Una Historia para Compartir. Si tienen pruebas que las presenten. Por Saúl Monreal Ávila

Una Historia para Compartir. Si tienen pruebas que las presenten. Por Saúl Monreal Ávila

Amigas y amigos que nos leen a través NoticiaZavaleta, como cada semana, les saluda con gusto, su amigo Saúl Monreal Ávila, hoy me gustaría referirme a un tema que me parece que exhibe, una vez más, la doble cara con la que algunos sectores de la oposición y un grupo muy identificado de medios de comunicación están tratando los asuntos políticos nacionales.

Resulta que ellos mismos llevaron a la escena nacional y lo convirtieron en tema prioritario a través del manejo de sus medios y sus redes, el tema de la cancelación o retiro de la visa a Andrés Manuel López Beltrán, lo convirtieron en un asunto nacional, lo difundieron, lo comentaron y lo utilizaron políticamente.
Pero cuando desde el gobierno, desde Morena o desde los actores con una responsabilidad pública se responde al tema, entonces dicen: “¡Ah, están utilizando al Estado para hablar de un asunto personal y lo convierten en tema de primeras planas, de la máxima atención!”

Pues entonces, ¿quién los entiende? Si ellos mismos convierten un asunto en tema nacional, político y mediático, ¿por qué después pretenden que quienes somos, formamos y pertenecemos a la cuarta transformación, no podamos responder?

Por eso primero debemos aclarar: si Estados Unidos tomó una decisión de esa naturaleza, corresponde a las autoridades estadounidenses explicar las razones, porque esa es otra, la oposición y la derecha, nos dice.

A ver, expliquen, ¡digan las razones por las que se le retira la visa!, se pierden en sus razonamientos, porque deberían saber que esa es una decisión administrativa de un país y nosotros nada tenemos que ver, No corresponde a Morena, ni al gobierno mexicano, ni a los ciudadanos mexicanos explicar una decisión que tomó otro país.

Segundo: No existe una acusación formal de nada, una investigación acreditada o elementos comprobables, ellos convierten rumores, versiones periodísticas o suposiciones en sentencias.

Ese es precisamente el problema que estamos viendo: una narrativa construida muchas veces a partir de especulaciones. Se habla, se supone, se acusa y después se pretende que la opinión pública dé por hecho aquello que nunca se ha demostrado.

Nosotros siempre lo hemos dicho y lo sostenemos: quien cometa un delito debe responder ante la justicia, sin importar su partido, su apellido, su posición política o su cercanía con cualquier gobierno.

Si alguien de un partido político o cualquier funcionario incurre en una conducta delictiva, que se investigue y que se aplique la ley y ese principio debe aplicarse indistintamente a cuál partido político pertenecen, eso queremos ver en la oposición, que lo exijan igual.

Porque ahí es donde aparece la doble moral, cuando se trata de personajes vinculados con el PRI como los personajes vinculados a Alejandro moreno, o con el PAN como el caso de Ernesto Ruffo Áppel, los políticos del prian y sus medios afines piden presunción de inocencia, debido proceso y respeto a los derechos.
Pero cuando se trata de alguien relacionado con Morena, inmediatamente lo convierten en culpable en sus titulares, en sus programas y en sus redes sociales.
Eso no es justicia, eso es una narrativa política, nosotros vamos a seguir defendiendo algo muy sencillo: la soberanía nacional, el Estado de derecho y la aplicación de la ley sin distingos. Y en este caso, como en todas las falsas acusaciones, si alguien tiene pruebas, que las presente.

El contenido de esta columna es responsabilidad exclusiva del columnista