Marruecos exige a España devolver a los migrantes de Ceuta y acusa a Madrid de una política migratoria contradictoria
El ministro de Justicia marroquí, Abdellatif Ouahbi, pidió establecer un acuerdo formal entre Marruecos y España para gestionar conjuntamente la devolución de los migrantes que permanecen en la ciudad autónoma de Ceuta y de los cuerpos de quienes fallecieron tratando de llegar a territorio español.
Ouahbi formuló la petición durante una entrevista concedida el sábado 22 de agosto a la cadena saudí Al Arabiya. El ministro sostuvo que Marruecos está dispuesto a recibir a sus ciudadanos, pero exigió que el procedimiento se realice bajo reglas previamente acordadas y después de comprobar su nacionalidad e identidad.

La reclamación afecta especialmente a los menores marroquíes no acompañados que permanecen en Ceuta, cuya devolución se ha convertido en uno de los principales puntos de fricción entre ambos gobiernos.
En una entrevista concedida previamente a la agencia EFE, el 12 de agosto, explicó que Marruecos dedica recursos a impedir la salida de migrantes —tanto marroquíes como de otras nacionalidades— mientras que, según su interpretación, quienes consiguen llegar a España pueden ser aceptados o posteriormente regularizados.
El ministro resumió el problema planteando que dos países que comparten la misma frontera no pueden aplicar políticas contradictorias.
Ouahbi incluso cuestionó el sentido de que Marruecos impida los cruces si España termina acogiendo a quienes consiguen alcanzar su territorio.

“Sentémonos y decidamos qué queremos”
La posición defendida por Ouahbi es que Marruecos y España deben abandonar las medidas aisladas y acordar conjuntamente qué política quieren aplicar.
Según explicó a EFE, ninguno de los dos países está en contra de la inmigración, pero es necesario “organizarla” mediante procedimientos concretos y claramente definidos. Defendió asimismo la elaboración de un plan de trabajo de largo plazo y, si fuera necesario, nuevos acuerdos bilaterales.

La misma idea volvió a aparecer en su entrevista con Al Arabiya: Marruecos, afirmó, no permitirá que la cuestión de los muertos, los supervivientes y los menores sea gestionada mediante decisiones independientes, sino que reclama “una solución global mediante un procedimiento y un marco acordado” entre los dos países.
Marruecos exige la devolución de los menores
Uno de los principales reclamos de Marruecos es el regreso de los menores marroquíes no acompañados que permanecen en Ceuta.
“Queremos que nos devuelvan a todos nuestros niños”, declaró Ouahbi a EFE, argumentando que Marruecos tiene una responsabilidad legal y moral sobre ellos y que deben regresar con vistas al próximo inicio del curso escolar.

El ministro ha asegurado además que Marruecos está dispuesto a recibirlos y ha reclamado reiteradamente a las autoridades españolas que agilicen su retorno.
Sin embargo, la legislación española y europea impide una expulsión colectiva y automática de menores. Cada situación debe ser analizada individualmente y debe garantizarse el interés superior del niño, su situación familiar y las condiciones de recepción en el país de origen.
Bruselas también respalda los retornos, incluidos los menores
La posición de Marruecos coincide parcialmente con la postura expresada durante los últimos días por la Comisión Europea.
El 18 de agosto, el portavoz comunitario de Asuntos Internos, Markus Lammert, afirmó que la expectativa de Bruselas es que todas las personas que permanezcan irregularmente en Ceuta regresen a Marruecos.
La Comisión señaló expresamente que las autoridades marroquíes se habían mostrado dispuestas a recibir a quienes entraron irregularmente, incluidos los menores no acompañados, y manifestó que esperaba la cooperación de España y Marruecos para hacer posibles esos retornos.
Dos días después, el 20 de agosto, Bruselas volvió a insistir en esa posición, aunque introdujo una precisión fundamental: España tiene el deber de garantizar la protección de los menores vulnerables y cualquier devolución debe realizarse respetando plenamente el derecho de la Unión Europea y el derecho internacional.
Los muertos, otro punto de conflicto
Ouahbi también condicionó la recepción de los cadáveres procedentes de Ceuta a que España proporcione a Marruecos la documentación necesaria para determinar quiénes eran las víctimas.
Rabat reclama informes médicos y forenses, fotografías y otros elementos de identificación, argumentando que no puede aceptar automáticamente los cuerpos sin acreditar previamente que se trata de ciudadanos marroquíes.
“Ellos [España] deben probar que son marroquíes”, señaló Ouahbi.
El ministro vinculó este asunto con la devolución de los supervivientes y de los menores.
“No separamos entre vivos y muertos”, declaró durante su entrevista con Al Arabiya.