PP y Vox sellan un acuerdo electoral para impedir que la izquierda conquiste el Senado español
La formación de Santiago Abascal renunciará a presentar candidaturas propias en seis provincias y reducirá su representación electoral en otras catorce. A cambio, el Partido Popular retirará sus candidatos en Girona, Tarragona y Guipúzcoa e incorporará a seis independientes propuestos por Vox. El pacto busca mantener la mayoría de la derecha en la Cámara Alta y ampliar su capacidad de influencia institucional tras las elecciones generales del 29 de noviembre.
El Partido Popular (PP), encabezado por Alberto Núñez Feijóo, y Vox, dirigido por Santiago Abascal, anunciaron este lunes 26 de octubre un acuerdo electoral para coordinar sus candidaturas al Senado español, en una maniobra destinada a evitar la dispersión del voto entre ambas formaciones y dificultar que el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y sus aliados de izquierda consigan el control de la Cámara Alta.
El entendimiento fue confirmado por el secretario general del PP, Miguel Tellado, durante una comparecencia ante los medios de comunicación, y posteriormente difundido por Vox a través de sus redes sociales, incluidas sus cuentas oficiales de Facebook y X.
La información publicada por Vox coincide en sus puntos principales con lo confirmado por el Partido Popular y con los reportes de la agencia EFE y Europa Press, por lo que no se trata únicamente de una propuesta unilateral difundida en redes sociales.
El acuerdo adquiere especial relevancia porque llega a poco más de un mes de las elecciones generales españolas, programadas para el domingo 29 de noviembre de 2026, y representa una coordinación electoral significativa entre las dos principales fuerzas de la derecha española.
Pedro Sánchez critica el acercamiento entre PP y Vox
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, reaccionó al anuncio con fuertes críticas hacia ambas organizaciones.
A través de un mensaje publicado en X, el dirigente socialista sostuvo que el acuerdo demuestra que PP y Vox comparten un mismo proyecto político, pese a que se presentan como partidos diferentes.
Sánchez afirmó:
«Dicen lo mismo. Votan lo mismo. Gobiernan juntos. Y ahora presentan listas conjuntas al Senado».

También calificó el acercamiento como un proyecto político de involución, convirtiendo el pacto electoral en un nuevo motivo de confrontación durante la precampaña.
Por su parte, Alberto Núñez Feijóo respondió a las críticas del presidente del Gobierno defendiendo que existe una mayoría de españoles que desea un cambio político y que la reacción de Sánchez confirma, desde su perspectiva, la conveniencia del acuerdo.

Las seis provincias donde Vox renuncia a presentar candidatos propios
Uno de los puntos centrales del pacto establece que Vox no presentará candidaturas bajo sus propias siglas en seis provincias españolas: Las Palmas, Santa Cruz de Tenerife, Cádiz, Valencia, Castellón y Baleares.
En estas circunscripciones, el Partido Popular incorporará a sus candidaturas a seis aspirantes independientes propuestos por Vox.
La fórmula permitirá que los candidatos respaldados por el partido de Abascal participen en la elección sin que ambas organizaciones compitan directamente por los mismos votos.
En el caso de Canarias y Baleares, donde las elecciones al Senado se organizan por circunscripciones insulares, fuentes del PP precisaron a EFE que los independientes estarán en las candidaturas correspondientes a Gran Canaria, Tenerife y Mallorca.
Este mecanismo constituye una de las principales concesiones del Partido Popular, porque permite a Vox mantener presencia electoral en territorios donde formalmente renuncia a presentar candidaturas propias.

El Partido Popular también se retira de tres provincias
Como parte del entendimiento, el PP renunciará a presentar sus propias candidaturas al Senado en Girona, Tarragona y Guipúzcoa.
En estas provincias, donde los populares han tenido históricamente dificultades para conseguir representación senatorial, la decisión pretende concentrar los sufragios de la derecha en los candidatos de Vox.
Se trata de una concesión relevante para el partido de Alberto Núñez Feijóo, que dejará de aparecer con sus siglas en las papeletas del Senado correspondientes a esos territorios.
El PP considera, sin embargo, que la renuncia tiene un coste electoral limitado porque sus posibilidades de obtener escaños en esas provincias eran reducidas, según explicaron fuentes de la formación.

Vox limitará a un solo candidato su participación en catorce provincias
El tercer componente del acuerdo contempla que Vox presente únicamente un candidato al Senado en otras catorce provincias, en lugar de concurrir con una candidatura de tres aspirantes.
Los territorios incluidos en esta estrategia son Sevilla, Huelva, Asturias, Badajoz, Álava, Navarra, Cáceres, Huesca, Zaragoza, Alicante, Granada, Cuenca, Pontevedra y Jaén.
La decisión permitirá que los electores identificados con Vox concentren su apoyo en un candidato de su partido y utilicen los otros dos votos disponibles para respaldar, si así lo desean, a candidatos del Partido Popular.
Miguel Tellado explicó durante su comparecencia que esta fórmula facilita que un votante del PP elija a sus tres candidatos, mientras que un simpatizante de Vox pueda respaldar al candidato de su formación y a otros dos aspirantes populares.
La estrategia pretende aumentar las posibilidades de que el conjunto de ambos partidos consiga más escaños senatoriales, evitando que sus candidaturas se resten votos entre sí.
Por otra parte, Vox aseguró en sus publicaciones que concurrirá normalmente en las 23 provincias restantes, donde mantendría sus candidaturas habituales.

Un acuerdo que redefine la disputa por el Senado
El secretario general y portavoz de campaña del Partido Popular, Miguel Arellano Filgueira, aseguró que gracias a este punto de encuentro, el PSOE y sus socios no solo van a perder la mayoría en el Congreso, sino que también se van a quedar con las ganas de aspirar a lograrla en el Senado.
“Sánchez ha intentado alterar la voluntad de cambio por todas las vías. Esta tampoco le ha salido”, señala.
Apunta a que esta colaboración entre PP y Vox, circunscrita al Senado, se basa en la convicción de que es lo mejor para España, “y no en la protección de los intereses de una sola persona”.
“No hemos pensado en un buen acuerdo para nuestros partidos: hemos pensado en un buen entendimiento para el país”, añade.
Deja claro que en este acuerdo nadie renuncia a sus siglas como hace el PSOE con las 22 organizaciones con las que se presenta en el Senado, “sino que se trata de una colaboración para frenar en seco a la extrema izquierda”.
Explica que Vox no se presenta en seis provincias: Las Palmas, Santa Cruz de Tenerife, Cádiz, Valencia, Castellón y Baleares. El PP incluye en ellas un candidato independiente propuesto por Vox.
Por otro lado, el PP no se presenta en tres provincias: Guipúzcoa, Gerona y Tarragona; mientras que Vox presenta un solo candidato en 14 provincias: Sevilla, Huelva, Asturias, Badajoz, Álava, Navarra, Cáceres, Huesca, Zaragoza, Alicante, Granada, Cuenca, Pontevedra y Jaén.
Remarca que el votante del PP elige tres candidatos del PP; el de Vox, uno de Vox y dos del PP.

¿Por qué este acuerdo puede cambiar la composición del Senado?
La importancia del pacto radica en las características del sistema electoral español para la Cámara Alta.
En las provincias peninsulares, los electores pueden seleccionar hasta tres candidatos al Senado, aunque normalmente se eligen cuatro senadores por circunscripción. Esto hace posible votar por personas pertenecientes a partidos diferentes.
El sistema favorece habitualmente a los partidos que concentran mayores apoyos, mientras que las formaciones que compiten por un electorado similar pueden perjudicarse mutuamente.
Por ello, al retirar determinados candidatos o reducir el número de aspirantes, PP y Vox buscan aprovechar mejor la distribución de votos para conseguir una mayor representación parlamentaria.
En Canarias y Baleares se aplican reglas específicas por islas, mientras que Ceuta y Melilla eligen dos senadores cada una.
La coordinación no constituye una coalición electoral general entre PP y Vox. Ambos partidos mantienen sus respectivas organizaciones y candidaturas en las elecciones al Congreso de los Diputados. El acuerdo anunciado se circunscribe a la elección del Senado.

El objetivo mayor: conservar la mayoría y alcanzar los tres quintos
Más allá de impedir que la izquierda consiga la mayoría absoluta, el Partido Popular aspira a que el bloque de derecha alcance una mayoría cualificada de tres quintos en el Senado.
Esa representación tiene especial importancia porque permite intervenir decisivamente en la designación de integrantes de algunos de los principales órganos constitucionales españoles.
Entre las atribuciones que requieren esta mayoría reforzada se encuentran la elección de cuatro magistrados del Tribunal Constitucional propuestos por el Senado y la designación de diez vocales del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ).
De conseguir ese nivel de representación, el bloque conservador podría realizar determinados nombramientos sin necesitar los votos del PSOE, siempre que sus integrantes mantuvieran una posición común.
No obstante, el acuerdo electoral no garantiza esos resultados. Su eficacia dependerá de la distribución territorial de los votos y del número de senadores que finalmente consiga cada partido el 29 de noviembre.

El PP y Vox justifican el acuerdo como una respuesta a la izquierda
Las negociaciones entre ambas organizaciones se intensificaron después de que el PSOE y otras fuerzas progresistas acordaran concurrir conjuntamente al Senado bajo la denominación Senado de Progreso.
La alianza progresista incluye a organizaciones como Izquierda Unida, Movimiento Sumar, Compromís, Más Madrid, Chunta Aragonesista y otras fuerzas territoriales, con acuerdos electorales previstos en 43 provincias.
Frente a esa estrategia, Vox defendió la necesidad de evitar que sus votos y los del Partido Popular se dividieran en determinadas circunscripciones.
En su comunicación difundida en Facebook, Vox celebró que ambas formaciones hubieran encontrado un punto de encuentro y afirmó que su propósito era impedir lo que describió como un intento de la izquierda de tomar el control del Senado.
Por su parte, Miguel Tellado defendió el pacto como un entendimiento basado en la responsabilidad política y aseguró que ninguna de las dos formaciones renunciaba a sus propias siglas.
En declaraciones recogidas en el comunicado oficial del PP, el dirigente sostuvo que el acuerdo era lo mejor para España y que se trataba de una colaboración destinada a impedir que la izquierda consiguiera el control de la Cámara Alta.