Propone Rubén Moreira enterrar al Fobaproa y llevar recursos a hospitales y carreteras
Por redacción
El coordinador del PRI en la Cámara de Diputados, Rubén Moreira Valdez, propuso eliminar las obligaciones financieras históricas derivadas del Fobaproa y destinar esos recursos a infraestructura hospitalaria, carreteras y caminos rurales.
El priista sostuvo que la deuda heredada por el rescate bancario está “más que saldada”, pues el Instituto para la Protección del Ahorro Bancario (IPAB) recibió entre 1999 y 2024 un total de 795 mil millones de pesos a través del Ramo 34.
De acuerdo con Moreira, el IPAB nació con una deuda de aproximadamente 725 mil millones de pesos, derivada de una obligación original del Fobaproa por 552 mil millones.
“Es claro que la deuda está más que saldada y el país requiere asignar recursos presupuestarios a proyectos de conservación de carreteras, infraestructura hidráulica, apoyo al campo y fondos para las entidades federativas”, afirmó.
La iniciativa plantea derogar los artículos transitorios quinto, sexto, séptimo, octavo, noveno y décimo de la Ley de Protección al Ahorro Bancario, mediante los cuales se transfirieron al IPAB los pasivos y obligaciones originales del Fobaproa.
Moreira aclaró que la propuesta no busca eliminar el seguro de depósitos de los ahorradores, sino concluir con los remanentes operativos y obligaciones vinculados al rescate bancario.
El legislador planteó que los recursos que dejen de destinarse al fondeo de esos pasivos sean etiquetados cada año en el Presupuesto de Egresos de la Federación para el rescate de infraestructura hospitalaria y para la construcción, mantenimiento y conservación de carreteras no concesionadas y caminos rurales.
El también exgobernador de Coahuila argumentó que, después de décadas de erogaciones para cubrir las obligaciones derivadas del rescate bancario, el país debe cambiar el destino de esos recursos hacia obras con impacto directo en la población.
La propuesta mantiene al IPAB como asegurador de los depósitos bancarios y deja a salvo el fondo que funciona como seguro para los ahorradores.
Moreira insistió en que México no puede continuar destinando recursos presupuestarios a pasivos bancarios históricos mientras enfrenta rezagos en infraestructura carretera, hospitalaria e hidráulica.