Pide Rubén Moreira frenar rezago legislativo con orden de llegada. Hay más de 4 mil 700 iniciativas pendientes, mil 170 de la presente legislatura.
Por redacción
Rubén Moreira, coordinador del PRI en la Cámara de Diputados, propuso establecer un criterio de prelación cronológica para que las iniciativas sean dictaminadas y posteriormente discutidas y votadas en el Pleno conforme al orden en que fueron presentadas.
El priista planteó modificar el Reglamento de la Cámara para que las comisiones procesen los asuntos según su fecha de recepción y que la Mesa Directiva programe los dictámenes para el Pleno bajo el mismo criterio.
El rezago legislativo en la Cámara de Diputados es, en términos simples, el conjunto de iniciativas y minutas que fueron turnadas a comisiones, pero no han sido dictaminadas.
La cifra exacta cambia constantemente porque entran nuevas iniciativas, se aprueban dictámenes y algunas propuestas reciben prórrogas. Como referencia, la propia Cámara reportó que, al 8 de noviembre de 2023, en la LXV Legislatura, había 4,715 iniciativas pendientes de resolver de 6,011 presentadas; es decir, se había dictaminado alrededor de 22%. También había 272 minutas pendientes de 319 recibidas.
Para la LXVI Legislatura, iniciada en septiembre de 2024, el volumen volvió a crecer.
Durante su primer año se presentaron 1,179 iniciativas y se aprobaron 75 dictámenes de leyes o decretos, de acuerdo con un informe parlamentario. Además, la Gaceta Parlamentaria muestra que numerosas iniciativas permanecen turnadas a comisiones con prórrogas de trámite hasta 2027, lo que significa que no necesariamente todas las propuestas pendientes están jurídicamente vencidas.
Moreira argumentó que la falta de una regla general permite que las mayorías parlamentarias decidan qué iniciativas avanzan, mientras cientos o miles permanecen pendientes en las comisiones.
"Se trata de establecer una regla objetiva, verificable y aplicable por igual, no de impedir que el Pleno ejerza sus facultades", sostuvo.
La propuesta contempla excepciones cuando la Constitución, la ley o el Reglamento establezcan un plazo específico, cuando un asunto tenga carácter preferente o cuando el Pleno acuerde modificar el orden mediante una decisión debidamente fundada y motivada.
El coordinador priista señaló que el problema afecta particularmente a las minorías, pues iniciativas presentadas con anterioridad pueden permanecer rezagadas mientras propuestas posteriores son incorporadas a la agenda y avanzan en el proceso legislativo.
Como argumento, Moreira expuso que durante los dos primeros años de la actual Legislatura el Ejecutivo Federal presentó 60 iniciativas, de las cuales 47 fueron aprobadas o se encuentran en trámite, equivalente a alrededor de 80 por ciento.
En contraste, dijo, las iniciativas de los grupos parlamentarios registran porcentajes de aprobación de 5.46 por ciento del PVEM, 5.23 del PAN, 5.18 del PT, 3.65 de Morena, 2.85 del PRI y 2.71 por ciento de Movimiento Ciudadano.
El priista afirmó que mientras propuestas presentadas desde 2024 y 2025 continúan pendientes, otras de presentación posterior han sido discutidas y dictaminadas.
La iniciativa también plantea que la Junta de Coordinación Política y la Mesa Directiva observen el criterio cronológico al ejercer sus facultades para integrar y programar el Orden del Día.
Moreira sostuvo que un mecanismo de este tipo permitiría reducir la discrecionalidad en el trámite de las iniciativas y establecer condiciones similares para las distintas fuerzas políticas representadas en San Lázaro.