Milán estalla en protestas y saqueos: más de 270 retenidos por la policía, muchos de ellos menores de edad

Milán estalla en protestas y saqueos: más de 270 retenidos por la policía, muchos de ellos menores de edad
Imagen creada con ChatGPT
Italia enfrenta una creciente ola de disturbios sociales que recuerda a las recientes protestas en Francia. Cerca de 2,000 jóvenes se concentraron en el centro de Milán, donde grupos de manifestantes protagonizaron enfrentamientos con la policía, destruyeron escaparates y saquearon establecimientos comerciales. El Gobierno de Giorgia Meloni anunció el despliegue de 500 militares para reforzar la seguridad.

Milán, Italia. — Lo que comenzó como una serie de manifestaciones contra el aumento del costo de vida, los bajos salarios y las deficiencias en los servicios públicos terminó convirtiéndose en dos jornadas de violencia, saqueos y enfrentamientos policiales que sacudieron el corazón comercial y turístico de Milán, una de las principales capitales económicas de Europa.

Los disturbios, registrados durante el fin de semana del 17 y 18 de octubre, afectaron especialmente los alrededores de la plaza del Duomo, la histórica catedral de Milán, la vía Torino y las calles cercanas a la plaza Cordusio.

De acuerdo con información de la agencia italiana ANSA y reportes de Reuters, grupos de jóvenes vestidos predominantemente de negro, algunos con el rostro cubierto, atacaron establecimientos comerciales, rompieron vitrinas y sustrajeron productos mientras otros participantes grababan los incidentes con sus teléfonos móviles.

Saqueos en Carrefour, Levi’s, Under Armour y Decathlon


La violencia alcanzó algunos de los establecimientos comerciales más conocidos de la ciudad.

Entre los negocios afectados figuran las tiendas Levi’s y Under Armour, situadas en vía Orefici, cerca de la plaza Cordusio, donde varios participantes rompieron los escaparates utilizando incluso el manillar de un patinete eléctrico.

Una vez abiertas las vitrinas, ingresaron a los establecimientos y comenzaron a sacar mercancías, mientras otras personas observaban y grababan los acontecimientos.

En vía Torino, una de las principales arterias comerciales de Milán, también se registraron ataques contra establecimientos de Foot Locker y Champion, así como el asalto a un supermercado Carrefour, del que fueron sustraídos productos alimenticios.

La agencia ANSA confirmó asimismo incidentes en establecimientos Decathlon y otros comercios del centro.

Los ataques se desarrollaron mediante incursiones rápidas de pequeños grupos que se dispersaban antes de la llegada de los agentes antidisturbios.

La policía utiliza gases lacrimógenos y cañones de agua


La escalada de violencia obligó a las autoridades italianas a desplegar unidades antidisturbios en algunas de las zonas más concurridas de Milán.

Los agentes utilizaron gases lacrimógenos y cañones de agua para dispersar a los participantes que arrojaban piedras, sillas, mesas, contenedores y otros objetos contra las fuerzas de seguridad.

En distintos puntos se registraron incendios de barricadas improvisadas y daños contra vehículos policiales.

La histórica Galería Vittorio Emanuele II, uno de los principales atractivos turísticos de Italia, quedó protegida por cordones policiales. Los disturbios también obligaron a restringir el acceso a la catedral de Milán.

El enfrentamiento dejó 14 integrantes de las fuerzas de seguridad heridos durante la jornada del domingo, según el balance comunicado por las autoridades italianas.

Más de 270 trasladados a comisarías; 81% eran menores de edad


Según la información policial difundida por ANSA, de las 271 personas trasladadas a dependencias policiales, 220 eran menores de edad, equivalentes a aproximadamente el 81%.

  • 2,000 jóvenes congregados, aproximadamente
  • 271 personas trasladadas a comisarías
  • 220 menores de edad identificados
  • 32 arrestos formalizados

Uno de los aspectos más preocupantes para las autoridades es la elevada participación de adolescentes.

Sin embargo, es importante distinguir entre las personas retenidas para identificación y quienes fueron formalmente arrestados.

De acuerdo con el balance oficial, se efectuaron 32 arrestos, se presentaron 28 denuncias y otras 174 personas fueron sometidas a retención preventiva.

Las redes sociales, un factor importante en las movilizaciones


Otro elemento que llamó la atención de las autoridades fue la forma en que numerosos jóvenes acudieron a las concentraciones.

En lugar de una organización tradicional encabezada por sindicatos o partidos políticos, parte de las convocatorias circularon a través de TikTok y Telegram, utilizando etiquetas como#italiainpiazza (Italia en la calle).

Los grupos se reunían en lugares céntricos y posteriormente se dispersaban por calles comerciales.

Las autoridades intentan determinar qué grupos estuvieron directamente involucrados en los delitos y cuáles fueron sus mecanismos de coordinación.

Un movimiento que recuerda a las protestas en Francia


La situación italiana ocurre en un contexto de creciente malestar social europeo.

Durante los últimos días, Francia ha registrado movilizaciones multitudinarias contra el gobierno del presidente Emmanuel Macron, impulsadas por estudiantes y sectores de la población inconformes con el costo de vida y las políticas gubernamentales.

En Italia, las protestas comenzaron con demandas relacionadas con los salarios, la vivienda, el encarecimiento de los productos básicos y la calidad de los servicios públicos.

Aunque existen semejanzas entre ambos movimientos, todavía no se ha demostrado que respondan a una misma organización internacional.

Los disturbios italianos también alcanzaron otras ciudades, entre ellas Turín, Bolonia, Brescia y Bérgamo.

Meloni endurece las medidas de seguridad


La primera ministra Giorgia Meloni condenó los saqueos y anunció una respuesta más severa contra quienes participen en actos violentos.

Este martes 20 de octubre, su Gobierno aprobó un decreto que incorpora nuevas disposiciones contra la violencia durante las manifestaciones.

Entre las medidas destacan penas de hasta cinco años de prisión y multas de hasta 20,000 euros por participación violenta en determinadas protestas, una ampliación de la retención preventiva de menores y mecanismos para exigir a los padres compensaciones por daños causados por sus hijos.

Asimismo, el Gobierno anunció el refuerzo de la seguridad en Milán con 500 militares adicionales. No obstante, el presidente Sergio Mattarella rechazó otorgarles las facultades de policía judicial que había planteado el Ejecutivo.

Las reformas han provocado críticas de sectores opositores que consideran que una respuesta centrada exclusivamente en la seguridad no resolverá las causas económicas y sociales del descontento.

Millonarias pérdidas y preocupación empresarial


Los disturbios también han generado consecuencias económicas.

Según estimaciones difundidas por la Cámara de Comercio de Milán, los daños materiales podrían alcanzar un millón de euros.

La preocupación por nuevas jornadas de violencia llevó a comercios de lujo situados en la exclusiva vía Montenapoleone a cerrar anticipadamente y retirar mercancías de sus escaparates.

Entre las firmas que adoptaron medidas preventivas figuran establecimientos del sector de la moda de alta gama, en una ciudad que constituye uno de los principales centros internacionales de esta industria.

La incertidumbre también afecta al turismo y a los establecimientos de hostelería.