Un Punto de Vista Penal. Se cede la palabra. Por Alberto Woolrich

Un Punto de Vista Penal. Se cede la palabra. Por Alberto Woolrich

Andrés Manuel López Obrador con su Movimiento de Regeneración
Nacional está produciendo, para adversidad de México, una serie de
confusiones jurídicas, sociales, políticas y económicas, ya que son
muchos los que piensan que puede volver a repetirse una lucha de
factores sociales en contra del poder del narcoestado al que le dio
continuidad.

Con la llegada al poder del expresidente se deseó, por aquellos millones
de votos, un México diferente, alejado de la corrupción, un Estado
decente, un Estado respetuoso de la Constitución Política. Esa lucha para
alcanzar el poder fue continua, deseada y hasta cierto punto coherente,
porque ella correspondía y prometía combatir la corrupción que imperó
durante el neoliberalismo.

El neoliberalismo no solo acotó la fuerza del Código Penal Federal para
brindar impunidad a aquel forajido del derecho creador y propiciador de
esa lamentable alianza del Estado con la delincuencia.

Al llegar a florecer la política de “abrazaos y besos a la delincuencia”, el
Estado no solo limitó la fuerza de la Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos y sus leyes secundarias, sino que con esa política creó
la solidificación de un narcoestado, como lo califican muchas naciones
en el exterior, logrando con ello un México de complicidad con el
fenómeno de la narcopolítica.

En la actualidad se percibe la presencia de cuatro poderes: por una
parte, los tres Poderes de la Federación y por la otra el poder de la
narcopolítica que defiende la impunidad del creador de ella.

Hay togados que en la actualidad seguimos pensando y deseando que
se retome la concepción tradicional del Estado, con el objetivo de que
nuestro México retome ser el centro del poder del cual irradie la fuerza
del imperio que se contiene en el Pacto Federal. Así nuestro Estado y
Claudia Sheinbaum Pardo podrán obtener el calificativo de soberanos,
sin que esa soberanía sea compartida con el indeseable poder de la
narcopolítica.

La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos nos ofrece la
verdadera visión del Estado al destruir la idea de que el poder sea
compartido con la narcopolítica.

Se cede la palabra a la Primera Magistrada de la Nación.

Es cuánto.

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