Los extranjeros mantuvieron sus rostros cubiertos la mayor parte del tiempo y no portaban equipo táctico, asegura la Fiscal Especial

Los extranjeros mantuvieron sus rostros cubiertos la mayor parte del tiempo y no portaban equipo táctico, asegura la Fiscal Especial

La Fiscal Wendy Paola Chávez Villanueva, titular de la Unidad Especializada para Investigar los Hechos Ocurridos del 17 al 19 de abril de 2026 en Chihuahua, dio a conocer los avances de las investigaciones que se han llevado a cabo por parte de la Fiscalía General del Estado de Chihuahua y de ésta Unidad Especializada, en relación con el operativo que condujo al desmantelamiento de uno de los laboratorios más grandes de metanfetaminas y drogas sintéticas de los que se tenga registro en el país.

Indicó que desde que se tuvo conocimiento de los hechos, la Fiscalía General del Estado inició las carpetas de investigación correspondientes y ha atendido todos los requerimientos de información formulados hasta el momento por la Fiscalía General de la República, en el marco de nuestro compromiso con la legalidad y la colaboración institucional.

Señaló que derivado del análisis preliminar de aproximadamente 50 entrevistas ministeriales y de las conclusiones de más de 10 informes periciales, en estricto apego al principio de secrecía y para asegurar la mayor transparencia posible, puede informar sobre los siguientes hallazgos:

• El jueves 16 de abril de 2026, alrededor de las 10:00 horas, un convoy integrado por aproximadamente 40 elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones, conformado por 16 unidades, de las cuales 14 eran operativas, y en dos de ellas viajaba el director de la AEI, acompañado de su escolta, partió desde la ciudad de Chihuahua.

• A las 16:30 horas del mismo jueves 16 de abril, el convoy arribó al cuartel militar localizado en la comunidad de Guachochi. Ahí, el director de la AEI, personalmente y sin acompañamiento, sostuvo una reunión con el mando militar, previsiblemente para afinar detalles del operativo.

• Aproximadamente a las 17:30 horas, el convoy de la AEI abandona el cuartel militar de Guachochi junto con 8 unidades de SEDENA, con aproximadamente 50 elementos militares bajo el mando de un mayor y de un coronel.

• Seis horas después, en torno a las 23:30 horas, el convoy conjunto arriba al poblado de Polanco, donde se les instruye a pernoctar durante 4 horas.

• El viernes 17 de abril a las 04:30 am, el convoy reanuda su desplazamiento por brechas; a las 07:30 am, pasa por el poblado de Morelos para continuar su trayecto.

• Y a las 15:30 horas, el convoy arriba a la localidad de El Pinal, por caminos de difícil acceso. Esa tarde, el personal militar y de la fiscalía del Estado se instala en campamento para alimentarse y pernoctar.

• El sábado 18 de abril a las 06:00 de la mañana, inician los rastreos pedestres por parte de elementos de AEI y SEDENA.

• A las 07:30 horas, se registra la localización de dos laboratorios clandestinos.

• A las 07:45 horas, el Director de la AEI da aviso al Fiscal de Operaciones Estratégicas de la Fiscalía General del Estado, quien a su vez:

  • Informa a mandos de la FGE;
  • E informa a tres subdelegados de la FGR para efectos de competencia y para la recepción del lugar donde se ubicaron las instalaciones resguardadas.

En las horas siguientes, se realizan las labores de inspección visual, planificación y resguardo del espacio, e inicia la planeación del recorrido de regreso. Algunos agentes de la AEI y de la SEDENA fueron instruidos para esperar la actuación de las autoridades de la FGR en el lugar objeto de resguardo.

A las 17:30 horas del sábado, el director de la AEI ordena el retorno a la ciudad de Chihuahua.

Poco más de ocho horas después, a la 01:50 horas del domingo 19 de abril, al transitar por las inmediaciones del poblado de Polanco, ocurre el accidente mortal, en el que pierden la vida:

  • El director de la Agencia Estatal de Investigación.
  • Uno de los oficiales que estaba encargado de la seguridad del director;
  • Y dos civiles de nacionalidad extranjera que iban en el mismo vehículo.

De acuerdo al peritaje, el accidente ocurre cuando, en un camino de terracería y con poca visibilidad, uno de los vehículos pierde el control y se precipita hacia un barranco.

Al momento del accidente, descienden de la segunda unidad asignada a la seguridad del director de la AEI, dos escoltas y dos civiles más, quienes proceden a prestar auxilio a los accidentados con el apoyo del resto del personal que en ese momento conformaba el convoy.

En ese momento, uno de las escoltas del director de la AEI refiere a la persona que asumió el auxilio a los accidentados y el resguardo del lugar de los hechos para preservar la escena, indicando que las personas que iban en el vehículo siniestrado eran presuntamente ciudadanos estadounidenses y enlaces de la embajada de Estados Unidos de América.

Sobre la presencia de esos civiles extranjeros, a continuación se exponen los hallazgos más relevantes hasta ahora obtenidos:

  1. De acuerdo con testimonios de elementos de la AEI, desde el jueves 16 de abril, cuando el convoy sale de la ciudad de Chihuahua, se integraron al mismo 4 personas no identificadas, vestidas de civil, sin armas ni insignias distintivas de alguna corporación o agencia de seguridad. Estas personas fueron atendidas directamente por el director de la AEI y abordadas en los vehículos designados para él: dos en su misma unidad y los otros dos en la segunda unidad asignada a sus escoltas.
  2. De acuerdo con dichos testimonios, si bien estas personas viajaron con el director desde la ciudad de Chihuahua, no ingresaron a la reunión realizada en las instalaciones militares de Guachochi, no tuvieron contacto con los mandos militares ni participaron en ninguna reunión de planeación, coordinación ni ejecución del operativo.
  3. Asimismo, los testimonios coinciden en que estas personas no vestían el uniforme táctico de la AEI ni portaban insignias de esta corporación; que mantuvieron su rostro cubierto la mayor parte del tiempo; y que no portaban armas de fuego ni ningún elemento que permitiera inferir que actuaban como parte de alguna institución o agencia nacional o extranjera, o bajo su mando.

Hasta este momento, no existe ningún indicio que permita suponer que, durante el operativo, las personas de origen extranjero se presentaron, ostentaron o actuaron como integrantes o agentes de alguna institución o agencia de seguridad nacional o extranjera.

  1. Igualmente, las declaraciones del personal que participó en el operativo refieren que la única interacción que las personas de origen extranjero tuvieron fue con el director y con el equipo de seguridad que lo resguardaba.
  • En ese sentido, los testimonios recabados hasta este momento apuntan a que las personas de origen extranjero no realizaron actos propios de las autoridades mexicanas y, por tanto, no actuaron en disposición de mando, de coordinación o de ejecución de actos de autoridad.
  • Es importante señalar que esta unidad especializada ya solicitó a la representación diplomática y consular de los Estados Unidos de América información sobre la identidad de estas personas, los cargos que ocupaban.
  1. Al momento, no tenemos registro de que el director de la AEI hubiere solicitado autorización o informado a sus superiores de que personas extranjeras lo acompañarían en el convoy.

Sobre las actuaciones posteriores

Debido a las condiciones agrestes del terreno, la lejanía del lugar y la complejidad logística, se realizó en el lugar del accidente la intervención de la escena y el levantamiento de los cuerpos.

Los cadáveres fueron posteriormente trasladados al municipio de Guachochi y, de ahí, a la ciudad de Chihuahua, donde se concluyeron las pruebas periciales correspondientes.

Los cuerpos fueron reclamados por el consulado de Estados Unidos en Ciudad Juárez, y entregados a un servicio funerario.

En esa comparecencia, la representación consular aportó los datos de identificación de las dos personas fallecidas, sin precisar si se trataba de agentes o funcionarios adscritos a alguna dependencia o agencia estadounidense.

Con base en la información recabada hasta este momento, se establece de manera puntual que:

• Las personas no pertenecientes a la AEI NO formaban parte formal del despliegue operativo institucional.

• La inclusión de las personas extranjeras en el convoy NO fue reportada a los mandos superiores.

• Su participación se mantuvo limitada, reservada y sin interacción operativa directa, salvo con el director y su círculo inmediato de seguridad personal.

• Estas personas NO portaban armas de fuego ni insignias oficiales de ninguna institución; vestían ropa civil y mantuvieron el rostro cubierto la mayor parte del tiempo.

• Existen elementos que sugieren una posible colaboración de carácter extraoficial, cuya naturaleza deberá determinarse con mayor precisión en las siguientes etapas de la investigación.

La Fiscal concluyó diciendo que continuarán con la investigación y coadyuvarán en todo momento con la Fiscalía General de la República y el Consejo Nacional de Seguridad para el esclarecimiento de los hechos.