Pentágono creará un nuevo Comando de cuatro estrellas para Drones, Robots y Guerra Autónoma
Estados Unidos prepara una de las mayores reorganizaciones de su estructura militar vinculadas con las nuevas tecnologías de combate.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, anunció la creación del Autonomous Warfare Command (AutoWarCom), un nuevo comando de cuatro estrellas que tendrá como misión acelerar la incorporación de drones, sistemas robóticos y capacidades autónomas a las Fuerzas Armadas estadounidenses.
El objetivo del Pentágono es que el nuevo comando quede establecido como un comando combatiente funcional de cuatro estrellas el 1 de octubre de 2027, de acuerdo con el anuncio realizado por Hegseth el 30 de septiembre durante su discurso sobre el “Estado de la Fuerza” en la base del Cuerpo de Marines de Quantico, Virginia.

La iniciativa supone un cambio importante en la manera en que Estados Unidos pretende desarrollar, adquirir, probar y desplegar sistemas militares autónomos, reduciendo los largos ciclos tradicionales de compras del Pentágono y acercando las decisiones sobre nuevas tecnologías a las unidades que las utilizan.
De los programas de drones a un comando militar
Hegseth describió el AutoWarCom como un comando con facultades similares a las de una rama militar para ampliar las capacidades autónomas y robóticas en toda la fuerza conjunta.
El nuevo organismo no estaría limitado exclusivamente a los drones aéreos. Su ámbito abarcará diferentes plataformas no tripuladas y autónomas, además de tecnologías de inteligencia artificial, robótica y sistemas asociados de mando y control.

La estrategia parte de una conclusión que el Pentágono ha extraído de los conflictos recientes: el desarrollo tecnológico en el campo de batalla avanza más rápido que los procedimientos tradicionales mediante los cuales las Fuerzas Armadas identifican una necesidad, diseñan un sistema, realizan pruebas y finalmente lo compran.
Según Hegseth, el propósito es integrar en ciclos mucho más cortos a militares, ingenieros, fabricantes y empresas tecnológicas, de manera que los sistemas puedan ser modificados rápidamente a partir de su desempeño operativo.
“Adquisición para la guerra”
Uno de los principales cambios estará en el sistema de compras militares.
El Pentágono pretende experimentar con un modelo denominado “Warfighting Acquisition”, que combinará directamente a operadores militares con desarrolladores y empresarios para probar, modificar y adquirir sistemas en ciclos rápidos.

La intención es también trasladar parte de las decisiones y recursos hacia las unidades operativas y los comandos combatientes, en lugar de concentrarlos exclusivamente en los procesos administrativos centrales del Pentágono.
El resultado buscado no es únicamente producir un determinado modelo de dron, sino desarrollar una estructura capaz de adaptar continuamente los sistemas autónomos a las condiciones cambiantes del campo de batalla.

Project Agincourt, el paso previo
La transición hacia AutoWarCom comenzará mediante una iniciativa denominada Project Agincourt.
Hegseth encargó el proyecto al Direct Reporting Portfolio Manager for Unmanned Systems (DRPM-UxS), la oficina creada para coordinar los programas estadounidenses de sistemas no tripulados y autónomos.

Para conducir esta etapa fueron designados Owen West, director de la Defense Innovation Unit (DIU), y el Senior Chief Max Strasiser, miembro de los Navy SEAL y primer SEAL de tropa graduado de la escuela de pilotos de pruebas de la Marina.
Project Agincourt tendrá dos tareas centrales: preparar la estructura que permitirá establecer el futuro Autonomous Warfare Command y, al mismo tiempo, experimentar con el nuevo modelo acelerado para adquirir drones y sistemas autónomos.
Presupuesto, personal y carreras militares propias
Los planes de Hegseth son más amplios que la creación de una oficina de coordinación tecnológica.
La propuesta contempla que AutoWarCom disponga de personal asignado, presupuesto, determinadas facultades de adquisición y carreras profesionales especializadas para oficiales y personal enlistado dedicado a sistemas autónomos y no tripulados.
Parte de esas atribuciones requerirá la colaboración del Congreso estadounidense, particularmente para establecer las facultades legales y presupuestarias que tendrá el nuevo comando.
La fecha del 1 de octubre de 2027 es, por tanto, una meta de establecimiento y no significa que todas las facultades propuestas ya estén aprobadas.
Una transformación impulsada por los drones
La creación de AutoWarCom se produce después de que las guerras recientes demostraran la creciente importancia de drones relativamente baratos, sistemas autónomos, guerra electrónica e inteligencia artificial frente a plataformas militares tradicionales mucho más costosas.
La guerra en Ucrania, en particular, ha mostrado cómo los sistemas no tripulados pueden modificarse rápidamente en función de las contramedidas del adversario, obligando a reducir de años a semanas o incluso días, algunos ciclos de innovación tecnológica.
Hegseth sostuvo que Estados Unidos necesita mantener una combinación entre sistemas sofisticados de alto costo y grandes cantidades de plataformas autónomas más económicas.
El anuncio representa un cambio estratégico del Pentágono hacia una utilización mucho mayor de sistemas robóticos y autónomos y plantea que el nuevo organismo estará encabezado por un oficial de cuatro estrellas.