Pete Hegseth vincula el legado del 11-S con la lucha contra Irán y promete mantener una “vigilancia eterna”

Pete Hegseth vincula el legado del 11-S con la lucha contra Irán y promete mantener una “vigilancia eterna”
Imagen creada con ChatGPT
El secretario de Guerra de Estados Unidos rindió homenaje a las 184 víctimas del ataque contra el Pentágono, advirtió que la amenaza terrorista continúa 25 años después y aseguró que Washington mantendrá la presión militar y económica contra Irán para impedir que obtenga un arma nuclear.

El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, convirtió su discurso por el 25 aniversario de los atentados del 11 de septiembre de 2001 en un mensaje de homenaje a las víctimas, reivindicación de la generación que combatió después del 11-S y advertencia a los actuales enemigos de Estados Unidos, con especial énfasis en Irán.

Discurso del secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, en el 25 aniversario del 9/11

Hegseth habló este viernes durante la ceremonia conmemorativa realizada en el Pentágono, donde hace exactamente un cuarto de siglo murieron 184 personas cuando el vuelo 77 de American Airlines fue secuestrado y estrellado contra el edificio.

La ceremonia estuvo encabezada por el presidente Donald Trump y contó con la presencia de la primera dama, integrantes del gabinete, mandos militares, personal civil, sobrevivientes y familiares de las víctimas.

Los actos forman parte de las conmemoraciones nacionales por los ataques que dejaron 2,977 víctimas en Nueva York, el Pentágono y Pensilvania.

“Nunca olvidamos”


Hegseth inició su intervención dirigiéndose especialmente a quienes estuvieron presentes en el Pentágono aquel 11 de septiembre y a las familias que perdieron a sus seres queridos.

Los recibimos y nunca olvidamos”, afirmó.

Discurso del secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, en el 25 aniversario del 9/11

El secretario recordó que mientras el Pentágono era atacado, dos aviones ya habían impactado las Torres Gemelas de Nueva York y un cuarto avión, el vuelo 93 de United Airlines, terminaría estrellándose en Shanksville, Pensilvania, después de que pasajeros y tripulantes se rebelaran contra los secuestradores.

Hegseth sostuvo que aquella reacción representó uno de los primeros actos de resistencia estadounidense frente a los atentados y recordó las palabras asociadas con el pasajero Todd Beamer: “Let’s roll” —“Vamos”—, que se convirtieron posteriormente en uno de los símbolos de la respuesta estadounidense al 11-S.

Una generación que respondió: “Envíame”


Uno de los ejes centrales del discurso fue el homenaje a los millones de estadounidenses que, después de los atentados, ingresaron a las Fuerzas Armadas o participaron en los esfuerzos de seguridad nacional.

Hegseth recurrió al libro bíblico de Isaías y a la frase: “Aquí estoy, Señor, envíame”.

Según el secretario, después de los ataques millones de estadounidenses respondieron de manera similar: “Aquí estamos, envíanos”.

El funcionario describió los siguientes años como una “generación de sacrificio, valor, altruismo y firmeza”, marcada por las guerras libradas por Estados Unidos en el exterior tras el 11-S.

Reconoció que aquellos conflictos fueron “imperfectos”, pero los presentó como parte de la respuesta estadounidense a los ataques.

Homenaje en el Pentágono del 9/11, con la asistencia del secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth

Homenaje a víctimas, sobrevivientes y rescatistas


Hegseth recordó especialmente a las 184 personas asesinadas en el Pentágono, entre militares y civiles, y destacó que durante la ceremonia se colocaron banderas en memoria de cada una de ellas.

También rindió homenaje a los sobrevivientes y a los bomberos, policías, paramédicos y miembros de las Fuerzas Armadas que corrieron hacia las zonas atacadas mientras otros intentaban escapar.

Miraron a la muerte a los ojos y no parpadearon”, afirmó.

Para Hegseth, los atentados no consiguieron el objetivo de debilitar permanentemente a Estados Unidos.

El mal no tuvo la última palabra. Nunca la ha tenido y nunca la tendrá”, declaró.
Homenaje en el Pentágono del 9/11, con la asistencia del secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth

Advierte que la amenaza continúa


El secretario dedicó posteriormente una parte importante de su mensaje a advertir que, a pesar de que han transcurrido 25 años, Estados Unidos continúa enfrentando amenazas terroristas.

Señaló que una parte importante de los actuales integrantes de las Fuerzas Armadas no había nacido cuando ocurrieron los ataques, por lo que consideró fundamental transmitir la memoria del 11-S a las nuevas generaciones.

Muchos no recuerdan el 11-S. Muchos ni siquiera habían nacido”, sostuvo.

Hegseth afirmó que hace 25 años numerosos estadounidenses desconocían la magnitud de la amenaza representada por el terrorismo islamista y agregó que la lucha contra ese fenómeno no ha terminado.

Su respuesta, dijo, debe ser la “vigilancia eterna”, a la que calificó como “el precio de la libertad”.

Todavía existen enemigos que nos odian. Todos los días hay enemigos que conspiran para reducir nuestro poder y matar a nuestros ciudadanos”, declaró.
Homenaje en el Pentágono del 9/11, con la asistencia del secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth

Irán entra en el centro del discurso


El tono de la intervención cambió cuando Hegseth relacionó directamente el legado del 11-S con la actual política estadounidense hacia Irán.

El secretario acusó al régimen iraní de haber patrocinado durante décadas ataques contra estadounidenses y de haber contribuido a la muerte de militares de Estados Unidos, particularmente durante las guerras de Irak y Afganistán.

A continuación reivindicó las recientes operaciones militares estadounidenses contra Irán.

Estados Unidos mató a sus líderes, destruyó su Fuerza Aérea y su Marina descansa en el fondo del mar”, afirmó Hegseth.

También aseguró que las defensas iraníes han sido destruidas y utilizó un lenguaje particularmente duro al referirse a los combatientes y embarcaciones alcanzados durante la confrontación.

Hegseth formuló además una de las declaraciones más contundentes de su intervención:

“Nos aseguraremos de que Irán nunca tenga un arma nuclear”.

El secretario señaló que, además de la presión militar, Washington continúa aumentando la presión económica sobre Teherán.

La presión económica se endurece cada día. Controlamos el estrecho (de Ormuz). Terminaremos esta lucha”, aseguró.

Una nueva generación de “guerreros”


En la última parte de su mensaje, Hegseth regresó al tema generacional.

El secretario sostuvo que Estados Unidos deberá formar una nueva generación de militares dispuestos a responder cuando el país los necesite.

Estamos levantando una nueva generación de guerreros fuertes y valientes que, cuando más importe, dirán: ‘Envíame’”, afirmó.

Destacó que aproximadamente el uno por ciento de los estadounidenses sirve en las Fuerzas Armadas y aseguró que el resto de la población puede vivir en paz porque esos militares “permanecen vigilantes”.

Para Hegseth, la mejor manera de honrar a quienes murieron el 11 de septiembre de 2001 consiste en vivir de acuerdo con su legado y mantener preparada a la nación frente a futuras amenazas.

Fe, guerra y defensa de Estados Unidos


El discurso concluyó con un fuerte componente religioso.

Hegseth afirmó que Estados Unidos no sólo deposita su confianza en sus militares, sino también en Dios, y citó referencias bíblicas sobre el Señor como “fortaleza” y “escudo” y sobre la preparación para el combate.

Fortalecidos por la fe en Dios todopoderoso, continuaremos derrotando a nuestros enemigos y protegiendo esta República, tal como lo hicieron los héroes y guerreros del 11-S”, declaró.

Finalmente cerró su intervención reivindicando una de las frases inscritas en la identidad oficial estadounidense:

“En esta nación, en Dios confiamos”.