México se desmarca de resolución de la OEA sobre Nicaragua
Washington, D.C., 2 de octubre de 2026.— La Organización de los Estados Americanos (OEA) aprobó una resolución sobre Nicaragua en la que exige al gobierno nicaragüense adoptar medidas inmediatas para restablecer derechos y libertades, liberar a los presos políticos y crear condiciones para la celebración de elecciones libres, justas e inclusivas.
La resolución, identificada como RC.31/RES. 1/26 y titulada “La situación en Nicaragua y su consideración colectiva continua”, fue aprobada durante la 31ª Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores de la OEA.
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https://documentsearch.oas.org/documents/II_31_RC_31_RES_-1/II_31_RC_31_RES_-1-es.pdf
Entre sus principales disposiciones, el documento pide a las autoridades nicaragüenses poner fin a las represalias, divulgar el paradero de personas desaparecidas de forma forzada, restaurar la nacionalidad de quienes fueron privados arbitrariamente de ella, restablecer las libertades de expresión, asociación, religión y reunión pacífica, así como recuperar la independencia de las instituciones estatales, la separación de poderes y el pluralismo político.
La OEA también plantea establecer condiciones para elecciones libres, justas e inclusivas, con una administración electoral independiente y observación electoral internacional creíble.

México no acompañó la resolución
México informó que no acompañó la resolución aprobada sobre Nicaragua, en particular por las referencias que vinculan la situación política y de derechos humanos del país centroamericano con riesgos o amenazas para la paz y la seguridad hemisférica.
La posición mexicana quedó asentada en una nota al pie de la resolución y fue explicada por la representación de México ante la OEA.
El gobierno mexicano sostuvo que la promoción y protección de los derechos humanos y la defensa de los principios democráticos deben desarrollarse de manera compatible con el respeto a la soberanía, la autodeterminación de los pueblos y la no intervención.
México advirtió además que la ampliación de categorías de amenaza o la “securitización” de asuntos esencialmente políticos y de derechos humanos podría abrir la puerta a medidas que excedan los mecanismos pacíficos y diplomáticos previstos para su atención.

Los principios que invoca México
La posición mexicana se fundamenta en los principios establecidos en el artículo 89, fracción X, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, entre ellos:
- Autodeterminación de los pueblos.
- No intervención.
- Solución pacífica de controversias.
- Proscripción de la amenaza o el uso de la fuerza en las relaciones internacionales.
- Igualdad jurídica de los Estados.
- Cooperación internacional para el desarrollo.
- Respeto, protección y promoción de los derechos humanos.
- Lucha por la paz y la seguridad internacionales.
México sostuvo que las medidas adoptadas por los organismos internacionales no deben ser contrarias al derecho internacional ni exceder sus competencias.
Encinas pide distinguir derechos humanos de amenazas a la seguridad
El jefe de la delegación mexicana, Alejandro Encinas, representante permanente de México ante la OEA, señaló que es necesario mantener una separación clara entre los asuntos que deben abordarse mediante los instrumentos de promoción y protección de los derechos humanos y aquellos que, por su naturaleza, puedan constituir auténticas amenazas a la paz y la seguridad internacionales.
México reiteró su disposición para participar constructivamente en esfuerzos destinados a tender puentes, fortalecer los canales de diálogo e interlocución y favorecer soluciones pacíficas y diplomáticas dentro del marco del derecho internacional y del Sistema Interamericano.

¿Qué exige la resolución de la OEA?
La resolución aprobada por la OEA reclama a Nicaragua, entre otros puntos:
- Restablecer el espacio cívico y poner fin a las represalias.
- Liberar de forma incondicional a todos los presos políticos.
- Informar sobre el paradero y estado de las personas desaparecidas de forma forzada.
- Restaurar la nacionalidad y los derechos de quienes fueron despojados arbitrariamente de ella.
- Restablecer las libertades de expresión, asociación, religión y reunión pacífica.
- Recuperar la independencia institucional, la separación de poderes y el pluralismo político.
- Establecer condiciones para elecciones libres, justas e inclusivas.
- Garantizar una administración electoral independiente y observación internacional creíble.
- Proporcionar recursos efectivos respecto de bienes confiscados arbitrariamente.
- Interrumpir actividades apoyadas desde el exterior que faciliten vigilancia, represión interna o violaciones de derechos humanos.
La OEA crea un mecanismo de seguimiento
La resolución establece además un Grupo Ministerial de Seguimiento sobre Nicaragua, de participación voluntaria y abierto a los Estados miembros.
El grupo deberá iniciar labores dentro de los 30 días posteriores a la aprobación de la resolución y buscar un diálogo directo con las autoridades nicaragüenses, así como con sectores políticos, sociales, religiosos y empresariales, incluida la oposición, la sociedad civil y las comunidades nicaragüenses en el exilio.
También deberá evaluar el cumplimiento de la resolución y presentar recomendaciones en un plazo de hasta 60 días.
La Reunión de Consulta permanecerá abierta y podrá ser reconvocada dentro de un plazo de 90 días, o antes si las circunstancias lo requieren.

