NASA reveló qué hizo tan devastadores los terremotos en Venezuela

NASA reveló qué hizo tan devastadores los terremotos en Venezuela
Imagen creada con ChatGPT
La tarde del 24 de junio, dos terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 sacudieron Venezuela con apenas 39 segundos de diferencia, provocando un desplazamiento de la superficie terrestre de hasta 60 centímetros en algunas zonas. Esos sismos han sido catalogados como los más potentes registrados en Venezuela en 126 años.

Un mapa elaborado por científicos de la NASA muestra que los sismos de magnitudes 7.2 y 7.5 registrados el 24 de junio provocaron principalmente movimientos horizontales de la superficie.

La ruptura de la falla avanzó desde el occidente del país hacia el área costera de La Guaira y las inmediaciones del aeropuerto internacional de Caracas, donde se concentraron algunos de los daños más graves.

Crédito: NASA

La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio de Estados Unidos (NASA) difundió un nuevo mapa satelital que permite observar cómo se desplazó la superficie terrestre del norte de Venezuela como consecuencia de los dos fuertes terremotos ocurridos el pasado 24 de junio.

El primer movimiento, de magnitud 7.2, se produjo a las 22:04 horas UTC y fue seguido, menos de un minuto después, por el sismo principal de magnitud 7.5.

El Servicio Geológico de Estados Unidos confirmó que el segundo terremoto estuvo relacionado con un movimiento superficial de tipo lateral, también conocido como falla de rumbo o de desplazamiento horizontal.

Los datos obtenidos desde el espacio revelan que amplias zonas de la costa venezolana se desplazaron en sentidos opuestos: una parte del terreno se movió hacia el este y otra hacia el oeste. Cerca de La Guaira, el desplazamiento hacia el oeste habría alcanzado hasta 60 centímetros, una magnitud que ayuda a explicar la intensidad de la destrucción registrada en esa región.

La falla se extendió hasta las inmediaciones de Caracas

De acuerdo con el análisis de la NASA, la ruptura comenzó en tierra firme, cerca de la zona situada entre San Felipe y Morón, y continuó hacia el este siguiendo la costa venezolana.

Posteriormente se propagó mar adentro y volvió a aproximarse al continente en las inmediaciones del Aeropuerto Internacional Simón Bolívar, ubicado en Maiquetía, al norte de Caracas.

El primer terremoto 23 km al noreste de San Felipe. Crédito: Wikipedia

En el mapa, la trayectoria aproximada de la ruptura aparece como una estrecha franja blanca que separa las zonas coloreadas en azul y rojo.

Las áreas azules representan principalmente desplazamientos hacia el oeste y hacia abajo, mientras que las rojas muestran movimientos hacia el este y hacia arriba.

Sin embargo, los investigadores indicaron que la mayor parte de la deformación observada no fue vertical, sino horizontal, debido a que los terremotos ocurrieron en una falla de desplazamiento lateral.

“La ruptura de la falla se propagó mar adentro, hacia el este, y luego regresó a tierra firme cerca del aeropuerto internacional al norte de Caracas”, explicó el Observatorio de la Tierra de la NASA.

¿Por qué fueron tan graves los daños en La Guaira?

El geofísico Eric Fielding, del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA, señaló que el considerable movimiento del terreno registrado junto al segmento oriental de la falla ayuda a entender por qué Caracas, La Guaira y otras localidades costeras sufrieron afectaciones tan severas.

El color azul oscuro que aparece al sur de la falla, frente a la costa de La Guaira, indica que esa zona experimentó uno de los mayores desplazamientos de toda el área analizada.

El segundo terremoto 20 km al sureste de Yumare. Crédito: Wikipedia

La cercanía entre la ruptura y zonas densamente pobladas, junto con el movimiento de hasta 60 centímetros, habría incrementado la intensidad de las sacudidas y los daños sobre edificios, carreteras y otras infraestructuras.

El USGS también advirtió después de los terremotos que la secuencia sísmica podía generar un número importante de deslizamientos de tierra, especialmente en las áreas montañosas del norte venezolano.

Imágenes tomadas antes y después de los terremotos

Para elaborar el mapa, los científicos utilizaron información del satélite NISAR, una misión conjunta de la NASA y la Organización de Investigación Espacial de la India.

Los especialistas compararon imágenes obtenidas los días 13 y 18 de junio —antes de los terremotos— con observaciones realizadas el 25 y el 30 de junio, después de los movimientos telúricos.

Crédito: USGS.gov

El análisis se realizó mediante una técnica conocida como interferometría de radar de apertura sintética o InSAR, que compara observaciones sucesivas del radar para detectar cambios muy pequeños en la distancia entre el satélite y la superficie terrestre.

NISAR observa el planeta con un ángulo aproximado de 40 grados respecto de la vertical, por lo que puede detectar una combinación de movimientos horizontales y verticales.

La misión fue diseñada precisamente para estudiar deformaciones del terreno, terremotos, volcanes, deslizamientos, ecosistemas y cambios en las capas de hielo.

Una zona de contacto entre dos placas tectónicas

Los terremotos se produjeron cerca del límite entre la placa del Caribe, situada al norte, y la placa Sudamericana, al sur.

En esa región existe una compleja red de fracturas geológicas, entre ellas el sistema de fallas de San Sebastián y posiblemente una parte del sistema de fallas de Boconó.

Crédito: USGS.gov

Estas estructuras han acumulado tensión tectónica durante largos periodos. Cuando la tensión superó la resistencia de las rocas, ambos bloques se deslizaron lateralmente.

Ese movimiento liberó una enorme cantidad de energía y desplazó la superficie en direcciones contrarias a ambos lados de la falla.

El USGS determinó que el terremoto de magnitud 7.5 se produjo por un fallamiento de rumbo poco profundo próximo al límite de placas.

Primera activación para un gran terremoto

La NASA destacó que esta fue la primera ocasión en que el sistema de Respuesta Urgente de NISAR se utilizó para cartografiar el desplazamiento de la superficie provocado por un terremoto de gran magnitud.

Este mecanismo permite procesar y distribuir mapas preliminares entre 12 y 24 horas después de un desastre, con el objetivo de apoyar a instituciones científicas, autoridades y equipos de emergencia.

Los datos también fueron entregados al USGS, que los empleó para mejorar su llamado “modelo de ruptura finita”, una reconstrucción que muestra cómo se desplazó la falla bajo la superficie y qué segmentos liberaron más energía.

Aunque los primeros mapas se elaboran con información orbital preliminar, posteriormente son reprocesados con datos más precisos para mejorar la estimación de los movimientos.

El mapa fue preparado por Lauren Dauphin, del Observatorio de la Tierra de la NASA, utilizando información proporcionada por Eric Fielding y procesada por el equipo científico de NISAR en el Laboratorio de Propulsión a Chorro.

Los resultados ofrecen una explicación científica más detallada de la devastación: los terremotos no solamente sacudieron la región, sino que desplazaron físicamente grandes extensiones del territorio venezolano, en algunos puntos hasta seis décimas de metro.