Original y Copia. El Salón Presidentes. Martín Takagui

Original y Copia. El Salón Presidentes. Martín Takagui

Ahí en Insurgentes Norte número 53, es donde cientos o miles de decisiones determinantes para el devenir nacional de México, durante la segunda mitad del siglo pasado se tomaron, se anunciaron y se ejecutaron ahí mismo es donde se ubica el Salón Presidentes, ese en el que se encuentran las fotografías de todos aquellos que han encabezado, desde 1929, el Comité Ejecutivo Nacional del Partido Revolucionario Institucional.

Ese mismo lugar es en el que se encuentran las actas constitutivas y documentos básicos originales de lo que fue el Partido Nacional Revolucionario, después el Partido de la Revolución Mexicana y lo que ahora es el Partido Revolucionario Institucional, se trata de un inmueble con mucha historia, con muchos secretos de partido y del Estado Mexicano del Siglo XX.

Es el centro neurálgico de las grandes decisiones, donde se definieron y anunciaron más de 20 sucesiones presidenciales, en donde se fraguaron fraudes electorales y en donde Luis Donaldo Colosio Murrieta reconoció públicamente el inicio de la transición hacia la democracia en 1989, al aceptar el triunfo electoral del panista Ernesto Ruffo Apel, por la gubernatura de Baja California, la primera gran derrota del PRI, después de 60 años de hegemonía.

Gran significado tiene entonces, hoy meses después de que el PRI ha cumplido 98 años de existencia, el hecho de que, aquel panista que fue el primer presidente de la República no emanado del PRI en el año 2000, Vicente Fox Quesada se dignara a entrar hasta lo más profundo de las entrañas del tricolor, aquel partido al que sacó de Los Pinos, para proponer ahora una gran alianza electoral en contra del ahora partido hegemónico Morena.

Grande debe ser la preocupación por el país, grandes deben ser las amenazas con que un expresidente de México observa lo que está pasando el México con un gobierno que ha transformado al gobierno, para acumular todo el poder político, legislativo y judicial en su favor, sin posibilidad de que haya una forma de limitar sus ambiciones y el acomodo administrativo y legal para hacer del país lo que quiera la cúpula gobernante.

Antes de ser presidente de México, Vicente Fox buscó con todo su empeño alcanzar el poder a fin de librar al país de un PRI autoritario, hegemónico, fraudulento, corrupto, irrespetuoso de la ley, pero ahora es a ese partido al que busca para integrar una gran alianza que permita a los mexicanos liberarse del gobierno de Morena.

Igual que lo anterior, de qué tamaño podrá ser todo lo que un expresidente sabe del gobierno actual, de los planes hegemónicos y de la corrupción que se protege, se encubre y se fomenta desde el propio gobierno, al grado que recurre, como lo hizo hace una semana, a ese partido que fue el enemigo político del panismo por más de medio siglo.

La reunión entre Vicente Fox y Alejandro Moreno Cárdenas, presidente del CEN del PRI en el Salón Presidentes de la sede tricolor tiene un gran significado, nadie habría imaginado que eso ocurriera cuando el PRI está a dos años de cumplir un siglo de existencia.

Sin duda sigue siendo ese edificio de Insurgentes Norte en la colonia Tabacalera la sede de acuerdos políticos de la mayor importancia aún es sede de negociaciones políticas de dudosa legalidad y probidad política.

Podría pensarse que lo hablado entre tales personajes fue mucho más allá de una simple alianza, porque es seguro que Vicente Fox acudió a la sede nacional del PRI por decisión propia, sería imposible pensar que pidió anuencia a su dirigente Nacional, Jorge Romero Herrera para visitar al impresentable Alito en su madriguera.

Es impensable que se tratara de una visita de improviso, esa reunión seguramente fue cabildeada a través del también senador priista de Guerrero Manuel Añorve, e incluso por el coordinador parlamentario en la Cámara de Diputados, Rubén Moreira.

Como quiera que sea, si bien, no se ve una estrategia, no se ven verdaderos líderes que puedan ganar a Morena, solamente con intenciones difícilmente podrán arrebatar la mayoría calificada a Morena y sus aliados, PT y Verde Ecologista durante las elecciones del próximo año.

No se debe descartar alguna estrategia secreta que pudiera estarse cocinando entre el PRI y el PAN, de no ser algo extraordinario, la presidenta Claudia Sheinbaum no lo habría comentado en su conferencia mañanera, pero ella misma sabe que algo podría ocurrir después de esa cumbre de alto nivel opositora.

El contenido de esta columna es responsabilidad exclusiva del columnista