezco mucho su visita. Me deja muy satisfecho de permitirme conocer su olfato periodístico y la pasión que siente por lo que hace. Algún día, la vida le hará justicia y lo colocará en un lugar donde merece estar…. ¡Es un extraordinario entrevistador!!
Al concluir la entrevista por espacio de dos horas con quince minutos, me pude percatar que el tiempo que disponía Carlos Monsiváis para sus cosas personales, en realidad, era muy poco. Durante el transcurso de la charla, canceló dos compromisos. El primero, con Alejandro Aura, quien fuera director general del Instituto de Cultura del Gobierno de la Ciudad de México, y el otro, con Jesús Ramírez Cuevas, (ex vocero del presidente López Obrador), un chamaco a quien le tenía un enorme y especial cariño, con quien pasaba largas y largas horas en la intimidad de su alcoba y afirmaba que lo hacía muy feliz en su cama.
Al momento de agradecerle el tiempo que tuvo a bien concederme para la entrevista. Quizás, con cierto júbilo, los 18 gatos emitían un lastimoso maullido, siguiendo la pesada figura de su benefactor, como si tratara una moderna versión del Flautista de Hamelin o quizás, protegiendo a “Don Gato” de los extraños que se atrevieron profanar su intimidad, y que, por fin, abandonaban su guarida.
A lo Mero Macho, una entrevista que, como reportero, me ha dejado a enorme huella al permitirme conocer a un enorme personaje de la talla del siempre admirado Carlos Monsiváis “Monsi” Que en Paz Descanse.
Esta histórica entrevista con el gran “Monsi”, forma parte de mi primer libro A LO MERO MACHO… “Entrevisto, luego Existo”, con un fabuloso prólogo del gran periodista Ciro Gómez Leyva. Una amena e interesante recopilación de 22 entrevistas exclusivas con enormes personajes como María Félix “La Doña”, Irma Serrano “La Tigresa”, el destacado torero español Julián López “El Juli”, el expresidente Luis Echeverría, Miguel de la Madrid, Eduardo “Rius”, Elena Poniatowska, entre otros más. Si usted, mi estimado lector.
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