Un Punto de Vista Penal. El peligro del segundo piso. Por Alberto Woolrich
En el México actual, aún existen juristas que, en contra del pensar y
actuar de algunos adeptos a Andrés Manuel López Obrador, sostienen
férreamente que la política de “abrazos y besos a la delincuencia” es el
término de equilibrio entre la anarquía y el desgobierno.
El peligro de la Cuarta Transformación de la Nación, en éste su segundo
piso, consiste en la posibilidad de un abuso arbitrario del poder por parte
de todos y cada uno de esos creyentes del rumiar y operar del ex
presidente.
Claudia Sheinbaum Pardo, debería tomar en cuenta que corre un riesgo
de incurrir en despotismo, el cuál estriba en la posibilidad de que algunos
de sus funcionarios incurran en un uso y abuso arbitrario del poder que
ella les confió, para dar continuidad al execrable fenómeno de la narco-
política.
En opinión de esos juristas pensantes, nuestro Derecho Positivo
Mexicano y su aplicabilidad evitará que la Primera Magistrada de la
República incurra o dé continuidad a esos dos peligros latentes y
existentes.
La Academia de Derecho Penal del Colegio Nacional de Abogados Foro
de México, estima que la aplicación de nuestro Derecho es la forma más
pura y perfecta, podría en este momento político reducir al mínimo la
latente posibilidad que esos funcionarios en los que confió sigan
incurriendo en el abuso del poder que les confirió y con ello la totalidad
de los gobernados acotarían sus inconformidades.
México sabe y entiende que es posible que algunos de los simpatizantes
del Movimiento de Regeneración Nacional, creado por Andrés Manuel
López Obrador, pretendan nulificar la aplicación del Derecho, para dar
continuidad a esas alianzas que desde el neoliberalismo se crearon con
el narcotráfico y dieron origen a la narcopolítica y al narcoterrorismo
que padecimos el pasado domingo veintidós de la data.
Conforme a la existencia de aplicar el Derecho Positivo Mexicano, acorde
al sistema de principios que nos legó el Constituyente del 17, la Primera
Magistrada de la Nación evitaría más alianzas y que esos funcionarios
afines al expresidente siguieran aplicando inexacta, imperfecta o
incorrectamente la ley.
Las imperfecciones, incorrecciones o inexactitudes referidas con
antelación han ido de menor a mayor escala y, en ocasiones aplican
divergencias y marcadas diferencias con lo estipulado por el Código
Penal Federal y la propia Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos, dando génesis a través de este contraste que se reduzca la
confianza en el actuar de la actual Presidenta Constitucional.
Cabe concluir y, eso debería de ser aconsejado por sus asesores, que
aquellas imperfecciones, inexactitudes o incorrecciones, podrían lograr
el mínimo o nula discrepancia si es respetado ese derecho positivo para
con ello lograr la manifestación más próxima al ideal de justicia que
México requiere, para ello habría que combatir el origen de la narco-
política.
Es cuánto.
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