Meta enfrenta en California un juicio histórico por presunta adicción de menores a Facebook e Instagram

Meta enfrenta en California un juicio histórico por presunta adicción de menores a Facebook e Instagram
Imagen creada con ChatGPT

Meta Platforms enfrenta desde el pasado martes 18 de agosto uno de los procesos judiciales más importantes de su historia. En una corte federal de Oakland, fiscales de California, Colorado, Kentucky y Nueva Jersey comenzaron a presentar su caso contra la compañía fundada por Mark Zuckerberg, a la que acusan de haber diseñado deliberadamente Facebook e Instagram para mantener enganchados a niños y adolescentes, pese a conocer los posibles efectos perjudiciales sobre su bienestar. 

El proceso es presidido por la jueza Yvonne Gonzalez Rogers, jueza principal del Tribunal Federal para el Distrito Norte de California. El juicio está previsto para prolongarse alrededor de seis semanas y se considera la mayor prueba judicial hasta ahora sobre la responsabilidad que pueden tener las plataformas de redes sociales por sus efectos sobre los usuarios menores de edad. 

Aunque son esos cuatro estados los que están llevando ahora a juicio sus reclamaciones estatales contra Meta, el litigio forma parte de una ofensiva mucho más amplia: 29 estados participan en reclamaciones federales que sostienen, además, que Meta recopiló y utilizó indebidamente información personal de niños menores de 13 años, en posible violación de la Children’s Online Privacy Protection Act (COPPA). 

“Engancharlos, retenerlos y obtener sus datos”


Durante los alegatos iniciales, la fiscal general adjunta de California Megan O’Neill sostuvo que Meta desarrolló sus productos con el objetivo de aumentar al máximo el tiempo que los usuarios permanecían en ellos, recopilar sus datos y mantener en secreto los riesgos que, según los estados, la propia compañía había identificado. 

Los demandantes señalan características como el desplazamiento infinito, las notificaciones y otros mecanismos de interacción y recompensa como herramientas destinadas a incrementar de manera compulsiva el uso de Facebook e Instagram entre menores de edad. Los estados sostienen que Meta priorizó el crecimiento y sus ingresos sobre la protección de los usuarios jóvenes. 

El caso también gira alrededor de una cuestión fundamental: si Meta sabía, a partir de sus propios estudios internos, que determinados jóvenes experimentaban problemas relacionados con sus productos y si posteriormente presentó ante el público una imagen engañosa sobre la seguridad de sus plataformas.

En junio, Gonzalez Rogers rechazó un intento de Meta para conseguir que varias de las reclamaciones fueran desestimadas antes del juicio. La magistrada consideró que existían suficientes disputas sobre hechos relevantes para que fueran examinadas durante el proceso.

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Un exingeniero de Meta, primer testigo clave


Uno de los primeros testigos de los estados ha sido Arturo Béjar, antiguo director de ingeniería de Facebook y posteriormente consultor de Meta, quien trabajó en iniciativas relacionadas con el bienestar de los adolescentes en Instagram. 

Béjar declaró que los sistemas internos utilizados por Meta para medir los problemas en sus plataformas no reflejaban adecuadamente la frecuencia con que los jóvenes experimentaban situaciones dañinas. También relató que comunicó sus preocupaciones a altos responsables de la empresa, entre ellos el director de producto, Chris Cox. 

Meta había intentado impedir que Béjar declarara en este proceso, pero Gonzalez Rogers rechazó esa petición. Su testimonio es especialmente relevante porque el exdirectivo ya había comparecido ante el Senado estadounidense en 2023 para denunciar deficiencias en la protección de menores dentro de Facebook e Instagram.

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Meta rechaza las acusaciones


La compañía niega haber diseñado Facebook o Instagram para generar adicción entre los menores y cuestiona que exista evidencia científica suficiente para atribuir directamente a sus plataformas problemas como ansiedad, depresión o suicidio entre adolescentes.

Sus abogados sostienen además que Meta ha introducido numerosas herramientas destinadas a proteger a los usuarios jóvenes, incluyendo controles parentales, restricciones para adolescentes y sistemas destinados a detectar y eliminar cuentas pertenecientes a menores que no cumplen la edad mínima permitida. 

La defensa también argumenta que los problemas de salud mental juvenil responden a múltiples factores y no pueden explicarse exclusivamente por el uso de redes sociales.

La jueza tendrá la última palabra


Existe otra particularidad importante: el jurado que escucha el caso tiene carácter consultivo. Meta retiró previamente su solicitud de un juicio ordinario con jurado. Gonzalez Rogers decidió posteriormente conformar un jurado asesor que escuchará las pruebas y podrá emitir conclusiones, pero la decisión definitiva sobre las reclamaciones corresponde a la propia jueza

Entre los testigos cuya comparecencia se espera durante las próximas semanas figura el propio Mark Zuckerberg, además de otros altos ejecutivos y antiguos empleados de Meta. 

El alcance del proceso rebasa, por tanto, la indemnización económica. Una victoria amplia de los estados podría establecer importantes precedentes sobre hasta dónde pueden responsabilizarse legalmente las empresas tecnológicas por el diseño de sus productos y por la manera en que estos son utilizados por menores.

Una precisión importante


Aunque WhatsApp pertenece a Meta, las acusaciones centrales de este juicio se refieren a Facebook e Instagram, no a WhatsApp