Una Historia para Compartir. Los de la amnesia política, hoy son paladines de la justicia. Por Saúl Monreal Ávila
Hay algo que debe quedar absolutamente claro, nosotros no vamos a tolerar ningún hecho irregular, ninguna conducta que huela a corrupción, ningún acto que pretenda encubrir intereses particulares ni ninguna actuación que se parezca a las prácticas que durante décadas combatimos de los gobiernos del viejo régimen.
No llegamos a la vida pública para reproducir o tolerar aquello contra lo que luchamos, llegamos para transformar la manera de ejercer el poder y eso implica, antes que nada, tener autoridad moral para exigir cuentas a todos, sin excepción.
Por eso, frente al caso del Instituto Nacional Electoral y los señalamientos que involucran a Guadalupe Taddei, nuestra posición ha sido congruente, por más que algunos quieran distorsionar, inventar afinidades políticas o construir la narrativa de que se trata de una persecución contra una persona cercana a Morena, la realidad es otra, nosotros nunca hemos ofrecido protección ni impunidad a nadie.
Los acontecimientos posteriores han confirmado la importancia de nuestra postura, la salida de Guadalupe Taddei de la presidencia del INE no significa que el asunto esté concluido, por el contrario, ahora, fuera de la conducción del Instituto, podrá enfrentar con plena claridad las investigaciones y las acusaciones que, de estar respaldadas por pruebas, deberán traducirse en responsabilidades administrativas o penales, nadie debe estar por encima de la ley.
Y si hubo tráfico de influencias, conflictos de interés o utilización indebida de recursos públicos, que se investigue hasta sus últimas consecuencias. Pero también hay que decirlo con todas sus letras, pues resulta profundamente cínico que la oposición pretenda convertirse ahora en fiscal de la honestidad electoral cuando durante años guardó silencio, justificó y respaldó a quienes encabezaron el entonces Instituto Federal Electoral y posteriormente el INE.
¿Dónde estaban esas exigencias cuando Luis Carlos Ugalde y Leonardo Valdés Zurita encabezaban el IFE? ¿Dónde estaban cuando Lorenzo Córdova presidía el INE? ¿Por qué entonces no exigían responsabilidades con la misma vehemencia con la que hoy pretenden dar lecciones de moral pública?
Durante esas administraciones hubo cuestionamientos, auditorías, observaciones y señalamientos sobre el manejo de recursos, contrataciones y decisiones administrativas. Particularmente, durante la gestión de Lorenzo Córdova, se presentaron cuestionamientos sobre el ejercicio de los recursos públicos.
La oposición tiene una memoria verdaderamente selectiva, olvida convenientemente sus respaldos, sus complicidades políticas y los beneficios que obtuvo de aquellas instituciones cuando estaban bajo conducciones que le resultaban cómodas.
Nosotros no somos iguales, no encubrimos a nadie para proteger una narrativa política, tampoco utilizamos las instituciones como instrumentos de revancha, nosotros si exigimos investigaciones imparciales, pruebas, transparencia y consecuencias. Las instituciones electorales nos han costado décadas de lucha democrática, debilitarlas por intereses personales o partidistas sería una irresponsabilidad histórica, precisamente por eso debemos defenderlas, limpiarlas y fortalecerlas.
La transformación también se demuestra cuando se tiene el valor de señalar todos los errores, de quien vengan, no solamente los ajenos, la honestidad no puede ser selectiva y la justicia no puede tener colores partidistas. Y que nadie se confunda: no vamos a solapar aquello que durante tantos años combatimos. Ni antes, ni ahora, ni nunca.
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