Miscelánea, Salud y Política. Tarea titánica sanear el sistema de seguridad pública. Por Judith Álamo
Hoy si algo están tratando de evitar muchas naciones ya no es caer en la 'colombianización', sino en no caer en la 'mexicanización': Papa Francisco
La captura y asesinato del criminal considerado más peligroso para México, Estados Unidos y el mundo, Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, "El Mencho", líder del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en un operativo dominical exitoso dirigido por la Secretaría de la Defensa Nacional, hizo resurgir un sentimiento colectivo de orgullo hacia la institución presidencial.
El reconocimiento fue casi unánime a la determinación de la presidente Claudia Sheinbaum de confrontar con fuerzas especiales militares al líder de una banda delincuencial que opera en el mundo desde hace más de dos décadas como una empresa corporativa diversificada. Pero las campanas al vuelo deben ceder para dar paso al plan multisectorial gubernamental para asestarle un golpe fatal a la organización interviniendo sus finanzas, su estructura...
Hace mucho que los mexicanos no celebrábamos la existencia de dos instituciones fundamentales para el desarrollo, la paz y tranquilidad del pueblo. Tanto la Presidencia de la República como el Ejército mexicano ahora sí cumplieron con su obligación constitucional y legal de salvaguardar la seguridad pública, así como defender la integridad, independencia y soberanía de la nación.
Sus logros no desmerecen por haber contado con la alianza de los servicios de inteligencia de los Estados Unidos para precisar dónde se encontraba "El Mencho", por cierto, esta aprehensión se suma a los casos de prófugos localizados por contactar a un amor, ya que fue gracias a la infidencia de un asistente de una de sus parejas sentimentales que se confirmó su paradero.
Ver y escuchar al general Ricardo Trevilla, secretario de la Defensa Nacional, cómo se le entrecortó la voz por la emoción al mencionar a los 25 elementos de las Guardia Nacional quienes perdieron la vida en el operativo –al que se sumó uno más que sucumbió en el hospital--, hizo reflexionar en el heroísmo que caracteriza a los soldados, marinos y elementos de la Guardia Nacional quienes prestan servicios a la Patria.
En un mundo donde el poder y la riqueza material son prioritarios, es necesario reconocer los valores que legitiman a las instituciones militares, así como honrar la lealtad, el valor y el sacrificio de los elementos del Ejército.
Tampoco olvidar que llega a medio millón la cifra de homicidios por la violencia en las últimas dos décadas, de los cuales alrededor de 200 mil fueron en el sexenio de López Obrador.
La gratitud de hoy no disminuye la deuda social que los gobiernos de la Cuarta Transformación han acrecentado al dejar en la impunidad casi total a políticos presuntamente aliados a fuerzas criminales o asociados en clanes quienes han consumado mega fraudes a la nación en detrimento de la paz y el desarrollo con justicia social.
El avasallamiento criminal en el territorio nacional se puede dimensionar con el control expansivo del CJNG: después del abatimiento de "El Mencho", fue asesinado por militares en El Grullo, Jalisco, Hugo César Macías Ureña, "El Tuli", operador logístico y financiero de ese cartel.
El "Tuli" alcanzó a organizar en 20 entidades del país más de 250 narco-bloqueos con tráileres y vehículos incendiados, y ofreció 20 mil pesos por cada militar asesinado. Los usuarios despojados de sus unidades y amenazados se preguntan:
¿Quién cubrirá el costo de los daños? Ya que las aseguradoras se niegan.
La reconstrucción institucional del sistema de seguridad pública, si ese es el objetivo de la administración de Sheinbaum, ameritará una labor titánica en todos los niveles de gobierno, pero por algún sitio deberá comenzar.
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