Ha llegado el turno en la Cámara de Diputados de uno de esos asuntos que permiten pronunciar palabras enormes —soberanía, lealtad, patria, identidad— mientras debajo de la curul se esconden las preguntas pequeñas: ¿a quién aplica?, ¿desde cuándo?, ¿por qué ahora?, ¿y quién gana o pierde con la reforma?
Plantean